Cultura concede 234.000 euros en ayudas para ejecutar 18 proyectos que protejan el patrimonio cultural inmaterial

El gobierno seleccionó iniciativas de diversas regiones para preservar expresiones tradicionales, oficios y festividades reconocidas internacionalmente, impulsando la protección, transmisión y promoción de la identidad cultural en España mediante fondos dirigidos a organizaciones, entidades y colectivos locales

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El arte de la piedra seca, la trashumancia y las fiestas del fuego del solsticio de verano figuran entre los elementos más recientes agregados a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO que recibirán apoyo económico en España. Según informó el Ministerio de Cultura a través del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), se han concedido 234.000 euros destinados a la ejecución de 18 proyectos que buscan salvaguardar expresiones y prácticas culturales consideradas patrimonio inmaterial.

El medio detalló que la reciente convocatoria, correspondiente a las ayudas de 2025, seleccionó estas iniciativas entre un total de 138 propuestas admitidas. Las entidades y colectivos beneficiarios pertenecen a nueve comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Asturias, Cataluña, Comunidad de Madrid, Baleares, Extremadura, Galicia y Murcia. Estos proyectos, tal como puntualizó la cartera dirigida por Ernest Urtasun, abordan la preservación de una amplia variedad de manifestaciones, que incluyen desde los saberes tradicionales y oficios artesanos hasta formas locales de alimentación y expresiones musicales o sonoras.

El Ministerio de Cultura explicó que los beneficiarios se distribuyen en tres categorías principales. Siete de los proyectos apoyan directamente a familias e instituciones sin ánimo de lucro, otros seis corresponden a acciones impulsadas desde las propias comunidades autónomas y los cinco restantes pertenecen al grupo de entidades locales. Todas estas iniciativas han sido reconocidas por su aportación a la protección, transmisión y promoción de prácticas culturales históricas de gran relevancia en sus contextos territoriales.

De acuerdo con lo publicado por el Ministerio, varios proyectos están vinculados a expresiones que cuentan con reconocimiento nacional e internacional, al haber sido incluidas recientemente en el registro de buenas prácticas de salvaguardia y en la lista de la UNESCO. Entre los ejemplos señalados se encuentran la técnica de construcción con piedra seca, que implica el ensamblaje de piedras sin mortero; la trashumancia, consistente en el desplazamiento estacional de ganado; y las fiestas del fuego que celebran el solsticio de verano, caracterizadas por rituales y actos simbólicos.

Estas subvenciones se inscriben en las acciones de fomento establecidas dentro del Plan Nacional de Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, ratificado por el Consejo de Patrimonio Histórico en 2011 a partir de la Convención de la UNESCO de 2003. Dicho plan se propuso como objetivo impulsar no solo la investigación y la protección de las expresiones culturales inmateriales, sino también su transmisión generacional, su promoción social y la implementación de estrategias orientadas a la sostenibilidad de estos elementos en el tiempo.

Según consignó el Ministerio, los proyectos seleccionados reflejan la diversidad de manifestaciones inmateriales que poseen arraigo en distintos territorios de España, desde tradiciones culinarias a manifestaciones musicales, pasando por oficios artesanales que siguen ejerciéndose de forma local o familiar. Se busca, con estos apoyos, fortalecer la función social del patrimonio cultural inmaterial, resolviendo desafíos de continuidad frente a factores como la globalización, el despoblamiento rural o la pérdida de oficios tradicionales.

Cada año, el Ministerio de Cultura convoca estas ayudas dirigidas a organismos, asociaciones y colectivos vinculados a iniciativas patrimoniales. El proceso de selección evalúa el alcance social y territorial de las propuestas, su alineación con los objetivos del Plan Nacional y su potencial para desarrollar modelos de gestión sostenibles. El reparto de los fondos se realizó en función de criterios técnicos y la adaptabilidad de cada proyecto a las necesidades y realidades locales, señaló la cartera cultural.

Además de asegurar recursos económicos, el programa apunta a promover la colaboración entre administraciones y agentes culturales, potenciar el intercambio de conocimiento y incentivar la participación comunitaria. El Ministerio subraya que, en muchos casos, estas prácticas no solo poseen valor identitario para sus comunidades portadoras, sino que contribuyen a la cohesión social y a la diversidad cultural a escala nacional e internacional.

La protección del patrimonio inmaterial responde a los compromisos contraídos por España dentro del marco de la UNESCO en cuanto a salvaguarda, sensibilización y valoración pública de las tradiciones vivas. La Secretaría de Estado de Cultura, a través del IPCE, establece mecanismos de seguimiento y evaluación de los proyectos apoyados, facilitando la difusión de buenas prácticas y la recopilación de resultados para futuras ediciones de las ayudas.

El Gobierno pretende, mediante esta iniciativa, asegurar que oficios, rituales, conocimientos y festividades que han perdurado a lo largo del tiempo sigan formando parte del acervo colectivo y encuentren nuevos entornos y públicos a través de adaptaciones contemporáneas cuando resulte necesario, según informó el IPCE.

El programa anual de ayudas continuará abierto a propuestas provenientes de una pluralidad de actores sociales y territorios, con la finalidad de atender las distintas formas de patrimonio inmaterial que requieren protección frente a su posible desaparición.