Jaime de Marichalar asiste al respondo por la princesa Irene de Grecia

El exmarido de la infanta Elena acudió discretamente al homenaje celebrado en Madrid, compartiendo espacio con la reina Sofía, la infanta Cristina y otros miembros de la monarquía para rendir tributo a la fallecida aristócrata griega

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En la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio en Madrid se dieron cita varios miembros de la realeza española y griega para rendir homenaje póstumo a la princesa Irene de Grecia. El acto reunió a figuras como la Reina Sofía, la infanta Cristina y otros allegados de la monarquía, entre quienes destacó la presencia de Jaime de Marichalar, exmarido de la infanta Elena, quien adoptó una actitud discreta y reservada durante la ceremonia, según informó el medio El Mundo.

El padre de Victoria Federica acudió al templo religioso acompañado por una mujer, procurando evitar la atención mediática y permanecer en segundo plano, detalló El Mundo. En el interior del recinto coincidió no solo con su hija, sino también con diversos miembros de la Familia Real, incluyendo a la infanta Elena, su exesposa, así como la infanta Cristina y la Reina Sofía, para despedir a la princesa Irene de Grecia.

El acto fue especialmente relevante para la Reina Sofía, quien se enfrentó a la pérdida de su hermana y, según destacó El Mundo, de una estrecha compañera de vida. Sofía fue acompañada en el homenaje por sus hijas y otros allegados, consolidando el carácter familiar y solemne del evento.

Jaime de Marichalar, por su parte, ha estado presente en diversos actos institucionales donde coincidió con la Familia Real tras su separación de la infanta Elena, aunque generalmente ha tomado precauciones para evitar aparecer junto a ellos ante las cámaras, según consignó El Mundo. El gesto de asistir voluntariamente al responso indica, de acuerdo con la publicación, una relación cordial que Marichalar mantiene con su antigua familia política, especialmente con la Reina Sofía.

La ceremonia en memoria de la princesa Irene reunió así a varias generaciones y ramas de la familia real y aristocrática, en un acto que cerró el ciclo vital de una figura relevante para su entorno más cercano y que sirvió de punto de reencuentro para quienes comparten lazos familiares y de amistad.