C-LM ve "oportunidad de crecimiento" en acuerdo Mercosur frente al rechazo de PP y Vox, que exigen su suspensión

El responsable regional de Agricultura respalda la alianza con Mercosur, destacando que mejorará el acceso de productos locales a nuevos mercados, mientras partidos opositores denuncian un posible daño al campo por una desventaja competitiva frente a importaciones

Guardar

La resolución promovida por el PSOE, que solicitaba garantizar la efectividad de las cláusulas de salvaguarda y mecanismos de compensación frente a impactos negativos del acuerdo Unión Europea-Mercosur, se impuso en las Cortes de Castilla-La Mancha pese al rechazo de Vox y la abstención del PP. En un contexto donde distintas fuerzas políticas expresaron posiciones diametralmente opuestas sobre el tratado comercial, el gobierno regional defendió su respaldo a la apertura de mercados, mientras que la oposición denunció potenciales consecuencias negativas para el sector agropecuario local.

Según informó Europa Press, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, defendió la alianza comercial frente al pleno, enfatizando que Castilla-La Mancha dispone de una oportunidad de crecimiento con la supresión de aranceles y la inclusión de cláusulas de salvaguardia en los acuerdos entre la UE y Mercosur. Explicó que estos elementos permitirán que productos identificados con la región como el vino, el aceite y el queso Manchego tengan mayor acceso a nuevos mercados, y destacó la protección especial conferida a las denominaciones de origen. Martínez Lizán reconoció que el acuerdo lleva considerándose durante un extenso período, tras veinticinco años de negociaciones, y señaló que la liberalización del comercio puede generar oportunidades significativas para los productores locales siempre que se cumplan las denominadas “cláusulas espejo” para garantizar la igualdad de condiciones con los países sudamericanos.

Entre los puntos clave subrayados por el consejero, según detalló Europa Press, figuran la existencia de mecanismos que permiten suspender el tránsito comercial si se detecta una distorsión superior al cinco por ciento en los mercados. Esto, sostuvo Martínez Lizán, tiene como objetivo evitar perjuicios económicos al productor nacional. Además, hizo hincapié en que la importación de productos de Mercosur seguirá sometida a múltiples controles, incluyendo límites estrictos de residuos, y aseguró que los estándares de calidad y seguridad alimentaria seguirán vigentes en la entrada de mercancías al mercado español y europeo. Este enfoque, según publicó Europa Press, pretende tranquilizar a los sectores que han manifestado su preocupación por la posible llegada de productos con normativas menos estrictas en comparación con las exigencias de la Unión Europea.

Por el contrario, los diputados del Partido Popular y Vox rechazaron enérgicamente el acuerdo. El representante del PP, Santiago Lucas-Torres, solicitó la suspensión inmediata del tratado al considerar que su implementación representa una amenaza directa para el futuro del campo español y europeo. Lucas-Torres argumentó que resulta injusto mantener a los agricultores y ganaderos sujetos a las regulaciones más estrictas del mundo mientras se permite la entrada de productos originarios de países que operan bajo normativas más laxas en materia de fitosanitarios, laborales y sanitarias. De acuerdo con lo consignado por Europa Press, el diputado popular recalcó que la agricultura extensiva, la ganadería, los cultivos de cereales, la horticultura y el tejido cooperativo estarían en riesgo, insistiendo en la necesidad de imponer cláusulas espejo “reales, controlables y ejecutables”.

En la misma línea crítica, el presidente del Grupo Parlamentario de Vox, David Moreno, defendió una Proposición No de Ley que calificaba el acuerdo de gravedad máxima para Castilla-La Mancha, denunciando lo que denominó como “una traición directa a los trabajadores del campo” por parte de quienes pactaron el tratado en Bruselas. Moreno alertó sobre posibles consecuencias como el vaciamiento de pueblos, el cierre de explotaciones y el aumento del abandono rural, remarcando que la decisión afecta a más de 82.000 explotaciones agrarias y más de 70.000 empleos directos, en un sector que representa cerca del 18% del producto interior bruto de la región.

Durante el debate, Vox y PP coincidieron en señalar el riesgo de una “competencia desleal” al defender que los países de Mercosur aplican fitosanitarios prohibidos en la UE, presentan estándares medioambientales y sanitarios menos rigurosos y operan con menores costes laborales. Vox subrayó además que el pacto constituye “un golpe directo al corazón económico y social de Castilla-La Mancha”, mientras que el PP lo consideró una “condena” para los productores, al prever que la desventaja competitiva resultaría insostenible ante el ingreso masivo de importaciones.

El PSOE, por su parte, expuso las contradicciones que observa en los posicionamientos de Vox y PP, recordando que dirigentes del Partido Popular han avalado el acuerdo en el Parlamento Europeo y que países como Italia, gobernados por el partido de Giorgia Meloni, respaldaron el tratado. El diputado socialista Antonio Sánchez argumentó que la apertura de mercados con Mercosur implica acceso a un conjunto de 270 millones de consumidores y diversificación de riesgos comerciales ante la competencia creciente de economías como las de Estados Unidos y China. Europa Press reportó que el PSOE considera que la medida fortalecerá la comercialización exterior de productos agroalimentarios castellanomanchegos y mejorará la seguridad jurídica en el intercambio internacional.

Al finalizar la sesión, la mayoría socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha logró la aprobación de una resolución que insta al Gobierno de España a reforzar los mecanismos de protección al sector agrario y a coordinarse con las comunidades autónomas para aplicar con rigor las cláusulas de salvaguarda y los contingentes de importación. Según texto recogido por Europa Press, la resolución incluye demandas específicas sobre la garantía de seguridad alimentaria, la sanidad vegetal, el bienestar animal y la sostenibilidad medioambiental en la aplicación efectiva del acuerdo, así como el cumplimiento estricto de los estándares europeos para evitar desequilibrios que pudieran perjudicar a los productores locales frente a los productos importados desde Mercosur.

El debate en las Cortes de Castilla-La Mancha refleja así la coexistencia de estrategias y preocupaciones contrastantes acerca de los efectos del tratado comercial entre la Unión Europea y los países sudamericanos, con el gobierno regional planteando la apertura de mercados como una oportunidad económica para la región mientras que la oposición alerta sobre los riesgos para la competitividad y la sostenibilidad del campo local.