IU aplaude el freno del Mercosur ante el TJUE y critica que PP, PSOE y ultraderecha "hipotecan la soberanía alimentaria"

Toni Valero, dirigente de IU, celebra que Bruselas frene la ratificación del pacto con Sudamérica, alerta sobre riesgos ambientales y denuncia que partidos conservadores y de ultraderecha anteponen intereses empresariales al bienestar agrícola y alimentario europeo

Guardar

Tras la aprobación en el Parlamento Europeo de la propuesta del Grupo de la Izquierda de solicitar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) un dictamen sobre la legalidad del pacto comercial entre la UE y Mercosur, la ratificación del acuerdo ha quedado suspendida por la estrecha diferencia de apenas diez votos. El dirigente de Izquierda Unida (IU) en Andalucía y portavoz de Agricultura del Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar en el Congreso, Toni Valero, considera que esta decisión supone un freno significativo en el proceso y alerta de los riesgos ambientales y alimentarios asociados. Según consignó el medio Europa Press, Valero denunció además que los principales partidos conservadores y de ultraderecha anteponen los intereses de las multinacionales al bienestar agrario y alimentario de Europa.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, Valero argumentó que el Parlamento Europeo ha pedido la intervención del TJUE basado en tres objeciones principales formuladas por el Grupo de la Izquierda. La primera de ellas sostiene que la aplicación del acuerdo Mercosur supondría restringir la autonomía de la Unión Europea para establecer y salvaguardar las normativas propias, especialmente en lo referente a regulación ambiental, protección climática y seguridad alimentaria. El dirigente de IU afirmó que el pacto pone en riesgo legislaciones ya adoptadas para proteger estos aspectos fundamentales.

La segunda preocupación destacada por Valero, según reportó Europa Press, radica en la fragmentación intencionada del tratado comercial. Desde su perspectiva, esta táctica busca sortear la necesaria aprobación de los parlamentos nacionales de los países miembros, lo que, en su opinión, limita los controles democráticos y facilita una aplicación menos supervisada del acuerdo. La tercera objeción plantea que el marco pactado ignora el principio de precaución, el cual representa una norma esencial para la salvaguarda de la salud pública y la protección de intereses colectivos dentro de la Unión Europea.

Valero también expresó críticas directas a la postura adoptada por el Partido Popular, el Partido Socialista Obrero Español y las fuerzas de ultraderecha, entre las que menciona a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Según sus declaraciones reproducidas por Europa Press, estos partidos votaron en contra de llevar el acuerdo ante el TJUE, a pesar de las implicaciones negativas que ve para el sector primario europeo. Valero acusó a estas formaciones de favorecer los intereses de la gran industria centroeuropea y de las transnacionales agroalimentarias, a costa de la agricultura social y profesional del continente.

El acuerdo UE-Mercosur, desde la perspectiva de Valero, implica un aumento en la huella de carbono vinculada al comercio de productos agropecuarios y comporta una reducción en las garantías de seguridad alimentaria para la ciudadanía europea. El político de IU sostiene también que las denominadas cláusulas de salvaguardia incluidas en el acuerdo no ofrecen mecanismos efectivos contra la competencia desleal, permitiendo así la entrada masiva de productos sudamericanos en condiciones menos estrictas que las aplicadas a los productores europeos.

En su análisis, Europa Press recogió que Valero considera que la defensa del pacto por parte de PP, PSOE y la ultraderecha representa una "hipoteca" sobre el futuro del campo europeo, agravada por la actual reducción de fondos de la Política Agraria Común (PAC) y las recientes prioridades presupuestarias de la UE que, según su visión, han relegado el sector agrícola frente a objetivos como el rearme. En esta línea, subraya que “Europa está sacrificando su soberanía alimentaria”.

El portavoz de IU alertó también sobre la eventualidad de que la Comisión Europea, con mayoría conservadora, decida implementar provisionalmente el acuerdo comercial, antes de la emisión de un pronunciamiento oficial del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. A su juicio, una actuación de ese tipo supondría un "auténtico escándalo", ya que desoiría las preguntas legítimas planteadas sobre la compatibilidad del tratado con la legislación y el interés públicos europeos, según reseñó Europa Press.

La decisión de esperar el dictamen del TJUE, sellada por un margen reducido de votos en el Parlamento Europeo, frena de forma temporal la ratificación del acuerdo Mercosur, al tiempo que mantiene la polémica entre las distintas fuerzas políticas comunitarias sobre la conveniencia y los efectos de dicho tratado comercial. Los sectores representados por IU y sus aliados de la izquierda europea entienden que el actual texto pactado no garantiza ni la protección ambiental ni la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas del continente, apuntando la responsabilidad de las fuerzas políticas conservadoras y de ultraderecha en la situación descrita.

Europa Press detalló que la fragmentación del acuerdo y las supuestas insuficiencias de sus cláusulas de protección se han convertido en el eje de las argumentaciones para recurrir al TJUE, poniendo en el centro del debate europeo la relación entre el comercio internacional, la protección social y ambiental, y la capacidad de Europa para defender su propio modelo productivo y alimentario.