
Entre las personas liberadas en Kufra, los equipos médicos detectaron casos que requerían traslado de urgencia a hospitales locales, incluido un grupo de diez migrantes que presentaba condiciones de salud graves. Esta intervención formó parte de una respuesta humanitaria que incluyó exámenes médicos, distribución de ropa de abrigo y derivación de casos críticos a centros especializados. Según informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), los migrantes habían permanecido en un centro subterráneo situado tres metros bajo tierra, sometidos a condiciones extremadamente inhumanas y, en muchos casos, sin acceso a necesidades básicas.
De acuerdo con la OIM, los equipos de emergencia fueron desplegados en el este de Libia tras la liberación de cientos de personas que permanecían cautivas en recintos clandestinos. La jefa de la misión de la organización en ese país, Nicoletta Giordano, indicó que los casos recientemente descubiertos ponen en evidencia los riesgos graves que enfrentan los migrantes víctimas de las redes criminales a lo largo de las rutas migratorias. Giordano subrayó la importancia de reforzar los mecanismos de protección y de intensificar la lucha contra la trata de personas y el tráfico ilícito, así como de impulsar los procesos de rendición de cuentas para quienes participan en estos delitos.
La semana pasada, fuerzas de seguridad libias realizaron una operación para clausurar un centro de detención ilegal en Ajdabiya, donde liberaron a 195 migrantes. Cerca de ese recinto también se recuperaron los cadáveres de 21 personas en un cementerio próximo, según detalló la OIM. Las investigaciones llevaron a la conclusión de que los cautivos habían sido sometidos a tortura, utilizada como método para extorsionar a sus familias y exigir el pago de rescates.
En otra acción en Kufra, en la región oriental del país, las autoridades hallaron un centro de detención construido bajo tierra, que albergaba a 221 migrantes, entre ellos mujeres, menores y un bebé de apenas un mes de vida, reveló el medio. De acuerdo con lo dicho por la OIM, estas personas sobrevivieron a un periodo prolongado de privaciones y abusos físicos y psicológicos.
Según publicó la OIM, sus equipos en terreno están proporcionando asistencia humanitaria básica, atención médica y acompañamiento psicosocial a las personas rescatadas. Entre sus tareas figura realizar exámenes de salud iniciales a los supervivientes, gestionar referencias hospitalarias para quienes presentan situaciones más graves y entregar artículos esenciales como ropa, especialmente ante las bajas temperaturas.
La OIM comunicó que respalda las acciones de las autoridades libias orientadas a rescatar a víctimas, identificar a las personas afectadas e iniciar investigaciones para esclarecer los hechos. El organismo consideró necesario perfeccionar los sistemas de vigilancia y la recopilación de datos oficiales sobre estos sucesos, así como fortalecer a las instituciones responsables para desarticular las redes criminales implicadas y prevenir más muertes, reportó la OIM.
El medio detalló que, en sus declaraciones, la OIM reiteró su compromiso con el suministro de ayuda humanitaria a quienes la requieran y con el acompañamiento a las autoridades nacionales para que se incrementen los esfuerzos dirigidos a combatir la trata de personas. Insistió en que toda respuesta institucional debe fundamentarse en el respeto de los derechos humanos y en políticas de gestión fronteriza adecuadas.
Los datos proporcionados por la OIM subrayan un escenario donde la colaboración entre organismos internacionales y autoridades locales resulta central, tanto para el rescate y asistencia inmediata a las víctimas de redes de tráfico, como para la implementación de medidas de prevención a largo plazo y la mejora de los procedimientos de investigación y justicia en estos casos. La organización también hizo hincapié en la importancia de la vigilancia permanente de las rutas migratorias de la región y en el apoyo que se necesita para socorrer a quienes logran ser liberados después de períodos de privación bajo control de traficantes.
El comunicado de la OIM recoge la recomendación de dar prioridad a la protección de las víctimas y al desarrollo de estrategias coordinadas que permitan desmantelar las estructuras criminales responsables del secuestro y maltrato de migrantes, así como fortalecer los medios institucionales para evitar la repetición de situaciones como las ocurridas en las últimas semanas en el este de Libia.