Israel lanza un nuevo bombardeo contra un supuesto "terrorista" de Hezbolá en el sur de Líbano

Un ataque aéreo israelí en la zona de Juaya impactó un vehículo presuntamente vinculado con Hezbolá, según fuentes militares y medios locales, mientras continúan las tensiones tras el alto el fuego iniciado a finales de 2024

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El ataque aéreo reciente en la zona de Juaya, reportado por la agencia estatal libanesa de noticias NNA, impactó un vehículo en el distrito de Tiro, al sur de Líbano, sin que en el momento se confirmaran víctimas. Este suceso cobró relevancia en medio de un contexto marcado por un alto el fuego instaurado desde noviembre de 2024, tras trece meses de hostilidades derivados de los acontecimientos del 7 de octubre de 2023. De acuerdo con información proporcionada por NNA y confirmada por fuentes militares citadas por el Ejército de Israel, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) identificaron y atacaron a un presunto miembro de Hezbolá que transitaba por dicha área.

Según detalló la agencia NNA, la zona del ataque se localiza en una región del sur del país donde han persistido episodios de tensión, incluso después de la declaración del cese al fuego. Las autoridades israelíes, en un comunicado breve citado por NNA, señalaron que el objetivo era un “terrorista” de Hezbolá, aludiendo a supuestas actividades del partido-milicia chií consideradas como violaciones del acuerdo de alto el fuego vigente.

Tal como documentó la agencia NNA, después de la implementación del alto al fuego en 2024, Hezbolá ha evitado ataques hacia territorio israelí. No obstante, las fuerzas israelíes han ejecutado múltiples bombardeos en el sur del Líbano, argumentando que estos operativos responden a movimientos o presuntas acciones del grupo que ponen en entredicho el compromiso adquirido por ambas partes tras los enfrentamientos del año anterior.

La secuencia de bombardeos de las FDI, registrada por medios locales y reflejada por NNA, ha mantenido la región bajo una tensa calma. Las autoridades militares israelíes no facilitaron información adicional sobre posibles víctimas ni precisaron detalles sobre la identidad del ocupante del vehículo atacado. En tanto, residentes de Juaya y localidades cercanas han denunciado ante la agencia NNA el temor persistente ante la posibilidad de nuevas incursiones aéreas, mientras los organismos humanitarios locales continúan evaluando las consecuencias materiales en la zona.

La confrontación entre las fuerzas israelíes y Hezbolá tuvo un auge significativo tras los incidentes de octubre de 2023, intensificándose hasta la formalización del alto el fuego de noviembre de 2024, que trajo consigo una disminución en el número de ataques directos, según los registros recopilados por NNA. No obstante, el Ejército de Israel ha justificado sus operaciones recientes en la existencia de amenazas latentes que, de acuerdo a sus declaraciones, ponen en riesgo la estabilidad de la frontera sur del Líbano.

A pesar de los señalamientos israelíes, Hezbolá no ha reclamado la autoría de ataques recientes, ni ha ofrecido respuestas públicas específicas frente a los bombardeos, según relataron diversas fuentes a la agencia NNA. La situación en el distrito de Tiro se mantiene bajo observación de organismos internacionales, mientras analistas en el terreno han advertido sobre el impacto que estos episodios pueden tener en los esfuerzos de mediación y en la ya precaria situación humanitaria del sur libanés.

Según recogió la agencia NNA y otras plataformas periodísticas locales, la incertidumbre entre la población civil por una potencial escalada militar se suma a los desafíos derivados de la destrucción de infraestructura crítica y el acceso limitado a servicios básicos que dejaron los meses de conflicto activo antes del alto el fuego. Hasta el momento, el número de ataques aéreos israelíes documentados desde noviembre supera varias decenas, conforme al seguimiento realizado por NNA en coordinación con observadores internacionales.

Las Fuerzas de Defensa de Israel han reiterado su compromiso con la defensa de sus fronteras y justifican cada nueva operación en el sur de Líbano sobre la base de informes de inteligencia que apuntan a la actividad de Hezbolá. Del lado libanés, los funcionarios locales han advertido en declaraciones recogidas por NNA sobre los riesgos de que estas acciones puedan conducir a un retorno de la violencia a gran escala, pese al acuerdo de cese de hostilidades alcanzado a finales del año pasado.

De acuerdo con el reporte publicado por NNA, la permanente vigilancia aérea y los temores de la población exigen la intervención y el monitoreo continuado por parte de organismos multilaterales. Las declaraciones de las autoridades libanesas consultadas por el medio han expresado preocupación por la capacidad de la población civil de recuperarse, mientras la comunidad internacional sigue atenta a la evolución de las tensiones en la región fronteriza.