
En el contexto de un notorio aumento en la movilidad vial, que en 2025 alcanzó los 478,56 millones de desplazamientos por carretera —lo que implicó un incremento del 3,39% respecto al año anterior—, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, informó que España registró el segundo saldo más bajo de víctimas mortales en accidentes de tráfico desde 1960, exceptuando los años en que la pandemia de COVID-19 alteró la circulación. La Dirección General de Tráfico (DGT) indicó que un total de 1.119 personas fallecieron en 1.028 accidentes durante 2025, representando 35 muertes menos que en 2024, es decir, una reducción del 3%.
Según datos facilitados por el ministro durante una rueda de prensa para presentar el balance provisional de seguridad vial, el descenso en la cifra de fallecidos se produjo en un escenario marcado por el crecimiento de la actividad en las carreteras. De acuerdo con la DGT, este resultado solo fue superado por los registros de 2019 y queda por detrás de las cifras observadas en 2020 y 2021, años que estuvieron afectados por las restricciones a la movilidad relacionadas con la emergencia sanitaria.
El medio detalló que por segundo año consecutivo la mortalidad en carretera ha mantenido una tendencia descendente, con el nivel más bajo alcanzado desde hace seis décadas —excluyendo los datos atípicos de la pandemia—, lo que pone de relieve el impacto de las distintas políticas de prevención y control implementadas. El balance presentado por el ministro Grande-Marlaska subrayó, además, que la cifra global de víctimas mortales disminuyó en términos absolutos pese al aumento registrado en los trayectos, lo que evidencia una mejora en los índices de siniestralidad.
Informó el medio que la evolución de la cifra de accidentes está estrechamente vinculada a los cambios en el comportamiento y los hábitos de los conductores, así como a las campañas de concienciación y vigilancia desplegadas por la DGT. En la presentación del balance se precisó también que el número de accidentes mortales contabilizados se situó en 1.028, en línea con la disminución registrada en el conjunto de víctimas.
Según consignó la DGT, el saldo provisional difunde información importante para la toma de decisiones en materia de seguridad vial, al reflejar tanto la eficacia de las medidas adoptadas como los retos que permanecen en el control de la accidentalidad. El medio que presentó la información puso el acento en que, pese a los avances, el balance anual todavía arroja un número significativo de vidas perdidas en la red viaria española.
La comparecencia del ministro Grande-Marlaska sirvió para dar a conocer el esfuerzo realizado por los distintos organismos competentes a la hora de velar por la seguridad en las carreteras, en un momento que conjuga la progresiva recuperación de la movilidad con la continua necesidad de reducir la siniestralidad. De acuerdo con datos oficiales reportados ese día, el análisis estadístico del ejercicio 2025 permite identificar tendencias de mejora sostenida en la reducción de víctimas, aunque persisten desafíos que requieren la continuidad de estrategias preventivas y de intervención.