El ministro del Interior de Rusia visita Cuba en señal de apoyo tras la intervención militar en Venezuela

La presencia de autoridades rusas en La Habana intensifica el respaldo del Kremlin a la isla mientras aumenta la presión internacional tras las acciones militares estadounidenses en Caracas, en medio de un clima regional marcado por incertidumbre y advertencias de la Casa Blanca

Guardar

El embajador de Rusia en Cuba, Victor Koronelli, afirmó que el viaje de la delegación encabezada por el ministro del Interior ruso tiene como objetivo “fortalecer la cooperación bilateral y la lucha contra la delincuencia”, según publicó en un mensaje en redes sociales recogido por el canal estatal ruso Rossiya 1. En este contexto, el ministro del Interior de Rusia, Vladimir Kolokoltsev, emprendió una visita oficial a La Habana este miércoles, donde fue recibido por el presidente cubano Miguel Díaz-Canel. La estancia de la delegación rusa se presenta como una manifestación de apoyo del Kremlin en medio de una coyuntura internacional marcada por las recientes operaciones militares de Estados Unidos en Caracas, que han elevado la tensión en la región y focalizado la atención global sobre la isla.

Tal como informó Rossiya 1, la llegada de Kolokoltsev se concreta días después de que fuerzas estadounidenses capturaran al presidente venezolano Nicolás Maduro en una operación militar desarrollada en territorio venezolano. Según detalló el medio, tras esta acción, Maduro permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, aguardando un proceso judicial en Estados Unidos. En ese contexto, la administración de Donald Trump ha intensificado las advertencias dirigidas al gobierno de Cuba. El presidente estadounidense exhortó a las autoridades de la isla a “llegar a un acuerdo” antes de que, en sus palabras, “sea demasiado tarde”, según consignó el canal.

La reacción de Moscú a la intervención fue transmitida de forma categórica por Kolokoltsev a su arribo a la capital cubana. Según reportó Rossiya 1, el ministro ruso calificó la operación de Washington en Caracas como una “agresión armada no provocada” y sostuvo que “este acto no puede justificarse de ninguna manera”. El alto funcionario remarcó la necesidad de “incrementar la vigilancia y consolidar todos los esfuerzos para contrarrestar factores externos”, reforzando así la posición rusa de respaldo frente a los desafíos externos que enfrenta el gobierno de Díaz-Canel.

De acuerdo con la oficina presidencial cubana, el propio Díaz-Canel consideró de “enorme significación” la visita de la delegación rusa en el actual escenario internacional, haciendo alusión directa al contexto y al momento específico en que se produce este intercambio diplomático. El énfasis del líder cubano apunta al valor estratégico que para la isla representa el acompañamiento de Moscú, cuando la administración Trump ha situado nuevamente a Cuba entre sus prioridades geopolíticas en el hemisferio occidental.

El medio Rossiya 1 detalló que la visita tiene entre sus prioridades reforzar los vínculos tradicionales entre Cuba y Rusia, en un momento en que la presión internacional sobre la isla experimenta un aumento tras los episodios recientes en Venezuela. La retórica empleada por la delegación rusa acentúa la necesidad de cohesión y de una respuesta conjunta por parte de los aliados ante la que califica como una escalada de injerencia extranjera en la región.

Estados Unidos declaró el control sobre el hemisferio occidental y reiteró amenazas no solo hacia Cuba, sino también hacia México y Canadá, según comunicaron funcionarios del gobierno estadounidense y lo reflejaron medios internacionales. La operación que concluyó con la detención de Maduro ha tenido efectos directos sobre la diplomacia regional y ha reactivado los canales de consulta y cooperación entre La Habana y Moscú.

Las autoridades rusas informaron que, más allá del componente simbólico, el viaje de Kolokoltsev incluirá encuentros de trabajo para intercambiar experiencias en materia de seguridad, defensa y lucha contra el crimen, en línea con los acuerdos bilaterales vigentes. El programa de la delegación incorpora la revisión de proyectos conjuntos y el análisis de mecanismos para enfrentar amenazas comunes en el sistema hemisférico de seguridad.

Tal como consignó el canal estatal ruso, este despliegue diplomático y político refuerza el posicionamiento de Rusia como socio clave de Cuba, en momentos donde persisten sanciones y advertencias por parte de Washington. La visita y las declaraciones de los funcionarios rusos buscan reafirmar la fortaleza de la alianza estratégica y la disposición de ambas partes a hacer frente de manera coordinada a escenarios adversos derivados de la coyuntura regional.

La reacción de las autoridades cubanas no se ha limitado a la recepción protocolaria. Según la oficina presidencial de la isla, el liderazgo cubano valora positivamente la presencia de altos funcionarios rusos, interpretando el gesto como una garantía de respaldo frente a un contexto externo calificado de desafiante desde La Habana. El desarrollo de encuentros bilaterales, así como la deliberación sobre proyectos de cooperación, forman parte de la agenda previsible durante la estancia de Kolokoltsev y su comitiva en la capital cubana, según precisaron medios rusos y cubanos.

La situación regional permanece bajo vigilancia en diferentes capitales, pues la detención del dirigente venezolano y el subsecuente endurecimiento del discurso de Washington han producido nuevas dinámicas diplomáticas y han propiciado una renovada interacción entre actores como Rusia y Cuba. La prioridad para ambas partes, según enfatizaron los funcionarios y lo reflejaron tanto Rossiya 1 como órganos oficiales cubanos, radica en consolidar la cooperación y preparar respuestas frente a eventuales escaladas de presión o intervención en el entorno hemisférico.