
El abogado de Julio Iglesias, José Antonio Choclán, ha movido ficha tras la denuncia de de dos exempleadas domésticas del artista que le acusan de un presunto delito de agresión sexual, y ha pedido a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que archive la investigación ante la "ausencia de jurisdicción de los tribunales españoles" para conocer de hechos que habrían ocurrido en el Caribe.
En un escrito recogido por Europa Press, la defensa del cantante pide al Ministerio Fiscal que le tenga por personado en las diligencias de investigación al tiempo que solicita que se dé carpetazo a las mismas por "la falta de jurisdicción española para el conocimiento de los hechos". Además, insta a la Fiscalía a "detener la campaña mediática que se ha puesto en marcha con grave daño reputacional" en su contra tanto a nivel nacional como internacional.
Choclán sostiene que "al margen de la condición de nacional español" de Julio Iglesias, éste "no se encuentra en territorio español, sino que tiene su residencia habitual en el lugar de los hechos" (las dos exempleadas han relatado que las presuntas agresiones sexuales, vejaciones y humillaciones habrían tenido lugar en las mansiones del cantante de Bahamas y República Dominicana). Además, apunta que "las supuestas víctimas no tienen la nacionalidad española ni residen habitualmente en España" y que "tampoco son menores de edad".
Así las cosas, el abogado asegura que "las denunciantes debieron presentar su denuncia en el lugar de comisión de los hechos". "El primer acto procesal no puede ser el de la elección de la jurisdicción que les resulte más conveniente", critica.
En cualquier caso, y si la Fiscalía finalmente decide tomar declaración a las denunciantes como testigos protegidos, la defensa del padre de Enrique Iglesias pide intervenir en la diligencia para poder "acreditar la falsedad de las imputaciones y defender el honor" del cantante, cuestionando que se otorgue a las dos exempleadas la condición de testigos protegidos, expresando que el caso se ha convertido en uno de "interés mediático" por "propia decisión" de las presuntas víctimas.
Todo ello, añade, "sin perjuicio de las demás acciones que le asistan en la tutela de sus derechos fundamentales frente al ejercicio abusivo de acciones penales y agresivas campañas mediáticas que le conducen a una irremediable pena natural, al margen del proceso".
Un paso al frente de la defensa de Julio Iglesias que se produce después de que el artista rompiese su silencio con un comunicado emitido en sus redes sociales en la madrugada del pasado viernes defendiendo su inocencia: "Con profundo pesar respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan gran tristeza. Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fueras para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave. No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas".