
El ministro de Finanzas de Canadá, François-Philippe Champagne, señaló hace pocos días que su gobierno no aceptaría aportar fondos si se unía a la llamada Junta de Paz para la Franja de Gaza. Esta declaración se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigiera un desembolso de 860 millones de euros como condición para que los países interesados obtengan un asiento permanente en el organismo que supervisaría la reconstrucción de Gaza tras el conflicto con Israel. Según informó Europa Press, la exigencia de este pago se enmarca en el diseño propuesto por Washington para organizar el futuro del enclave palestino, que arrastra más de 71.500 víctimas desde octubre de 2023.
El jueves, Donald Trump anunció oficialmente la exclusión de Canadá de este grupo internacional, retirando la invitación previamente extendida al país norteamericano para sumarse a la recién creada Junta de Paz. Tal como publicó Europa Press y de acuerdo con el mensaje difundido por Trump mediante la plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense comunicó directamente al primer ministro de Canadá, Mark Carney, que "la Junta de Paz retira la invitación que le había cursado para que Canadá se uniera a lo que será la junta de líderes más prestigiosa jamás reunida". Trump no ofreció explicaciones específicas sobre las razones que motivaron esta decisión.
El contexto de este anuncio incluye un cruce de declaraciones entre ambos líderes en los últimos días. Según detalló Europa Press, el primer ministro Carney había respondido recientemente a comentarios del presidente estadounidense en los que afirmaba que los canadienses "deberían estar agradecidos con Estados Unidos" porque, según dijo en el Foro Económico Mundial en Davos, "viven gracias" al país vecino. La respuesta de Carney publicada en redes sociales fue contundente: "Canadá y Estados Unidos han construido una asociación notable en los ámbitos económico, de seguridad y de intercambio cultural. Pero Canadá no vive gracias a Estados Unidos, Canadá prospera porque somos canadienses". Estas palabras buscaban resaltar la autonomía y el éxito propio de Canadá dentro de la relación bilateral, según consignó el medio Europa Press.
La exclusión de Canadá se produjo justo después de este intercambio público, aunque la Casa Blanca no detalló en su mensaje motivo oficial ni conexión directa entre las declaraciones de Carney y la decisión de Trump. Europa Press informó que la Junta de Paz forma parte de la estrategia estadounidense para gestionar la etapa de recuperación y reconstrucción en Gaza, tras una ofensiva militar israelí que, de acuerdo con cifras difundidas por el medio, ha resultado en más de 71.500 muertes desde octubre de 2023.
La invitación inicial a Canadá para unirse a la Junta de Paz había sido presentada en el marco de la propuesta estadounidense para el "futuro del enclave palestino". La condición financiera impuesta por el presidente Trump, consistente en el pago de 860 millones de euros para los países que aspiren a un puesto permanente en el organismo, fue rechazada explícitamente por las autoridades canadienses, tal como reiteró Champagne, ministro de Finanzas de Canadá. Europa Press indicó que esta postura de Ottawa se alinea con la defensa de su autonomía política y económica en la escena internacional.
El diferendo diplomático entre ambos países se desarrolla mientras continúan las acciones y propuestas internacionales orientadas a abordar la crisis en la Franja de Gaza, donde persisten los desafíos humanitarios y de reconstrucción tras el prolongado conflicto. Según Europa Press, la Junta de Paz propuesta por Washington se perfila como un organismo clave para distribuir fondos y coordinar esfuerzos internacionales en la zona, aunque la reciente exclusión de Canadá replantea las dinámicas dentro del grupo y la distribución de responsabilidades y recursos entre los países miembros.