Ascienden a 38 los muertos por un corrimiento de tierra causado por las fuertes lluvias en Indonesia

Equipos de emergencia buscan sobrevivientes entre el lodo tras el deslave en el monte Burangrang, donde aún se desconoce el paradero de varios habitantes, mientras cientos de evacuados permanecen alojados en refugios por las adversas condiciones climáticas

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Entre los cuerpos recuperados tras el deslizamiento de tierra en el monte Burangrang, provincia de Java Occidental, Indonesia, solo una veintena ha podido ser identificada, mientras que 18 más permanecen sin determinar su identidad. Así se refleja en el balance actualizado dado a conocer por la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), informó la agencia de noticias indonesia Antara. El número total de víctimas mortales confirmadas asciende a 38, según los últimos datos proporcionados por las autoridades indonesias.

El suceso se produjo tras intensas lluvias que se prolongaron durante dos noches consecutivas en la región montañosa de Cisarua, donde la acumulación de agua saturó el suelo y provocó el corrimiento de tierra, detalla la BNPB, citada por Antara. Los especialistas apuntan a que las precipitaciones extremas influyeron de manera determinante en la inestabilidad del terreno, lo que facilitó el deslizamiento y sus consecuencias letales.

Tras la emergencia, un operativo de alrededor de 800 personas conforma el dispositivo desplegado por los equipos de búsqueda y rescate en la zona afectada. La movilización incluye la utilización de nueve excavadoras que contribuyen en la remoción de lodo y escombros, de acuerdo con la información que la BNPB compartió con Antara. Las labores persisten con el fin de localizar a decenas de habitantes cuya localización sigue siendo desconocida, ya que las autoridades no cuentan todavía con un balance final de desaparecidos.

El impacto del deslizamiento ha generado el desplazamiento de al menos 685 residentes de áreas cercanas, quienes se han visto obligados a abandonar sus hogares y permanecer en refugios provisionales. Según informes del medio Antara, las familias evacuadas se encuentran atendidas en instalaciones cercanas al área del desastre, y los organismos gubernamentales coordinan la provisión de asistencia básica.

Indonesia enfrenta de manera frecuente fenómenos meteorológicos extremos, siendo las temporadas de lluvias intensas un factor habitual para la ocurrencia de deslizamientos graves, según describe la BNPB. Estas situaciones suelen afectar especialmente a regiones montañosas y áreas cuyos suelos presentan vulnerabilidad antes las precipitaciones prolongadas.

La magnitud del desastre ha exigido la intervención simultánea de varias agencias gubernamentales y fuerzas locales, quienes además del rescate y la búsqueda, gestionan el alojamiento temporal y la entrega de suministros a los desplazados, reportó la agencia Antara. Las autoridades mantienen actualizaciones constantes sobre la evolución de la situación, el avance de las labores y la identificación de víctimas.

El monte Burangrang y la zona montañosa de Cisarua permanecen bajo estricta vigilancia, dada la posibilidad de nuevos deslizamientos o el agravamiento de la situación debido a las condiciones meteorológicas. Organismos de gestión de desastres continúan evaluando la estabilidad del terreno y las necesidades de la población afectada.