Suspendidos de sus funciones los agentes de la Patrulla Fronteriza involucrados en la muerte de Alex Pretti

La suspensión ocurre tras la polémica muerte del enfermero, quien según su familia no estaba armado, mientras que autoridades sostienen lo contrario, desatando protestas en Minnesota por las acciones policiales y reavivando el debate sobre el uso de la fuerza

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La Asociación Nacional del Rifle (NRA) cuestionó la legitimidad del accionar policial indicando que, incluso en situaciones donde una persona porte un arma, la Constitución estadounidense impide que los agentes de la ley abran fuego si no existe amenaza inmediata. Este planteamiento se suma a la controversia en torno al fallecimiento de Alex Pretti, cuyas circunstancias han ampliado el debate nacional sobre el uso de la fuerza en operativos federales. Según informó Europa Press, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos confirmó la suspensión de los agentes de la Patrulla Fronteriza implicados en el tiroteo que acabó con la vida de Pretti en Minneapolis, Minnesota.

En declaraciones a Europa Press, la subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, señaló que la suspensión corresponde al "procedimiento estándar" tras estos incidentes. El medio explicó que dicha medida tuvo lugar después de que el propio Departamento remitiera al Congreso un informe en el cual se indicaba la participación directa de dos de los agentes en el uso de armas de fuego contra Pretti. Aunque McLaughlin no especificó la cantidad exacta de agentes apartados, NBC News corroboró que son esos dos los que permanecen alejados de sus funciones de manera temporal.

Según el informe citado por Europa Press, el episodio se produjo cuando aproximadamente ocho efectivos de la Patrulla Fronteriza rodearon al enfermero y trataron de someterlo. Durante el intento de detención, se habría desatado un forcejeo, momento en que, de acuerdo al reporte oficial, se escucharon múltiples advertencias referidas a la supuesta portación de un arma por parte de Pretti. Cinco segundos después de las advertencias, un agente del cuerpo federal disparó su arma reglamentaria Glock 19, seguido del disparo de un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza con una Glock 47.

Familiares de la víctima relataron, en palabras recogidas por Europa Press, que Alex Pretti no empuñaba ningún arma en el instante en que fue abatido. Según Michael y Susan Pretti, su hijo "tenía el teléfono en la mano derecha y la mano izquierda sin nada para intentar proteger a la mujer que acababa de tirar al suelo el ICE, todo ello mientras estaba siendo rociado con pimienta". Estas declaraciones contradicen la versión oficial contenida en el informe del Departamento de Seguridad Nacional, que sostiene que el enfermero, de 37 años, portaba una pistola y dos cargadores.

El medio Europa Press detalló que la muerte de Pretti se produjo tras la intervención de efectivos federales, en un contexto marcado por procedimientos previos que involucraron a la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota. Las acciones de ICE han motivado protestas en la región, intensificadas no solo por el caso de Pretti, sino también tras la muerte de Reneé Good en enero, también abatida por agentes federales, y la detención de un niño de cinco años, episodios que han profundizado la preocupación social por la actuación policial.

La cadena NBC News indicó que el número de agentes apartados corresponde a los que directamente emplearon armas de fuego durante el suceso, mientras el Departamento de Seguridad Nacional mantiene la investigación sobre la actuación del resto de los presentes en el operativo. Europa Press añadió que, en medio de la confusión durante el altercado con Pretti, la existencia de contradicciones entre la información aportada por autoridades y familiares ha alimentado una ola de indignación entre residentes, líderes comunitarios y activistas.

Las manifestaciones en las calles de Minnesota reflejan el creciente descontento con las estrategias de intervención de las fuerzas federales en casos civiles. Según publicó Europa Press, la reaparición de críticas al proceder oficial en operativos policiales actualizó el debate en torno al empleo de la fuerza letal, mientras organizaciones civiles y familiares insisten en la necesidad de que los hechos sean esclarecidos mediante una investigación independiente. La NRA recordó, a través de su comunicado, que la mera tenencia de armas no justifica el uso de la fuerza mortal por parte del Estado, postura legal que intensificó las demandas de mayor transparencia y rendición de cuentas hacia los cuerpos policiales implicados.

El caso de Alex Pretti ocurre en un entorno nacional donde las muertes en enfrentamientos con fuerzas del orden, especialmente las motivadas por supuesta portación de armas, mantienen activa la discusión sobre protocolos de actuación, derechos civiles y garantías constitucionales. Europa Press indicó que las autoridades prosiguen con las diligencias correspondientes, mientras sectores sociales observan con atención el desarrollo del caso para conocer si la investigación derivará en responsabilidades penales o administrativas para los agentes involucrados.