Sheinbaum reivindica a mujeres indígenas con monumentos en Ciudad de México

La mandataria Claudia Sheinbaum impulsa un homenaje sin precedentes en Paseo de la Reforma, al instalar esculturas que reconocen la contribución histórica y cultural de comunidades originarias, y envían un mensaje contra la exclusión, el racismo y el machismo

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La instalación de esculturas que representan a mujeres indígenas mexicanas en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México reconfigura el sentido histórico y simbólico de uno de los principales espacios públicos de la capital, tradicionalmente reservado para conmemorar a héroes nacionales y gestas históricas. De acuerdo con la agencia EFE, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó este miércoles el homenaje como una afirmación explícita de la importancia de las comunidades originarias y un mensaje contra la exclusión, el racismo y el machismo.

Durante el evento oficial, en el que participaron autoridades locales y mujeres indígenas, Sheinbaum sostuvo que la presencia de seis monumentos en honor a mujeres originarias constituye un “acto de justicia histórica y de profundo significado simbólico para la nación”, según consignó EFE. Insistió en que esta iniciativa trasciende el mero ámbito de la escultura pública, pues implica reconocer el papel central que estas mujeres desempeñaron y siguen desempeñando en el devenir cultural, social y espiritual de México.

La mandataria enfatizó que las esculturas están dedicadas a figuras históricas como la mujer de Palenque, Tecuichpo, señora Seis Mono y Malintzin. Al referirse a Malintzin, Sheinbaum cuestionó la interpretación tradicional que la señala como un símbolo de traición y propuso una nueva mirada sobre su legado. Declaró, citada por EFE: “Esa interpretación responde más a una necesidad de culpar que a una comprensión profunda de nuestra historia”. Añadió que Malintzin usó su conocimiento lingüístico y su palabra como herramientas de supervivencia en un contexto de violencia y despojo. Para la gobernante, “reconocerla hoy no es reabrir viejas heridas, no. Es cerrar una deuda histórica”, destacó al señalar las cualidades de mediación, inteligencia y complejidad presentes en su figura.

“La transmisión cultural no pertenece al pasado, sino al presente y el futuro de la patria”, expresó Sheinbaum en el mismo acto, refiriéndose a la tradición y las formas de organización comunitaria de las comunidades originarias, aspectos que las esculturas buscan reflejar. Según EFE, la presidenta hizo hincapié en que el homenaje también constituye un símbolo dirigido contra distintas formas de discriminación estructural, incluyendo el racismo, el clasismo y el machismo, persistentes en la sociedad mexicana.

Además, Sheinbaum recordó que durante mucho tiempo las mujeres indígenas han estado invisibilizadas o relegadas dentro de la narrativa nacional dominante. Su presencia ahora en el Paseo de la Reforma, destacó, marca un cambio profundo en la manera en que México reconoce y representa su historia colectiva. Mencionó la inauguración del “paseo de las heroínas” de años anteriores como antecedente, estableciendo que con la incorporación de las figuras indígenas se afirma el carácter fundamental de estas mujeres en la construcción histórica y cultural del país, sin jerarquías ni exclusiones, como publicó EFE.

Durante la ceremonia, la presidenta subrayó que los monumentos y nombres incorporados al espacio público constituyen un legado directo para futuras generaciones. Advirtió, según reproduce EFE, que “el silencio histórico es una forma de violencia que somete, que aniquila y determina un presente y un futuro”. Por ese motivo, las esculturas buscan reivindicar la memoria histórica y la grandeza cultural de las indígenas mexicanas, así como su contribución continua al entramado comunitario y al desarrollo nacional.

Entre las figuras representadas en las esculturas destacan diversos personajes legendarios y reales que han sostenido y transmitido formas de vida, saberes y valores, apropiados y transmitidos entre generaciones y comunidades. Sheinbaum insistió durante su discurso en que “sin las mujeres indígenas no se entiende la historia de México”, postura que, según publicó EFE, refuerza un esfuerzo institucional de recuperación y visibilidad de quienes han tenido un rol sostenido en la vitalidad nacional, aunque muchas veces desde posiciones marginadas o periféricas.

Las esculturas instaladas, a decir de la mandataria citada por EFE, simbolizan la “grandeza de las mujeres indígenas”, su sabiduría y su lazo profundo con la tierra. Sheinbaum concluyó su mensaje afirmando que la colocación de estos monumentos en uno de los espacios más emblemáticos del país equivale a situar a las mujeres indígenas “en el centro de la patria”, una acción que, según sus palabras, resalta la riqueza de la pluralidad cultural y la necesidad de justicia y equidad dentro de la representación nacional.