Konstantin y Kyril de Bulgaria desvelan cómo se encuentran sus padres, Simeón de Bulgaria y Margarita Gómez-Acebo

Durante el tributo a la princesa Irene de Grecia en Madrid, los hijos de los exmonarcas búlgaros compartieron novedades sobre su estado actual y expresaron su aprecio por la fallecida, resaltando la fuerte conexión con la familia real española

Guardar

Durante la ceremonia religiosa dedicada a la memoria de la princesa Irene de Grecia, realizada en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio en Madrid, Konstantin y Kyril de Bulgaria ofrecieron declaraciones sobre la situación de salud de sus padres, Simeón de Bulgaria y Margarita Gómez-Acebo, además de rendir homenaje a la fallecida, según informó Europa Press. Los hijos de los exmonarcas búlgaros se refirieron al motivo por el cual sus padres no estuvieron presentes en el acto solemne, al tiempo que destacaron su aprecio por la princesa Irene y la relación cercana entre las familias reales de España y Bulgaria.

En declaraciones recogidas por Europa Press, Konstantin y Kyril aclararon que sus padres “no están en Madrid, pero están bien”, transmitiendo tranquilidad respecto al estado actual de Simeón de Bulgaria y Margarita Gómez-Acebo. De este modo, despejaron dudas sobre la ausencia del matrimonio real del homenaje a la princesa Irene de Grecia. La asistencia de Konstantin y Kyril a la ceremonia reafirmó la presencia de la familia búlgara en el evento, así como la continuidad de los vínculos familiares con la familia real española.

Durante su intervención, los príncipes destacaron la estima que sentían por la princesa Irene. Según consignó Europa Press, expresaron que sentían un gran cariño por la fallecida, afirmando que la querían “mucho, muchísimo” y que la recordarán “por esa sencillez y esa sonrisa que tenía fantástica”. Estas palabras resaltaron no solo la relación personal que mantenían con la princesa Irene, sino también el afecto que unía históricamente a ambas familias reales.

La relación entre la monarquía búlgara y la casa real española recibió especial relevancia en las palabras de los hermanos, quienes subrayaron de forma enfática el permanente apoyo mutuo entre las familias. “Siempre les apoyaremos en los buenos y malos momentos”, manifestaron, de acuerdo con lo publicado por Europa Press, reafirmando los lazos de solidaridad y respaldo que caracterizan a las dos casas reales desde hace varias generaciones.

El acto en homenaje a la princesa Irene se realizó en un contexto de luto y memoria, reuniendo a distintas personalidades vinculadas a casas reales y reafirmando la importancia de los vínculos familiares y personales que perduran más allá de las fronteras nacionales. Según narró Europa Press, la elección de la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio como lugar de la ceremonia simbolizó la fuerte conexión de la princesa Irene con la comunidad ortodoxa y la ciudad de Madrid, donde se han celebrado diversos actos de homenaje en el pasado.

En relación con los exmonarcas búlgaros, tanto Konstantin como Kyril aprovecharon la oportunidad para poner en valor el legado personal y familiar de sus progenitores. Europa Press detalla que la familia ha mantenido un perfil discreto en las últimas semanas, motivo por el cual las declaraciones públicas sobre el estado de salud de Simeón y Margarita cobraron relevancia durante el evento.

La ceremonia también sirvió de escenario para reiterar la importancia de la sencillez y la amabilidad en el recuerdo de una figura como la princesa Irene, cualidades destacadas por quienes compartieron cercanía con la fallecida. La intervención de los representantes de la familia búlgara puso de manifiesto el papel de las casas reales en la preservación de la memoria y el afecto entre sus miembros, contribuyendo a mantener vivos los lazos históricos y personales pese al paso del tiempo y los cambios de contexto.

De acuerdo con Europa Press, tras el responso, los asistentes compartieron instantes de recogimiento y palabras de afecto en memoria de la princesa Irene, reflejando el respeto y la admiración hacia su figura. La continuidad de las relaciones entre las casas reales europea se presentó así como un elemento fundamental del acto, evidenciado en la asistencia y las palabras de los hijos de los exmonarcas búlgaros.