El ISCIII avanza con el proyecto DENDRITE para la detección temprana del deterioro cognitivo leve

Expertos presentan los primeros resultados de un estudio nacional pionero para anticipar riesgos de envejecimiento cerebral, que combina inteligencia artificial y datos multidimensionales para facilitar intervenciones preventivas en consultas médicas antes de la aparición de síntomas reconocibles

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El elevado porcentaje de participantes con factores de riesgo cardiovascular o metabólico, situado en el 75 por ciento, ha puesto de relieve la necesidad de estrategias preventivas integrales en la detección temprana del deterioro cognitivo leve. Este hallazgo aparece entre los datos preliminares del estudio DENDRITE, impulsado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Según informó el ISCIII, el proyecto tiene como objetivo desarrollar un algoritmo predictivo que posibilite detectar de forma anticipada el riesgo de deterioro en adultos de entre 55 y 70 años, antes de que se manifiesten síntomas clínicos evidentes.

La iniciativa cuenta con el respaldo de 1,7 millones de euros aportados por el propio Instituto e integra un enfoque de medicina personalizada. De acuerdo con el ISCIII, la investigación está liderada por Teresa Moreno-Casbas, al frente de la Unidad de Investigación en Cuidados y Servicios de Salud (Investén), y Rodrigo Barderas, investigador principal de la Unidad de Investigación en Enfermedades Crónicas (UFIEC). El estudio se dirige a construir, gracias a la inteligencia artificial, un modelo predictivo que combine variables clínicas, moleculares, sociodemográficas, proteómicas, genómicas, comportamentales y relacionadas con la voz. Su aplicación apunta al entorno de la atención primaria como herramienta que ayude a los profesionales a adoptar decisiones preventivas.

El seguimiento principal incluyó a 1.050 personas sin diagnóstico previo de deterioro cognitivo, reclutadas en centros de Atención Primaria de siete provincias distintas de España. El diseño contempló, además, un grupo específico de calibración formado por pacientes del mismo grupo etario pero con diagnóstico confirmado de deterioro cognitivo leve, lo que ha permitido comparar resultados y afinar los criterios del algoritmo en desarrollo, detalló el ISCIII.

Durante las etapas del estudio, el equipo de investigación ha recogido muestras de sangre, datos clínicos y sociodemográficos, grabaciones de voz, información sobre estilos de vida, hábitos de interacción social y opiniones cualitativas extraídas de grupos de discusión. Estos múltiples conjuntos de datos han sido procesados mediante sistemas avanzados de inteligencia artificial, de acuerdo con el ISCIII, buscando así potenciar la precisión de predicción respecto a riesgos individuales de desarrollo de deterioro cognitivo.

Respecto al perfil sociodemográfico de los participantes, el ISCIII consignó que casi el 17 por ciento vivía solo; aproximadamente la mitad de los integrantes continuaba en actividad laboral; y, considerando la unidad familiar, el 60 por ciento disponía de ingresos netos mensuales que oscilaban entre 1.050 y 3.600 euros. Este abanico de situaciones refleja, para los responsables del estudio, una representación diversa y cercana a la realidad social del grupo objetivo.

Las evaluaciones cognitivas realizadas al inicio y tras 16 meses indican que las puntuaciones medias en los test empleados (MMSE, MoCA, MiniCog, FotoTest y T@M) se han mantenido estables, tal como dieron a conocer los investigadores del ISCIII. Esta tendencia sugiere que, durante el periodo analizado en la cohorte principal, no se detectaron cambios significativos en el rendimiento cognitivo global de los participantes sin deterioro diagnosticado.

En el contexto de la infraestructura IMPACT de Medicina de Precisión, los avances alcanzados por DENDRITE se incorporarán a esta plataforma, según el ISCIII, mediante la suma de datos generados y el almacenamiento de muestras sanguíneas en el biobanco correspondiente. El objetivo es contribuir a fortalecer la base científica y operativa para el desarrollo de modelos predictivos aplicables en un entorno clínico real.

El equipo del proyecto ha involucrado a cerca de cien especialistas de distintas disciplinas: clínicos, básicos y tecnológicos de diversas ramas del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) del ISCIII, así como miembros de consorcios e institutos como IBSAL, IRBLleida, ISABIAL y FIBAP, sumando universidades como la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Carlos III y la Universidad de Vigo, entre otras. A lo largo de todo el proceso, un grupo asesor ciudadano ha colaborado de forma activa, fortaleciendo el enfoque centrado en las personas previsto por los responsables.

Actualmente, los responsables de DENDRITE trabajan en el análisis de los diferentes conjuntos de datos antes de la definición definitiva del modelo predictivo y la planificación de una segunda fase del estudio, según reportó el ISCIII. El enfoque pretende permitir en el futuro que se puedan aplicar intervenciones preventivas en las consultas médicas antes de que existan síntomas claros de deterioro, mejorando las posibilidades de intervención temprana en la población adulta.