Chile y Bolivia acuerdan reforzar su cooperación tras casi medio siglo de frías relaciones

El primer encuentro bilateral entre cancilleres en décadas sella una agenda de nueve puntos que abarca desde turismo hasta recursos hídricos, acercando posiciones tras años de distanciamiento diplomático y abriendo la puerta a un diálogo más fluido

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Durante el reciente encuentro celebrado en Santiago de Chile, ambos gobiernos valoraron la instalación de una "sustantiva agenda de nueve puntos" que incluye asuntos como recursos hídricos, fronteras y comercio, lo cual representa un giro en la dinámica bilateral tras largos años de relaciones restringidas. De acuerdo con la información publicada por el medio que sirve de base, las delegaciones lideradas por el ministro de Relaciones Exteriores chileno, Alberto van Klaveren, y su homólogo boliviano, Fernando Aramayo, firmaron un memorando de entendimiento que busca abrir nuevas vías de cooperación en diferentes áreas, luego de cerca de medio siglo de distanciamiento.

Según consignó dicho medio, la reunión entre ambos cancilleres marcó un hecho poco habitual, dado el prolongado alejamiento entre los dos países. Van Klaveren definió la presencia de Aramayo como un "hito" en el vínculo bilateral, resaltando el carácter infrecuente de encuentros a este nivel. A través de una intervención en redes sociales, el canciller chileno señaló que los memorandos firmados contemplan una agenda amplia que integra aspectos como política arancelaria, promoción turística, y la mejora de conexiones aéreas, junto con el fortalecimiento de los lazos sociales. En sus palabras, la expectativa es "un futuro muy prometedor" para la relación entre ambas naciones, y consideró que la cita ministerial representa un avance hacia ese objetivo.

Por su parte, Aramayo expresó una valoración positiva sobre la repuesta del Gobierno chileno, definiéndola como "muy ágil, muy efectiva, muy eficiente, a muy corto plazo". El ministro boliviano detalló que la nutrida agenda consensuada aborda temas clave como el manejo de recursos hídricos, cuestiones fronterizas y el comercio binacional, entre otros. Destacó la voluntad común de trabajar en la restauración de relaciones diplomáticas plenas en un plazo reducido y manifestó su agradecimiento a su par chileno, junto con una mención especial al expresidente Gabriel Boric, atribuyéndole el impulso político necesario para materializar "este conjunto de contenidos que dan cuenta de un buen camino por el que estamos transitando".

El medio, al detallar el contexto de la visita, indicó que este viaje representó la primera vez que una autoridad boliviana de este rango pisó suelo chileno desde que Rodrigo Paz asumiera la presidencia boliviana en noviembre de 2025. En aquella ocasión, la toma de posesión contó con la presencia del entonces mandatario chileno, un hecho que marcó el primer cara a cara entre jefes de Estado de ambos países en casi veinte años.

La historia reciente entre La Paz y Santiago ha estado marcada por un enfriamiento diplomático notable: Bolivia rompió relaciones formales con Chile en marzo de 1978, manteniendo desde entonces un contacto reducido a nivel consular. Tal como subrayó la cobertura del medio, la reanudación de reuniones al más alto nivel político apunta a establecer un diálogo más fluido, que permita avanzar en temas de interés común y minimizar las tensiones heredadas del pasado. La firma del acuerdo y la elaboración de una agenda de trabajo específica sugieren la intención de ambos gobiernos de buscar mecanismos de colaboración que beneficien a sus respectivas sociedades.

El proceso de acercamiento, tal como reportó el citado medio, se consolida sobre la base del compromiso de evaluar y discutir temas sensibles, adoptando una perspectiva práctica y orientada a resultados. Entre los desafíos abordados en la mesa bilateral figuran la gestión compartida de los recursos hídricos, los procedimientos arancelarios, la facilitación del transporte aéreo y nuevas estrategias para favorecer el flujo turístico. Paralelamente, el contacto diplomático avanza hacia la exploración de nuevas fórmulas para la resolución de cuestiones fronterizas y para fomentar el comercio transfronterizo.

A lo largo de los próximos meses, según quedó reflejado en el memorando, ambos países esperan sostener un canal de consulta permanente que permita hacer un seguimiento cercano al cumplimiento de los compromisos adquiridos y facilite la pronta materialización de objetivos conjuntos.