
Durante el contacto telefónico con su par iraní, el ministro de Exteriores de Azerbaiyán, Jeyhun Bayramov, transmitió la posición oficial de Bakú: ningún país podrá hacer uso del espacio aéreo ni del territorio azerbaiyano para lanzar ataques militares contra Irán o cualquier otra nación. De acuerdo con lo divulgado por la diplomacia azerí y recogido por varios medios, esta conversación se produjo en un contexto de tensiones regionales tras anuncios del presidente estadounidense Donald Trump sobre el despliegue de dos flotas militares en cercanías de Irán.
Según informó la agencia de noticias, Bayramov recalcó de manera clara a Abbas Araqchi, ministro iraní de Exteriores, el compromiso de su gobierno con la neutralidad y la defensa de la soberanía azerbaiyana frente a intentos de uso militar por parte de terceros. La declaración fue emitida mediante una nota de prensa oficial, donde se subraya: “Se ha enfatizado específicamente que ningún Estado podrá utilizar el espacio aéreo ni el territorio de la República de Azerbaiyán para llevar a cabo operaciones militares contra el vecino Irán ni contra ningún otro país”.
En la comunicación, el titular de Exteriores azerbaiyano expresó inquietud por el incremento de la tensión en la región, según consignó la agencia. Insistió en la necesidad de que todos los actores implicados eviten discursos y acciones susceptibles de contribuir a la inestabilidad, tanto en Irán como en los alrededores. El ministro hizo especial hincapié en la importancia del diálogo y la diplomacia para resolver los desacuerdos existentes, apelando a los principios del derecho internacional.
Esta postura, detalló la nota ministerial citada por los medios, muestra la voluntad del gobierno de Bakú de preservar la paz en un momento de gran incertidumbre generado por amenazas externas. La región vive un incremento de la presión tras el anuncio por parte del mandatario estadounidense Donald Trump de un despliegue de fuerzas navales cerca de Irán, en respuesta a la represión de las protestas antigubernamentales en ese país, como reportó la fuente original.
Las palabras de Bayramov se suman al pronunciamiento de otras naciones de la región. El medio destacó que Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos también han comunicado a Teherán su negativa a permitir el uso de su espacio territorial para eventuales ataques y su preferencia por soluciones diplomáticas. El contexto de amenazas y acciones militares en torno a Irán ha llevado a varios países vecinos a emitir aclaraciones públicas con el fin de evitar interpretaciones que puedan generar una mayor escalada.
Por el momento, autoridades de Irán no han hecho declaraciones respecto a la conversación mantenida con las autoridades de Azerbaiyán. Mientras tanto, la diplomacia azerbaiyana reafirma su disposición a actuar conforme a las normas internacionales y su apuesta por los canales institucionales para la resolución de los conflictos. Las declaraciones recientes subrayan la preocupación de Bakú por la estabilidad regional en un periodo marcado por declaraciones confrontativas y movimientos militares.
En su diálogo con el ministro iraní, el representante de Azerbaiyán recalcó la opción por la vía diplomática como el único camino aceptable para resolver los problemas actuales. La insistencia en mantener la neutralidad y la negativa explícita a que su territorio o espacio aéreo sirvan de plataforma para hostilidades representan una señal de advertencia sobre el impacto que podría tener una escalada militar no solo para ambos países, sino para el equilibrio geopolítico en Asia Central.
El medio aclaró que la transmisión de estas garantías ocurre cuando la presión internacional sobre Irán, resultado de la política estadounidense frente a las protestas y la situación interna iraní, ha elevado el temor a un potencial enfrentamiento armado. La postura de Azerbaiyán parece orientarse a desmarcarse de cualquier iniciativa militar y a reforzar su imagen de estado garante de la estabilidad y la legalidad internacional en la región.
Mientras, la atención internacional permanece puesta en la respuesta que ofrecerán las autoridades iraníes ante la sucesión de conversaciones y posicionamientos de los países vecinos. La crisis actual muestra la complejidad de las relaciones regionales y la influencia de los actores internacionales, asunto que mantiene en alerta tanto a gobiernos como a organismos multilaterales según reflejaron las publicaciones recientes sobre el tema.