
Tras el reciente hallazgo del cuerpo del policía Ran Gvili, último rehén israelí cautivo en Gaza, el primer ministro Benjamín Netanyahu insistió en que ningún proceso de reconstrucción en la Franja podrá tener inicio mientras Hamás mantenga su capacidad armamentista. De acuerdo con lo reportado por The Times of Israel, Netanyahu especificó en una rueda de prensa que la desmilitarización efectiva del Movimiento de Resistencia Islámica constituye un requisito ineludible antes de cualquier avance hacia la rehabilitación de la zona.
The Times of Israel detalló que Netanyahu expuso su postura tras participar en el simbólico apagado del reloj instalado en la plaza de los rehenes en Tel Aviv, dispositivo que marcaba el tiempo de cautiverio de los secuestrados por Hamás. En declaraciones públicas, enfatizó: “Ya estoy escuchando declaraciones de que permitiremos la reconstrucción de Gaza antes de la desmilitarización. Eso no ocurrirá”. En este contexto, el jefe de gobierno israelí subrayó dos prioridades: la eliminación del arsenal de Hamás y la desmilitarización total del enclave.
Netanyahu planteó que existen dos rutas hacia el objetivo de desarmar a Hamás y alcanzar la desmilitarización, una vía “fácil” y otra “difícil”, matizando que Israel está determinado a alcanzarlas en cualquier escenario. Según publicó The Times of Israel, Netanyahu afirmó: “Pero en cualquier caso, se hará”, y remarcó que dicha posición cuenta con el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump, quien a su vez lanzó la Junta de Paz, organización estadounidense encaminada a encabezar la supervisión del cese al fuego en la Franja de Gaza.
En referencia a la presencia internacional, el primer ministro israelí descartó la entrada de tropas provenientes de Turquía y Catar en territorio gazatí. De acuerdo con The Times of Israel, Netanyahu reafirmó su oposición categórica a la creación de un Estado palestino en ese territorio. “Eso no ocurrirá”, expresó, y prosiguió asegurando que Israel no permitirá la instauración de un estado palestino “ni hoy ni mañana”.
El desarrollo y la reconstrucción en Gaza permanecen condicionados al cumplimiento de lo que Netanyahu establece como prerrequisito absoluto: la erradicación total del armamento en manos de Hamás. Esta postura, reportó The Times of Israel, marca una posición firme respecto al futuro político y social del enclave y refuerza la negativa a aceptar propuestas internacionales que contemplen el establecimiento de un ente estatal palestino bajo las actuales circunstancias de seguridad.
La administración israelí sostiene así un enfoque centrado en la seguridad y en la supresión de grupos armados como condición indispensable para el inicio de cualquier proceso de reconstrucción. The Times of Israel consignó que tanto la eliminación del poder militar de Hamás como la prevención de una influencia extranjera armada constituyen ejes clave en la estrategia israelí para la región.