Cerca de 300 tractores y mil personas reivindican en Ávila el valor del campo y cargan contra Mercosur

Bajo la consigna "estamos hartos de palabrería", organizaciones agrarias denuncian que pactos internacionales pueden arruinar la producción nacional y reclaman una política agrícola fuerte, menos trámites y protección frente a productos foráneos

Guardar

El presidente de la UCCL en Ávila, Francisco Robledo, expresó que la llegada de productos agrícolas y ganaderos procedentes de países ajenos a la Unión Europea, elaborados bajo normas diferentes a las vigentes en Europa, conllevaría una competencia desleal y sería perjudicial para quienes trabajan en el campo, así como para quienes consumen dichos alimentos. Estas declaraciones tuvieron lugar durante una movilización que reunió cerca de 300 tractores y alrededor de mil personas en esta provincia, gesto que, según informó Europa Press, marcó una jornada de protesta vinculada a la convocatoria nacional organizada por UCCL, Asaja y la Alianza UPA-COAG.

El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur centró las críticas pronunciadas tanto por las organizaciones convocantes como por quienes tomaron la palabra al inicio de la protesta. Robledo advirtió que la entrada en vigor de este pacto, en las condiciones actuales, supondría la desaparición de numerosas explotaciones, tanto en Ávila como en otras zonas rurales del país. Destacó que los alimentos importados bajo estándares sanitarios y medioambientales más indulgentes ponen en riesgo la viabilidad del sector.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, las tractoradas del denominado “súper jueves” tuvieron lugar en diversos puntos del país. Esta movilización en Ávila incluyó una marcha que partió de los alrededores de la basílica de San Vicente poco después del mediodía, recorrió varias calles y realizó una primera parada en la Delegación de la Junta para registrar el manifiesto reivindicativo antes de llegar a la Subdelegación del Gobierno, donde se procedió a su lectura pública.

Francisco Robledo subrayó, según recogió Europa Press, que tanto el Partido Popular como el Partido Socialista votaron en contra de que el tratado con Mercosur fuese derivado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Consideró que esta posición permite la implementación de un acuerdo que, en sus palabras, amenaza con desmontar la producción agraria europea y genera una dependencia alimentaria hacia el exterior.

Por su parte, el presidente de Asaja Ávila, Joaquín Antonio Pino, coincidió en que el pacto con Mercosur representa el límite tolerable para un sector que ya sufre falta de rentabilidad. Denunció la ausencia de reciprocidad en las condiciones de producción, lo que, según sus afirmaciones recogidas por Europa Press, acentúa la desigualdad competitiva entre productores locales y foráneos. Pino agradeció a los partidos que apoyaron la remisión del pacto al tribunal europeo y lamentó la postura del PP y del PSOE en Bruselas, recalando en la diferencia entre sus declaraciones en España y su forma de votar en Europa.

Demandas adicionales se sumaron a las críticas comerciales. Asaja Ávila instó a la definición de una Política Agrícola Común con suficientes recursos, la aplicación rigurosa de la Ley de la Cadena Alimentaria, una simplificación de los trámites burocráticos que afectan al sector y mayor implicación de la administración autonómica en la gestión de la fauna silvestre, en particular del lobo, así como en el abono de indemnizaciones proporcionales a los daños ocasionados. Joaquín Antonio Pino sintetizó el descontento de la convocatoria con la declaración: “Estamos hartos de palabrería”.

Ventura González, representante de UPA-COAG, destacó la afluencia de agricultores y ganaderos llegados desde diversas localidades de la provincia, valorando el componente social de la protesta. Para González, las reclamaciones del sector afectan tanto a quienes producen como a toda la ciudadanía que consume estos alimentos, extendiendo la dimensión de la reivindicación a la sociedad en general.

La jornada, según Europa Press, transcurrió desde el entorno de la basílica de San Vicente, donde se reunieron los manifestantes, hasta la Subdelegación del Gobierno en Ávila. El manifiesto fue leído por el periodista abulense Gonzalo González de Vega, y posteriormente registrado en la sede del gobierno central. Las organizaciones agrarias pusieron énfasis en la necesidad de una protección efectiva frente a los productos extranjeros y reclamaron un marco regulatorio que garantice las mismas condiciones para la producción local y la importada. También demandaron una reducción de la carga burocrática que, aseguran, dificulta la actividad cotidiana del sector primario.

Europa Press consignó que la movilización en Ávila formó parte de un despliegue coordinado de protestas agrarias a nivel regional y nacional, que llevó a miles de agricultores y ganaderos de distintas organizaciones a expresar su preocupación por los efectos de la política comercial y la falta de medidas de protección frente a la competencia internacional.

En conjunto, la jornada de protesta sirvió para trasladar al gobierno central, a las instituciones autonómicas y a la opinión pública las exigencias de los sectores agrícola y ganadero, que reclaman un impulso de la política agraria, menos trabas administrativas y un control más estricto sobre la entrada de productos agroalimentarios desde el exterior.