Newey: "En noviembre fuimos a Honda y nos dimos cuenta de que el equipo original no volvería"

Adrian Newey, responsable técnico de Aston Martin, alertó sobre serias complicaciones en la planta de Honda detectadas meses atrás, señalando que la falta de empleados experimentados y problemas técnicos están poniendo en jaque el comienzo de la temporada del equipo británico

Guardar
Imagen LSTXYCGYUZFYXL6KJN6IK5VA64

Las complicaciones técnicas y la escasez de personal cualificado en las instalaciones de Honda, según declaraciones de Adrian Newey, jefe de equipo y director técnico de Aston Martin, han generado una situación de alerta dentro del equipo británico al inicio de la temporada de Fórmula 1. “Hemos tenido un nuevo problema en la comunicación interna de la batería con su sistema de gestión. Pero el problema más importante es el de las vibraciones. Vamos cortos en baterías, solo tenemos dos baterías, las dos que están en los coches. Si perdemos una, obviamente es un gran problema. Así que tenemos que tener mucho cuidado”, indicó Newey durante una rueda de prensa celebrada en Albert Park, donde se lleva a cabo el Gran Premio de Australia, primera carrera de la temporada, según consignó el medio que reportó sus declaraciones.

La fuente detalló que Newey admitió que Aston Martin no habría llegado a un acuerdo con Honda si los problemas detectados en la fábrica japonesa hubieran sido conocidos con antelación. En noviembre, tras una visita a la planta de Honda en Tokio junto con Lawrence Stroll y Andy Cowell, altos responsables de la escudería, el equipo detectó que una parte significativa del personal original del fabricante japonés no continuaría. Según relató Newey ante los medios, la presencia de un equipo menos experimentado y las deficiencias encontradas en la estructura técnica encendieron las alarmas internas acerca de la capacidad de Honda para cumplir con los estándares requeridos para competir en la máxima categoría del automovilismo.

PUBLICIDAD

De acuerdo con lo publicado, uno de los desafíos principales que afronta Aston Martin radica en la gestión y disponibilidad de las baterías. Actualmente sólo disponen de dos unidades, justo las instaladas en los vehículos de competición. Ante la posibilidad de perder una de ellas por fallo técnico, la situación resulta crítica, ya que no existen repuestos inmediatos. Esta limitación obliga al grupo a extremar la cautela durante las primeras carreras, mientras intentan solucionar los fallos, particularmente el relacionado con las vibraciones del motor, el cual ha sido identificado como prioritario para no comprometer el desempeño ni la fiabilidad de los monoplazas.

Según publicó la fuente, la escudería británica se enfrenta a dificultades para transmitir energía entre la batería y el sistema de gestión del motor, lo que añade un nivel de complejidad adicional a los retos mecánicos iniciales. Newey manifestó ante la prensa sentirse “impotente” ante una coyuntura que afecta la moral y exige una respuesta rápida del equipo de trabajo. El director técnico explicó que los problemas descubiertos han requerido un importante consumo de recursos y atención, afectando tanto la planificación como la preparación del inicio del campeonato.

PUBLICIDAD

Durante la comparecencia ante los medios, el dirigente compartió que el clima dentro del equipo refleja la presión por encontrar soluciones ágiles que permitan estabilizar la situación y afrontar el campeonato con garantías. El principal objetivo, recalcó, es corregir los problemas de vibraciones procedentes de la planta motora de Honda, tarea considerada fundamental para evitar daños adicionales a la limitada cantidad de baterías disponibles.

El medio que recogió las declaraciones de Newey subrayó que estas tensiones no solo comprometen la competitividad de Aston Martin en las primeras carreras del mundial, sino que también cuestionan la decisión estratégica de haber pactado con el fabricante nipón, en especial tras conocer que el personal técnico más experimentado ya no formaba parte del equipo en Tokio.

A lo largo del desarrollo de la temporada, Aston Martin se enfrenta al reto de asegurar la fiabilidad y el rendimiento de sus monoplazas, en un contexto donde la falta de materiales de repuesto y la reducción del equipo humano en Honda han alterado los planes preestablecidos. Newey concluyó que, aunque la escudería está centrando todos sus esfuerzos en superar estos inconvenientes, la prioridad inmediata es mitigar las vibraciones del sistema motriz para poder garantizar la continuidad y el correcto funcionamiento de los vehículos durante las pruebas y el calendario oficial.