
El gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, ha catalogado este martes de "distracción partidista" la investigación abierta en su contra por el Departamento de Justicia de la Administración Trump y ha afirmado que el estado estadounidense "no se dejará intimidar".
"Los habitantes de Minnesota están más preocupados por la seguridad y la paz que por tácticas legales infundadas destinadas a intimidar a los servidores públicos que apoyan a su comunidad", ha señalado en un comunicado difundido en redes sociales.
Walz ha asegurado que su objetivo es "proteger" a la población. "Las familias tienen miedo. Los niños tienen miedo de ir a la escuela. Los pequeños negocios están sufriendo. Una madre ha muerto y los responsables aún no han rendido cuentas", ha recordado, en alusión a la muerte de Renee Nicole Good a manos de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
En este sentido, ha indicado que el Gobierno federal debe "restaurar la confianza, la rendición de cuentas y el orden público" en vez de dedicarse a llevar a cabo "represalias" con una investigación que "no busca justicia". "El estado de Minnesota no se dejará arrastrar a la política", ha resaltado.
Jacob Frey, el alcalde de Minneapolis --quien también está siendo investigado por el Departamento de Justicia-- aseguró el sábado que esto "era un claro intento" de intimidarle "por defender" la ciudad. "No me dejaré intimidar. Mi enfoque sigue siendo el mismo de siempre: mantener nuestra ciudad segura", resaltó en redes sociales.
Según medios estadounidenses, ambos políticos demócratas han sido citados a declarar por sus palabras sobre las actuaciones de los efectivos del ICE durante las últimas semanas tras mostrarse en contra de estas fuerzas en el estado de Minnesota.