MSF decide no compartir con Israel la lista de sus trabajadores palestinos alegando falta de seguridad

Guardar

La ONG Médicos sin Fronteras (MSF) ha decidido no compartir con las autoridades israelíes la lista de su personal palestino e internacional por falta de seguridad, un requisito exigido por Israel para continuar con sus actividades humanitarias en la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.

"Tras muchos meses de conversaciones infructuosas con las autoridades israelíes, y ante la incertidumbre en lo que concierne a la seguridad de nuestro personal o la gestión independiente de nuestras operaciones, MSF ha decidido que, en las circunstancias actuales, no compartirá con las autoridades israelíes la lista de su personal palestino e internacional", ha explicado en un comunicado.

MSF ha señalado que se había mostrado dispuesto a compartir una lista concreta con nombres de sus empleados, siempre que estuviese "sujeta a parámetros claros" y "con la seguridad" del personal como "prioridad fundamental", si bien pese "a los repetidos esfuerzos" se hizo "evidente" que no se podía llegar a un acuerdo con las autoridades israelíes sobre las condiciones solicitadas por la ONG.

Entre ellas estaba que dicha información "fuera utilizada únicamente para los fines administrativos señalados"; que MSF mantendría su autoridad sobre las cuestiones relacionadas con Recursos Humanos, así como la gestión de los suministros médicos, y que "cesarían todas las comunicaciones" que difamen a la ONG.

"Como resultado, y ante tal incertidumbre, hemos decidido no compartir información sobre nuestros trabajadores en las circunstancias actuales", ha anunciado. "Es importante aclarar que, en todo este proceso, no se ha compartido información alguna sobre nuestros trabajadores con las autoridades israelíes", ha expresado.

MSF ha advertido de que las consecuencias de expulsar a MSF de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este serán "devastadoras" en medio de un invierno frío en el que las condiciones de vida siguen siendo extremas. Alrededor de 500 personas han muerto desde octubre, mientras que los servicios básicos siguen destruidos y el sistema sanitario está "prácticamente inoperativo".

"En MSF seguimos abiertos al diálogo continuo con las autoridades israelíes para mantener nuestras operaciones médicas en Gaza y la Cisjordania ocupada, y que podamos seguir prestando atención médica esencial a quienes la necesitan desesperadamente", ha indicado.

La ONG ya expresó preocupación por la medida impulsada por Israel en marzo que pedía información de sus trabajadores, alegando que esto se producía "en un contexto en el que los trabajadores médicos y humanitarios han sido intimidados, detenidos arbitrariamente y atacados". Desde octubre de 2023, han sido asesinados 1.700 trabajadores sanitarios, así como 15 empleados de MSF.

A finales de año pasado, el Gobierno de Israel anunció la revocación de los permisos de operaciones a ONG internacionales por incumplir unos nuevos requisitos que los trabajadores humanitarios calificaron de prácticamente imposibles de cumplir.

Las autoridades israelíes habían pedido a las ONG que presentaran en un plazo de diez meses una serie de documentos sobre su organización y operaciones, incluyendo una lista de todos los empleados, como parte de una nueva normativa de registro que permite denegar permisos si son, por ejemplo, sospechosas de colaborar con "organizaciones terroristas" designadas como tales por Israel, como el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).