Gazprom acepta la oferta de la petrolera húngara MOL para eliminar las sanciones a la energética serbia NIS

Tras meses de negociaciones y presiones de Washington, la firma rusa cederá el control de NIS a la húngara MOL, despejando el camino para que Serbia evite nuevas restricciones económicas relacionadas con el conflicto en Ucrania

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La ministra de Minería y Energía de Serbia, Dubravka Djedovic Handanovic, comunicó el 19 de enero que el grupo MOL pasará a controlar el 56,15% de las acciones de NIS, compañía que estaba en poder mayoritario de la rusa Gazprom y otros inversores rusos. Con este movimiento, se busca modificar la estructura de propiedad en la energética serbia para responder a presiones internacionales relacionadas con la guerra en Ucrania. Según detalló el medio, esta decisión toma relevancia en el contexto de las negociaciones y presiones de Washington para que Serbia alinee su política energética con las exigencias de Estados Unidos.

Tal como publicó la fuente, el director de Estrategia de MOL, Gyorgy Bacsa, confirmó el sábado que Gazprom ya aceptó la propuesta de adquisición y que ambas compañías trabajan en los detalles de la transacción, lo que despeja el camino para que Serbia evite nuevas restricciones económicas vinculadas al conflicto en Ucrania. Bacsa especificó que ambas partes prevén concluir y rubricar el acuerdo de compra a finales de marzo de 2026, momento tras el cual comenzará el proceso de cierre definitivo de la operación.

De acuerdo con la información divulgada, Estados Unidos impuso un primer paquete de sanciones a NIS en enero de 2025, ya que consideraba a la energética como parte de la red clave rusa en el sector europeo. Desde aquella fecha, Washington autorizó hasta ocho prórrogas temporales, permitiendo a NIS continuar sus operaciones. La última excepción caducaría el 23 de enero, lo que ponía a la economía serbia bajo presión adicional ante la posibilidad de sanciones plenas. El gobierno serbio, según consignó la fuente, pasó meses solicitando a Estados Unidos que extendiera las exenciones, argumentando la importancia de la energética para el país en el contexto de las sanciones internacionales relacionadas con Ucrania.

La cesión de la mayoría de las acciones de NIS de Gazprom y otros accionistas rusos a MOL fue vista por el gobierno serbio como una vía para desactivar la amenaza de sanciones que recaía sobre su sector energético y, por extensión, sobre la economía nacional. MOL formalizó su anuncio, según reportó la fuente, en un comunicado en el que se ratificó la aceptación de la oferta por parte del consorcio ruso.

Además, Bacsa informó que MOL y el Ejecutivo serbio firmaron un memorando específico para respaldar la entrada de la petrolera húngara en NIS, detallando distintas maneras en las que el gobierno de Serbia apoyará la operación. Este compromiso se formalizará, según aclaró el directivo, mediante un futuro acuerdo entre los gobiernos de Hungría y Serbia.

El acuerdo contempla también que Serbia eleve cinco puntos porcentuales su participación en NIS, de modo que el gobierno obtendrá mayores derechos de voto dentro de la energética. De acuerdo con el medio, esto implica un rol estatal más amplio que el establecido en la privatización de la compañía en 2008, reforzando la capacidad de Belgrado para incidir en las decisiones estratégicas de NIS.

La operación constituye un paso relevante tanto para el gobierno serbio como para MOL, que fortalecerá así su posición en el mercado energético regional. Con la retirada parcial de Gazprom de NIS, Serbia prevé sortear de manera inmediata los obstáculos derivados de las sanciones impuestas tras la invasión rusa de Ucrania, esperando proteger la estabilidad de su sector energético. El acuerdo, según publicó el medio, está en etapa de formalización y se considera que abrirá una nueva fase en la relación energética entre Hungría y Serbia.