Ikea cerrará siete tiendas en China

El grupo sueco de mobiliario reorienta su presencia en el gigante asiático ante la profunda transformación que afronta en la región, apostando por tiendas más pequeñas, inversión digital y alianzas locales para fortalecer sus operaciones en Pekín y Shenzhen

Guardar

La multinacional sueca de mobiliario prevé abrir más de diez tiendas de pequeño formato en Pekín y Shenzhen durante los próximos dos años, dentro de una estrategia que buscará adaptarse a los requerimientos del mercado chino mediante establecimientos más próximos a los consumidores y una mayor inversión en canales digitales. Según informó el medio, Ikea planea cerrar siete de sus tiendas ubicadas en diferentes ciudades de China, al tiempo que impulsa su transformación local focalizando recursos en las áreas consideradas prioritarias.

El cierre de estos establecimientos tendrá efecto a partir del 2 de febrero de 2026, tras una revisión de operaciones llevada a cabo por la compañía. De acuerdo con el anuncio de la empresa, las tiendas que cesarán su actividad serán IKEA Shanghái Baoshan, IKEA Guangzhou Panyu, IKEA Tianjin Zhongbei, IKEA Nantong, IKEA Xuzhou, IKEA Ningbo e IKEA Harbin. El medio detalló que, tras estas clausuras, Ikea continuará gestionando 34 puntos de venta físicos en el país asiático.

Desde la apertura de su primera tienda en China en 1998, Ikea ha alcanzado a más de 1.000 millones de clientes locales, según consignó el medio. Actualmente, la compañía complementa su red física con tres canales digitales propios y dos tiendas insignia dedicadas al comercio electrónico, como parte de su enfoque para ofrecer una experiencia omnicanal.

El grupo sueco señala que este cambio representa una transformación significativa en su modelo de negocio en China, pasando de una estrategia expansiva generalizada a una presencia más selectiva y dirigida a mercados concretos, según reportó el medio. Ikea planea consolidar su posicionamiento mediante la apertura de nuevas tiendas de pequeño formato, entre las que se incluyen la tienda IKEA Dongguan, que abrirá en febrero de 2026, y la tienda Beijing Tongzhou, que abrirá en abril del mismo año.

Además de la reorganización de la estructura física, la multinacional comunicó su intención de fortalecer el canal digital, tanto en términos de inversión como de desarrollo tecnológico. El medio recoge que esto incluye la optimización de la experiencia del usuario, ampliando las opciones para la compra en línea y la recogida en tienda, y el aprovechamiento del ecosistema de innovación del país asiático.

Ikea manifestó la importancia de la colaboración con actores locales reconocidos en áreas como la digitalización, la automatización y la economía circular. Según el medio, estas alianzas buscarán optimizar los procesos internos, reducir costes operativos y mejorar tanto la velocidad como la flexibilidad en la cadena de suministro y atención al cliente.

La nueva estrategia contempla, además, inversiones para actualizar y mejorar las tiendas que seguirán en funcionamiento, en paralelo con el desarrollo de iniciativas centradas en la sostenibilidad y el aprovechamiento de tecnologías avanzadas. Según publica el medio, el grupo sueco confía en que esta reorientación contribuya a construir una plataforma más resistente para el crecimiento empresarial en el entorno cambiante del mercado chino.

La revisión y los ajustes estructurales responden, de acuerdo con la empresa y el medio, a la profunda transformación que atraviesa el sector minorista en China, marcada por la digitalización acelerada y una evolución en las preferencias de los consumidores. Ikea apuesta por adaptar sus operaciones a esta nueva realidad focalizándose en ciudades donde la demanda y las oportunidades de crecimiento siguen creciendo.

El medio destaca que, además del cierre de los siete locales mencionados, la empresa insiste en su continuo interés por aumentar la inversión en nuevas tecnologías y en la colaboración estratégica con socios que aporten valor en automatización y economía circular. El objetivo declarado por la compañía es innovar en procesos para responder con mayor eficacia a los retos del mercado, manteniendo la flexibilidad necesaria ante los cambios de contexto.

Ikea remarcó que todos estos movimientos forman parte de su plan para asegurar un contexto más favorable para su futuro en China, avanzando hacia una integración de formatos físicos y digitales que permita atender mejor a su base de clientes y adaptarse a las demandas del entorno comercial local.