
Las tripulaciones ferroviarias han iniciado el reporte de incidencias relacionadas con vibraciones en determinados tramos de la red, según fuentes citadas por Europa Press. Esta situación se suma a las recientes modificaciones de los límites de velocidad en trayectos clave, donde Adif procedió a revisar las restricciones implementadas previamente. El organismo responsable de la gestión de infraestructuras comunicó que los límites se han flexibilizado en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, quedando únicamente en vigor en seis localizaciones específicas.
Según informó Europa Press, desde este jueves la mayoría del recorrido de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona opera sin restricciones temporales de velocidad, salvo en seis puntos delimitados donde los trenes no pueden superar los 230 kilómetros por hora. Estas ubicaciones exactas corresponden, en la vía 1, a los kilómetros 27,160; 138,600 y 170,950, y en la vía 2, a los kilómetros 50,880; 143,760 y 283,830. Estas limitaciones constituyen las únicas vigentes a lo largo del trazado entre ambas ciudades en la actual fase de supervisión.
Por otra parte, la flexibilización de los límites no se ha extendido por igual a otras infraestructuras ferroviarias importantes en la red nacional. De acuerdo con la información proporcionada por Europa Press, la línea Madrid-Valencia mantiene restricciones de velocidad en tramos específicos. En cuatro puntos, la circulación permanece limitada a 160 kilómetros por hora, mientras que en otros sectores concretos de la red se permite un máximo de 200 kilómetros por hora.
El miércoles previo, Adif implementó nuevas reducciones puntuales en la velocidad de circulación. La aguja de Vilarrubia de Santiago, en Toledo, fue una de las zonas afectadas, donde la velocidad máxima quedó establecida en 160 kilómetros por hora. Además, el punto kilométrico 292 de la vía 2 entre Minglanilla (Cuenca) y Caudete de las Fuentes (Valencia), que corresponde a un tramo aproximado de un kilómetro, también registró una reducción similar en el límite de velocidad.
De acuerdo con la información de Europa Press, se añadieron restricciones en 700 metros del kilómetro 222 de la vía 2, en el segmento entre Cuenca y Monteagudo de las Salinas, donde la velocidad permitida quedó fijada en 200 kilómetros por hora. Restricciones similares se aplicaron en el entorno de Chiva-Bifurcación Xátiva, específicamente en el kilómetro 384 de la vía 2, donde Adif estableció controles adicionales sobre la velocidad de los trenes.
Sobre la persistencia de ciertas incidencias técnicas, fuentes consultadas por Europa Press precisaron que los maquinistas han empezado a remitir denuncias relacionadas con la percepción de vibraciones en diferentes puntos de la infraestructura. Estos reportes, efectuados por quienes operan los trenes de alta velocidad, aportan información relevante para la detección de posibles problemas estructurales o de mantenimiento en los trayectos afectados.
La gestión de los límites de velocidad por parte de Adif responde a la necesidad de garantizar condiciones de seguridad en la operación ferroviaria, especialmente tras la notificación de irregularidades por personal del servicio. Europa Press detalló que la empresa evalúa y ajusta continuamente los parámetros de circulación en los puntos donde se detectan incidencias, lo que puede derivar en variaciones temporales del flujo normal de los servicios.
Así, mientras la línea Madrid-Barcelona experimentó una recuperación casi total de la velocidad habitual de operación, las restricciones en la línea Madrid-Valencia siguen activas en diversas ubicaciones. Las circunstancias descritas siguen siendo objeto de monitorización por parte de la entidad gestora y de los equipos técnicos, según consignó Europa Press, quienes analizan periódicamente la red para adecuar los parámetros de seguridad conforme evolucionan las incidencias reportadas y las revisiones técnicas en curso.