Mariela Encarnación da su opinión respecto al archivo de las diligencias contra Julio Iglesias

La comunicadora dominicana sostiene que es fundamental evitar juicios precipitados y respetar la labor de la justicia, asegurando que las denuncias deben ser investigadas con rigor y sin presiones externas, especialmente en la era de las redes sociales

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Mariela Encarnación, comunicadora dominicana, expresó que cualquier proceso judicial, incluido el caso que involucra a Julio Iglesias por denuncias presentadas por dos exempleadas del hogar, requiere un abordaje serio del sistema de justicia, sin injerencias externas que puedan distorsionar el proceso. La periodista subrayó que, si las denunciantes decidieran continuar el caso en la República Dominicana y contaran con pruebas suficientes, el desarrollo de la causa debería seguir bajo atención mediática, pero siempre garantizando un proceso justo y riguroso. Esta postura se hizo pública tras el archivo de las diligencias contra el cantante en España, tema sobre el que Encarnación reflexionó a través de sus redes sociales.

De acuerdo con lo publicado por el medio que difundió sus declaraciones, Encarnación reafirmó el llamado a evitar el “linchamiento digital” y los juicios apresurados desde las redes sociales. La periodista aclaró que en su publicación en redes no sostuvo una defensa de Julio Iglesias ni desestimó los derechos de las denunciantes. En sus palabras: “No estaba defendiendo a Julio ni diciendo que las denunciantes no tuvieran derecho en caso de que realmente tuvieran pruebas de denunciar. Al contrario, es un derecho y en muchas ocasiones una necesidad de ver”. Encarnación insistió en la importancia de permitir que las autoridades y los tribunales desempeñen su papel sin presiones externas, para evitar que afirmaciones sin sustento puedan afectar de modo irreversible la reputación de los implicados.

El medio detalló que Encarnación compartió en sus redes una imagen tomada junto a Julio Iglesias hace dos décadas y aprovechó la ocasión para contextualizar ese momento con una mirada contemporánea sobre el presente. “Esta foto tiene veinte años. Representa una época en la que Julio era el caballero absoluto. Para mí, estar ahí como fan era un hito”, escribió la comunicadora en sus redes sociales, subrayando que cada época se enmarca en códigos culturales distintos, lo que ni justifica ni condena los hechos, sino que indica la evolución en los modos de mirar el pasado. Posteriormente, Encarnación enfatizó que no tiene actualmente contacto personal con el artista, y que su intención al compartir la fotografía fue invitar a sus seguidores a reflexionar sobre el paso del tiempo y sobre las diferencias en la percepción social sobre hechos y personajes públicos.

Tal como señaló el medio que cubrió estas declaraciones, la periodista explicó que, tras el archivo de las diligencias por parte de la Fiscalía española, siente que se refuerza la necesidad de cautela al opinar en público sobre casos con alta exposición mediática. Encarnación destacó los riesgos de confundir sospechas y denuncias cuando las redes sociales permiten una difusión inmediata y masiva de opiniones. Según la comunicadora, el auge de las plataformas digitales puede llevar a conclusiones prematuras, afectando tanto el desarrollo de los procesos judiciales como el legado personal y profesional de cualquier figura pública implicada, en ausencia de pruebas concretas.

Consultada por las intervenciones públicas de otras presentadoras de televisión que convivieron profesionalmente con Julio Iglesias y que han compartido sus experiencias con el artista, Encarnación aclaró que no ha mantenido conversaciones recientes con ellas. Agregó que respeta cualquier experiencia que esas personas hayan decidido compartir públicamente y la necesidad de hacer públicas esas vivencias en este momento. “No he hablado con ellas y aún si hablara con ellas creo que respeto cualquier experiencia que hayan vivido y el hecho de que ahora necesiten ventilarlo”, declaró Encarnación, según resaltó la publicación.

Acerca de un posible traslado del caso a la República Dominicana, Encarnación recalcó al citado medio que el seguimiento del proceso debe basarse estrictamente en la presentación de pruebas que permitan su continuación ante la justicia local. En su mensaje insistió en que las denuncias, cuando existen fundamentos que las respalden, tienen que ser investigadas con responsabilidad y respeto hacia el debido proceso, evitando la intromisión de opiniones externas que puedan entorpecer la labor de los tribunales. La periodista concluyó que la observación y el escrutinio de tales casos debe mantenerse, pero sin que la opinión pública suplante el papel de la justicia, al afirmar: “Merecen ser investigados, lo que están denunciando y que sea como debe ser, pero con el proceso justo, serio, no con nosotros opinando”.

De esta manera, según reportó el medio, la comunicadora propone una reflexión sobre cómo abordar mediáticamente las denuncias mediáticas de alto impacto, subrayando la relevancia de la presunción de inocencia y del rigor de las instituciones judiciales ante la influencia de las redes sociales y la viralización de opiniones. Encarnación sostuvo que el acompañamiento a los procesos y a sus protagonistas debe basarse en el respeto a la labor de las fiscalías y los jueces, permitiendo que cada caso avance sobre las pruebas presentadas y no sobre el impulso de la opinión pública.