Covadonga Tomé alerta de las desventajas del tratado con Mercosur para las empresas asturianas

La representante autonómica expone que el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur coloca en posición vulnerable a productores del Principado, advirtiendo sobre competencia desigual y posibles riesgos para alimentos emblemáticos frente a la falta de controles estrictos en el bloque sudamericano

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La experiencia reciente de una empresa asturiana que trató de establecer lazos comerciales con una firma argentina evidenció diferencias significativas en las facilidades para exportar entre ambos países. Según informó el medio, la representante autonómica Covadonga Tomé utilizó este caso para ejemplificar el impacto negativo que, en su opinión, podría tener el tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur sobre las compañías del Principado, colocando a los productores locales en un contexto de competencia desigual.

De acuerdo con lo publicado por la fuente, Covadonga Tomé, diputada del Grupo Mixto en la Junta General del Principado de Asturias (JGPA) y líder de la organización política Somos Asturies, manifestó su preocupación por los posibles efectos que la apertura comercial con el bloque sudamericano pueda tener para el tejido empresarial y agrícola de Asturias. Tomé argumentó que las condiciones de producción y las normativas en países del Mercosur no garantizan los mismos requisitos laborales, salariales ni sanitarios que los que se exigen a las empresas europeas, lo que, en su visión, deriva en una notable desventaja para los productores locales frente a los sudamericanos.

La diputada recordó que, en el contexto actual, los aranceles han funcionado como un mecanismo de protección para los productos europeos. Sostuvo que, en la dinámica propuesta por el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, el sistema de libre comercio favorece una competencia que califica de desleal, especialmente para el sector primario asturiano. "Con Mercosur, el libre comercio propio del mercado neoliberal habría supuesto una competencia totalmente desleal para el sector primario asturiasno", señaló Tomé en declaraciones recogidas por la fuente.

Este planteamiento cobra especial relevancia para los productos emblemáticos del Principado. Según consignó el medio, la diputada subrayó los riesgos para alimentos característicos como la faba asturiana, advirtiendo que estos productos estarían expuestos a una competencia que podría poner en riesgo su supervivencia debido a la entrada de productos foráneos sin controles sanitarios equivalentes. Tomé remarcó que su posición parte de la defensa de los intereses locales, descartando consideraciones geopolíticas ajenas. "Esta preocupación es perfectamente extrapolable a algunos de los productos más emblemáticos en el Principado, como la faba asturiana, que podrían verse seriamente amenazados", expresó.

La representante autonómica también aludió al concepto de soberanía alimentaria, proponiendo que la protección de las producciones locales es esencial frente a la volatilidad del panorama internacional. A su juicio, la apertura a las importaciones desde países con controles menos estrictos podría comprometer la seguridad y la calidad alimentaria de la región, así como las condiciones laborales de quienes dependen del sector agrícola.

De acuerdo con las declaraciones publicadas, Tomé insistió en la necesidad de mantener medidas arancelarias mientras persista la desigualdad en los controles regulatorios y las condiciones sociales entre las distintas áreas económicas participantes en el tratado. En este sentido, llamó a implementar políticas que permitan preservar la competitividad y la viabilidad de los productores asturianos ante los potenciales riesgos derivados del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur.