El petróleo escala a máximos de cuatro meses, por encima de 70 dólares, ante las tensiones con Irán

La cotización del Brent supera niveles no vistos desde septiembre tras el aumento de restricciones a Teherán y las advertencias de Washington, mientras el mercado evalúa el impacto sobre el flujo energético ante el avance militar estadounidense en la región del Golfo

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El mercado del petróleo observa con atención la posibilidad de que el flujo de crudo a través del Estrecho de Ormuz, por donde transitan diariamente 20 millones de barriles, se vea afectado por una escalada en las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Según informó el medio que publicó esta información, el precio del Brent superó los 70 dólares por barril por primera vez desde finales de septiembre de 2025. Las sanciones aprobadas por los ministros de Exteriores de la Unión Europea y los movimientos militares de Estados Unidos en la región contribuyeron a elevar el precio hasta los 70,58 dólares, su nivel más alto en cuatro meses.

De acuerdo con los datos publicados por la fuente, el presidente estadounidense, Donald Trump, emitió una advertencia a Teherán acerca del despliegue de “una flota mayor” que la enviada previamente a Venezuela. Esta amenaza se sumó al endurecimiento de las restricciones económicas contra el país persa. El aumento de la presión diplomática y militar generó inquietud entre los inversores sobre la estabilidad del suministro de crudo desde una de las regiones energéticas más relevantes para el mercado internacional.

Los analistas de ING, Warren Patterson y Ewa Manthey, citados por la fuente, destacaron que “la principal incertidumbre que enfrenta el mercado es la posible escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán”. Los expertos señalaron que el gobierno estadounidense ha endurecido su retórica y que el tiempo para alcanzar un acuerdo se acorta a medida que los buques estadounidenses se aproximan al Golfo Pérsico. Añadieron que esa postura diplomática más agresiva ha incrementado el temor a interrupciones, teniendo en cuenta que Irán produce cerca de 3,3 millones de barriles de crudo al día y exporta aproximadamente 1,5 millones.

La preocupación por la estabilidad en el suministro energético no se limita solo al volumen de crudo iraní presente en el mercado, sino que también se extiende a la posibilidad de que un conflicto afecte la seguridad de toda la ruta marítima del Golfo Pérsico. Según detalló el mismo medio, cualquier agravamiento de la situación política o militar podría implicar riesgos concretos para la continuidad de los envíos a través del Estrecho de Ormuz, lo que tiene repercusiones globales debido al elevado volumen de petróleo que cruza esa vía diariamente.

La cotización del crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) también experimentó un significativo avance, superando los 66 dólares por barril y alcanzando así su nivel máximo desde septiembre de 2025. El medio consultado precisó que tanto el Brent como el WTI replicaron el comportamiento alcista ante la renovada tensión geopolítica, mientras los inversores valoran el impacto potencial sobre los flujos de energía y las cadenas de suministro.

Según publicó la fuente, además del componente geopolítico, la reciente depreciación del dólar estadounidense favoreció el encarecimiento del barril. El crudo se comercializa internacionalmente en dólares, y la debilidad reciente de la moneda estadounidense incentivó las compras, presionando al alza los precios del Brent y del WTI, aunque el tipo de cambio del euro frente al dólar seguía cotizando por encima de 1,19 dólares este jueves.

Los expertos consultados, como los analistas de ING, han subrayado que, en caso de no producirse un aumento de las hostilidades, los factores estructurales que tienden a la baja en el mercado podrían cobrar relevancia de nuevo, empujando los precios hacia una tendencia descendente. Sin embargo, mientras persista la incertidumbre derivada de la situación en Irán y en el Golfo Pérsico, el mercado continuará dominado por el temor a interrupciones en el suministro energético.

El medio que cubre estos desarrollos recordó que Irán se mantiene como un actor central en el mercado petrolero internacional, y que cualquier cambio en su volumen de producción o en su acceso a los mercados internacionales, ya sea por sanciones o por factores bélicos, repercute de manera inmediata en los precios. Además, subrayó que el vínculo entre la política exterior de Estados Unidos, la respuesta iraní y las medidas adoptadas por la Unión Europea configuran un entorno de elevada volatilidad para los precios de la energía.

La evolución de la crisis en la región seguirá siendo observada de cerca por analistas, operadores y gobiernos, quienes intentan anticipar tanto los posibles movimientos diplomáticos y militares como su impacto en el mercado petrolero mundial, reportó la fuente.