Una gran tractorada rechaza el recorte del 20% de la PAC y el acuerdo UE-Mercosur

Cientos de productores rurales protestan por el temor a la pérdida de ayudas comunitarias y la llegada de productos sudamericanos, exigen protección al sector, controles estrictos sobre importaciones y menos trabas administrativas para garantizar la seguridad alimentaria

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El dato de que en los últimos dos años desaparece casi un agricultor por día en Aragón ha encendido las alarmas del sector, intensificando las protestas frente a las políticas europeas y los acuerdos comerciales internacionales. Según informó el medio de comunicación, cientos de agricultores y ganaderos se congregaron en Zaragoza para manifestar su rechazo ante el recorte previsto de más del 20 por ciento en la Política Agraria Comunitaria (PAC) y ante el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, medida que abriría las puertas a productos agropecuarios provenientes de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina y pondría en riesgo al sector local.

De acuerdo con lo publicado, la manifestación, bajo el lema “Defendemos el campo y vuestra alimentación”, partió con la concentración de tractores en la avenida Pirineos-Macanaz, atravesando otros puntos centrales como el paseo Echegaray y Caballero, el Tercer Cinturón y llegó hasta la plaza de España, donde una multitud de productores rurales y los representantes de las organizaciones agrarias ARAGA, ASAJA, UAGA-COAG y UPA Aragón aguardaban la llegada del convoy. El despliegue incluyó el paso frente a la sede del Departamento de Agricultura y concluyó en la Delegación del Gobierno en Aragón, en la plaza del Pilar, donde se realizó la lectura y entrega del manifiesto del sector.

El medio detalló que durante la movilización, más de 400 tractores recorrieron el centro de Zaragoza, acompañados de aproximadamente 2.000 agricultores y ganaderos que, provistos de grandes cencerros y bengalas de humo, dejaron clara su oposición a las decisiones tomadas en Bruselas que, en su opinión, afectan negativamente su trabajo y el futuro del campo. El recorrido finalizó por el paseo de la Independencia hacia el paseo María Agustín, deteniéndose ante el Edificio Pignatelli, sede del Gobierno autonómico, y las Cortes de Aragón.

José Manuel Roche, secretario general de UPA en Aragón, explicó que las movilizaciones han conseguido que la Comisión Europea obligue a los estados miembros a destinar 5.000 millones de euros de sus propios fondos a la agricultura y ganadería, sumados a otros 4.000 millones de euros que deben destinarse a la Unión Europea según las directrices comunitarias. Roche insistió en la necesidad de situar las políticas agrarias en el centro del debate europeo y advirtió que las negociaciones actuales aún no han concluido, por lo que las protestas deben continuar hasta lograr resultados satisfactorios para el sector.

Durante su intervención, Roche alertó sobre las consecuencias de reducir el respaldo económico a los productores: si estas ayudas desaparecen, los consumidores podrían ver duplicado el precio de sus alimentos. Además, señaló que la llegada de productos extranjeros con estándares diferentes en el uso de fitosanitarios y hormonas representa un riesgo tanto para la viabilidad del sector agropecuario español como para la seguridad alimentaria de la población. “No pueden permitir que se introduzcan alimentos con fitosanitarios prohibidos en la Unión Europea ni carne hormonada porque no sólo se pone en riesgo la economía de los agricultores y ganaderos europeos, sino la seguridad alimentaria de miles de consumidores”, añadió Roche, según consignó el medio.

Por su parte, Ramón Solanilla, secretario general de ASAJA Aragón, remarcó que la protesta representa un mensaje claro contra la reducción presupuestaria de la PAC y los acuerdos con Mercosur. Más allá del sector cerealista, Solanilla advirtió que la ganadería extensiva en la provincia de Huesca se encuentra en desventaja frente a las macroexplotaciones sudamericanas, donde operan bajo condiciones sanitarias, laborales y de trazabilidad distintas a las europeas. Según ASAJA Aragón, el modelo familiar predominante en la región no puede competir con las grandes explotaciones de los países de Mercosur, lo que pone en peligro la supervivencia de estos pequeños productores.

En relación a los controles sobre los productos importados, Solanilla reclamó una actualización de las cláusulas de salvaguarda y un aumento en los controles a los productos procedentes de terceros países, cifra que actualmente representa el 0,0082 por ciento, según la información publicada. Si bien está previsto incrementar esta cifra en un 50 por ciento, Solanilla subrayó que resulta insuficiente y propuso inspeccionar el 20 por ciento de las importaciones. Adicionalmente, defendió la implementación de un etiquetado claro que detalle el origen y los métodos de elaboración, así como la inclusión de un sello que certifique los estándares de calidad para orientar a los consumidores.

Federico Lorente, presidente de ARAGA, lamentó que la agricultura y la ganadería sean utilizadas como moneda de cambio en acuerdos con otros países, priorizando intereses industriales ajenos al sector primario. Lorente advirtió que la llegada de productos tratados con químicos y fitosanitarios retirados en Europa constituye una amenaza para la salud pública. Insistió en la importancia de priorizar el consumo de productos locales que garanticen calidad, seguridad y sostenibilidad, e instó a reducir la carga burocrática que recae sobre los agricultores y ganaderos, a quienes numerosas políticas y trámites administrativos limitan su capacidad para ejercer su actividad.

A las reivindicaciones económicas y sanitarias se sumó la preocupación social. José María Alcubierre, secretario general de UAGA, denunció la “reconversión brutal sobre el sector agrario y la alimentación” y llamó a la ciudadanía, tanto del ámbito urbano como rural, a establecer alianzas que permitan resistir la tendencia decreciente del número de agricultores. Actualmente, apenas hay 17.000 productores en Aragón, según reveló el dirigente, y el pacto UE-Mercosur podría suponer una amenaza aún mayor para la alimentación y la supervivencia del sector. Alcubierre concluyó exigiendo un cambio de orientación de las políticas, tanto a nivel europeo como regional, para evitar la despoblación, impulsar la incorporación de jóvenes y garantizar la dignidad de la profesión y el acceso de los ciudadanos a una alimentación adecuada.

El medio reportó que, ante el inicio de la campaña electoral en Aragón, Alcubierre instó a los candidatos políticos a escuchar las demandas del sector agropecuario. La protesta, al reunir a cientos de tractores y miles de agricultores y ganaderos, busca forzar tanto a los responsables europeos como autonómicos a tomar medidas que protejan a los productores frente a la competencia externa y las restricciones internas, y a garantizar sistemas de control y ayuda que preserven el tejido rural y la alimentación de la población.