El NRC alerta de que la violencia en la región colombiana de Catatumbo deja 100.000 desplazados un año después

Cerca de cien mil habitantes han tenido que abandonar sus casas en el noreste de Colombia tras un año de enfrentamientos entre grupos armados, mientras la población denuncia temor constante, confinamiento, crisis humanitaria y falta de protección estatal

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El Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) advirtió que la población de Catatumbo, en Colombia, enfrenta una notable pérdida de esperanza tras un año de enfrentamientos violentos entre grupos armados, una situación que ha causado la huida de cerca de 100.000 personas de sus comunidades y ha derivado en una crisis humanitaria de gran magnitud. Según informó el NRC, esta dinámica de violencia no muestra signos de disminuir, pese a la intervención de las autoridades y a los llamados de organismos internacionales para poner fin a las hostilidades.

El medio NRC detalló que los conflictos surgen principalmente tras la disputa entre las disidencias de las FARC y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes desde hace un año mantienen una pugna territorial en Catatumbo, una región ubicada en el noreste de Colombia y limítrofe con Venezuela. Como resultado, no solo se han producido decenas de muertes, sino también el confinamiento forzado de cientos de miles de habitantes y el desplazamiento de aproximadamente cien mil personas. Estas circunstancias han incrementado el temor diario entre la población, que denuncia reclutamientos forzosos, presencia de artefactos explosivos, asesinatos y amenazas de muerte.

Según consignó el medio NRC, Catatumbo incluye una decena de municipios que desde hace décadas han experimentado los efectos negativos de la falta de una presencia estatal sólida. Las autoridades se enfrentan a las consecuencias de una ubicación geográfica estratégica para el tráfico ilegal y la riqueza en recursos naturales, factores que convierten a esta zona en un escenario recurrente de disputas armadas. El presidente colombiano, Gustavo Petro, decretó el estado de conmoción interna con el objetivo de contrarrestar la inseguridad, buscando así fortalecer la presencia y los servicios del Estado en una de las regiones con mayores índices de pobreza y menor desarrollo en el país.

El director nacional del NRC en Colombia, Giovanni Rizzo, indicó que la situación en Catatumbo ha llevado a muchos niños a perder el acceso a la educación, ya que permanecer en sus poblados conlleva riesgos asociados a los enfrentamientos armados y, para algunos, la obligación de trabajar en cultivos ilícitos de hoja de coca. Este contexto ha transformado la región en lo que Rizzo calificó como “cuidados intensivos humanitarios”. Rizzo enfatizó la urgencia de incrementar los fondos destinados a la asistencia humanitaria, argumentando que una respuesta rápida y sostenida ayudaría a evitar gastos significativamente mayores por desplazamiento y reconstrucción en el futuro.

De acuerdo con lo expresado por el NRC, sin un apoyo humanitario adecuado, existe el riesgo de que numerosas familias, al quedarse sin opciones de subsistencia, se vean obligadas a retornar a sus hogares, lo que las expone a nuevos episodios de violencia, reclutamiento forzoso, incorporación a economías ilegales e incluso a situaciones de violencia sexual.

El NRC también exigió a los grupos armados la suspensión inmediata de los ataques dirigidos contra la población civil y el respeto por el Derecho Internacional Humanitario. El organismo instó tanto al Estado colombiano como a la comunidad internacional a reforzar las medidas de protección y a diseñar respuestas sostenidas y efectivas en favor de los habitantes afectados en Catatumbo.

En este escenario, las denuncias de inseguridad y abandono estatal persisten entre los habitantes de la región, quienes continúan enfrentando la amenaza constante de violencia y el desplazamiento en masa. El NRC resumió la magnitud del problema al señalar que la situación humanitaria de Catatumbo refleja un desafío mayor para Colombia, donde la reconstrucción y la estabilización dependen de la acción coordinada de todos los sectores involucrados, de acuerdo con lo publicado por el propio organismo.