LaLiga insiste en que la piratería "no es libertad de expresión", sino "una estructura criminal que roba valor"

La organización advierte que la acción ilícita en internet pone en peligro empleos, afecta inversiones y daña sectores vitales. Recalca la urgencia de una ofensiva coordinada, legal y efectiva por parte de las naciones y la industria

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LaLiga, en sus recientes declaraciones, puso el foco en la responsabilidad de ciertos intermediarios tecnológicos que, según la organización, continúan permitiendo la piratería digital a gran escala y omiten actuar frente a resoluciones judiciales, justificando su postura bajo argumentos que, según la entidad, distorsionan el verdadero debate. De acuerdo con LaLiga, esta omisión favorece el funcionamiento de una estructura criminal que afecta directa e indirectamente a diversas áreas estratégicas. El organismo remarcó la urgencia de una respuesta coordinada, legal y efectiva por parte de países y actores clave del sector tecnológico, en un intento por frenar una práctica que, en sus palabras, no se trata de libertad de expresión, sino de un problema económico y delictivo.

Según publicó el medio Europa Press, las manifestaciones recientes de LaLiga tomaron como base un artículo de Tom Leighton, CEO de Akamai, empresa especializada en servicios en la nube y ciberseguridad. El contenido de la publicación en LinkedIn subraya que las acciones consideradas como piratería digital constituyen un modelo ilegal que debilita los sectores económicos, limita la inversión privada y pone en riesgo numerosos puestos de trabajo. Para la organización, la piratería no representa libertad de expresión sino un negocio estructurado para sacar provecho económico mediante la vulneración de derechos de propiedad intelectual y la exposición de los usuarios a diferentes riesgos.

LaLiga repasó en su comunicado las principales ideas compartidas por Leighton y recalcó que la existencia de soluciones tecnológicas para controlar este tipo de delitos es una realidad, aunque su efectividad depende de la voluntad de los diferentes actores para implementarlas. En este punto, la organización reconoció el esfuerzo de empresas como Akamai por asumir una política firme y coherente contra la piratería, de modo que su operación en el sector se ajuste a las regulaciones y contribuya a la seguridad y sostenibilidad del entorno digital.

En contraste, la entidad criticó el proceder de otras empresas, señalando particularmente la postura del CEO de Cloudflare, quien, según consignó LaLiga, defiende una interpretación de “libertad en internet” para justificar la ausencia de medidas contundentes. Para LaLiga, la permisividad de plataformas como esta favorece la proliferación global de prácticas ilícitas y dificulta el acceso a una red más segura y regulada.

Europa Press informó que, para LaLiga, combatir la piratería requiere de trabajos conjuntos entre gobiernos, empresas tecnológicas y titulares de derechos, en un marco legal que preserve la propiedad intelectual y salvaguarde los derechos de los usuarios. No actuar frente a esta problemática produce consecuencias en términos de caída en el valor de los sectores afectados, disminución de empleos y pérdida de sostenibilidad en la industria. La organización rechazó la noción de que perseguir la piratería implique restringir derechos, precisando que se trata de una defensa del marco legal y de la estabilidad de los sectores más expuestos.

El presidente de LaLiga, Javier Tebas, también participó en la discusión y propuso una mirada específica hacia los desafíos que enfrenta el deporte en directo ante la piratería. Tebas afirmó ante Europa Press que en los eventos deportivos en vivo se rige una lógica implacable: “La piratería no es libertad de expresión: es un negocio criminal. Y en los deportes en directo hay una regla simple: si lleva horas, ya has perdido”. El dirigente enfatizó que la respuesta debe ser rápida y efectiva para evitar el daño económico que la difusión ilegal puede generar en cuestión de minutos.

A través de sus comentarios, Tebas y LaLiga coincidieron con dos aspectos señalados por Tom Leighton: la piratería no solo afecta los derechos de transmisión y contenidos, sino que representa también un importante riesgo de ciberseguridad, incluyendo la propagación de malware, el fraude digital y el robo de credenciales. Según lo replicado por Europa Press, existen soluciones técnicas disponibles capaces de enfrentar estos retos sin sacrificar el rendimiento ni el debido proceso, lo que traslada el debate hacia la decisión de los agentes tecnológicos sobre si diseñan sus infraestructuras para disuadir el crimen o prefieren ignorarlo.

LaLiga sostuvo que combatir la piratería asegura la protección de la propiedad intelectual y, al mismo tiempo, beneficia a los usuarios, pues previene la difusión de riesgos asociados con el acceso a contenidos ilegales. La entidad insistió en que la lucha contra este fenómeno no debe enmarcarse como un acto de censura o restricción a la información, sino como un resguardo directo al tejido productivo y a quienes trabajan y consumen en sectores legítimos. Europa Press recogió la postura de la organización respecto a que las plataformas que permiten y justifican la piratería, incluso cuando recurren a discursos enfocados en libertades, incurren en una cooperación activa con la comisión de delitos.

Frente a este escenario, LaLiga urgió a los Estados y actores privados a establecer líneas de acción conjuntas y coherentes, que eliminen la impunidad e impulsen la aplicación efectiva de tecnologías y marcos legales adecuados para la reducción del delito digital. La entidad resume su posición en la necesidad de una ofensiva planificada y sostenida que implique a los distintos agentes de la cadena de valor digital, con el objetivo de preservar inversiones, proteger empleos y mantener la integridad de los sectores que se ven afectados por la piratería.