OIEA advierte de que la central de Chernóbil perdió toda la energía externa por combates entre Ucrania y Rusia

El responsable del OIEA, Rafael Grossi, alertó sobre el corte total de energía en la instalación nuclear, advirtió de daños a infraestructuras eléctricas clave y agregó que expertos monitorean de cerca las repercusiones para la seguridad

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En un contexto de creciente preocupación por la estabilidad de la infraestructura energética en Ucrania, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) destacó que varias subestaciones eléctricas esenciales para la seguridad nuclear del país han experimentado daños a causa de los enfrentamientos armados entre fuerzas ucranianas y rusas. De acuerdo con la información difundida por el OIEA, la central nuclear de Chernóbil se encuentra actualmente sin acceso a energía externa debido a los combates registrados en la zona, lo que eleva el nivel de riesgo en torno a la instalación.

Según reportó el propio OIEA mediante un comunicado distribuido este martes y recogido por diversos medios internacionales, la interrupción del suministro eléctrico a Chernóbil se produce como resultado directo de los enfrentamientos en sus inmediaciones. Rafael Grossi, director general de la agencia, explicó a través de un mensaje publicado en redes sociales que no solo la central perdió toda conexión a la red exterior, sino que las líneas eléctricas que enlazaban a Chernóbil con otras centrales nucleares también sufrieron cortes importantes. El organismo, liderado por el diplomático argentino, amplió que mantiene a sus expertos en permanente monitoreo de la situación, analizando de forma exhaustiva las consecuencias de estos hechos para la seguridad nuclear regional.

El OIEA detalló que las hostilidades militares alcanzaron “varias subestaciones eléctricas ucranianas vitales para la seguridad nuclear”, lo cual agrava las dificultades para mantener el control y la estabilidad operativa de instalaciones nucleares sensibles. Este incidente se inscribe en una serie de incidentes que han puesto en el foco la vulnerabilidad de las plantas nucleares en contextos de conflicto armado, especialmente cuando el acceso a energía eléctrica confiable resulta indispensable para garantizar que los sistemas de refrigeración y seguridad continúen funcionando con normalidad.

Grossi indicó que el organismo monitorea de cerca “las repercusiones para la seguridad”, señalando que los equipos técnicos de la agencia llevan a cabo un seguimiento permanente y detallado desde el primer momento de la interrupción. Según puntualizó el medio OIEA, mantener el suministro eléctrico resulta crucial para asegurar que los sistemas automatizados y manuales de contención y monitoreo funcionen correctamente en todo momento, minimizando cualquier posibilidad de fuga radiactiva o fallo en las medidas de protección.

La comunicación del OIEA se produjo en un contexto de enfrentamientos cada vez más intensos cerca de instalaciones críticas, lo que motivó la preocupación de la comunidad internacional, especialmente ante el antecedente del accidente en Chernóbil en 1986 y el papel que la energía eléctrica juega en el control de este tipo de complejos. Según remarcó el medio OIEA, incluso breves interrupciones en el servicio pueden provocar cambios en los procedimientos de emergencia, alterando la rutina normal del personal técnico y requiriendo respuestas rápidas y coordinadas entre las distintas agencias responsables.

El informe subrayó la importancia estratégica de las líneas eléctricas que interconectan las distintas instalaciones nucleares de Ucrania, tanto para el suministro ordinario de energía como para la implementación de las salvaguardias previstas ante eventos inesperados. El organismo insistió en que la continuidad del servicio eléctrico contribuye a reducir el riesgo de incidentes que puedan elevar la amenaza para la salud pública y el medio ambiente.

A lo largo del mensaje, la dirección del OIEA reiteró el compromiso del organismo con la vigilancia internacional y la cooperación con las autoridades ucranianas para restablecer las condiciones óptimas de seguridad, así como la evaluación constante del estado de la red eléctrica que alimenta los principales complejos nucleares del país.