El Betis flojea ante el PAOK y no ata el 'Top 8'

La escuadra sevillana sucumbió en Grecia tras una actuación irregular y descuidó su avance a octavos, obligándose a sumar frente al Feyenoord en la última fecha si quiere asegurar un puesto directo en la siguiente ronda

Guardar

La derrota del Betis en suelo griego dejó pendiente su clasificación directa a la siguiente etapa de la Liga Europa, condicionando su permanencia en la competición hasta la última fecha. Según informó el medio original, el equipo andaluz cayó ante el PAOK con un marcador de 2-0 este jueves en el Toumba Stadium de Tesalónica, resultado que no solo significó su primer tropiezo europeo en esta edición, sino que también pospuso la resolución de su futuro en la competición continental, obligándolo a sumar frente al Feyenoord en Sevilla dentro de una semana.

Tal como publicó la fuente, el entrenador Manuel Pellegrini realizó varios cambios en la alineación respecto al último encuentro de LaLiga ante el Villarreal, rotando a más de la mitad de los titulares. El equipo saltó al campo con la tranquilidad matemática de estar clasificado, pero sin haber asegurado un pase directo a los octavos (acumulando 14 puntos hasta el momento), y mostró un desempeño alejado del presentado en semanas anteriores. Por su parte, el PAOK sumó tres valiosos puntos alcanzando los 12 en la tabla, aferrándose a sus opciones de avanzar y convirtiendo la última jornada de la fase de grupos en un capítulo decisivo para ambas escuadras.

El desarrollo del partido mostró a un Betis que arrancó con posesión del balón, pero sin la profundidad ni la velocidad necesarias para construir jugadas de verdadero peligro contra el arco rival. De acuerdo con el medio citado, la ofensiva bética fue prácticamente inexistente a excepción de escasos destellos, principalmente cuando el equipo ya se vio obligado por la desventaja en el marcador tras el segundo gol de los griegos. El PAOK, por su parte, apostó por balones largos dirigidos a Georgios Giakoumakis, buscando generar transiciones rápidas que le permitieran crear oportunidades de gol.

A lo largo de la primera parte, los acercamientos locales no terminaron de capitalizarse en parte por falta de precisión o calidad en los últimos metros. El Betis tampoco consiguió activar a sus habituales referentes en ataque y los intentos por los costados resultaron limitados. Uno de los escasos momentos de ataque claro para el Betis se produjo por mediación de Aitor Ruibal, quien contó con la oportunidad más clara de su equipo en el primer tiempo, mientras que Pablo García estuvo próximo a conectar un centro peligroso en los instantes finales.

En la reanudación del encuentro, el ingreso de nuevos jugadores intentó dinamizar el juego de los visitantes. Tal como resaltó la nota, el extremo Abde, recién incorporado tras disputar la Copa África, se sumó al campo, al igual que Gio Lo Celso, quien debió abandonar la cancha tras apenas tres minutos por molestias. Mientras tanto, el PAOK, empujado por la necesidad de puntos y el apoyo de su público, aumentó la presión y mejoró su rendimiento tras la entrada de Giannis Konstantelias.

La resistencia bética terminó cayendo cuando Andrija Zivkovic anotó el primer gol local. Tras ese tanto, el encuentro se abrió ligeramente y el Betis buscó reponerse, pero sus intentos no produjeron una respuesta ofensiva efectiva mediante jugadas a un toque ni presión sostenida. Finalmente, un penal ocasionado por José Antonio Morante fue convertido por Giakoumakis en el minuto 87, estableciendo el 2-0 definitivo que, según consignó la misma fuente, sentenció el partido y dejó al Betis sin margen para remontar.

Ya con el partido resuelto, el PAOK consolidó una victoria que evidencia la lucha por los puestos de clasificación directa en este grupo de la Europa League. El equipo español, aunque mantenía su paso en la competición europea, cerró la jornada sabiendo que cualquier relajación en la última jornada ante el Feyenoord podría costarle el pase directo a octavos. Según lo detallado por la fuente, los andaluces deberán buscar un resultado favorable la próxima semana en su estadio para evitar la repesca y confirmar su lugar entre los ocho mejores de la fase de grupos.

El encuentro reflejó la intensidad y las exigencias de la competición continental, donde las rotaciones, la gestión de la plantilla y el contexto de cada partido pueden determinar el devenir de la clasificación. Los aficionados del Betis seguirán atentos a la definición de la última fecha, donde la escuadra de Pellegrini buscará materializar en Sevilla el objetivo europeo que no pudo asegurar en Tesalónica.