EEUU adjudica un contrato de 298,5 millones a Indra y 374,6 millones a RTX para modernizar sus radares aéreos

La Administración Federal de Aviación ha anunciado acuerdos con dos grandes empresas para sustituir cientos de instalaciones antiguas, con el objetivo de incrementar la seguridad y eficiencia en la gestión nacional del tráfico aéreo antes de 2028

Guardar

La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos llevará a cabo la sustitución de hasta 612 radares de control de tráfico aéreo en todo el país antes de junio de 2028, priorizando su despliegue en áreas con mayor actividad aérea y comenzando la modernización en este mismo trimestre. Según informó la agencia y el secretario del Departamento de Transportes, Sean Duffy, los contratos para acometer esta renovación fueron adjudicados a dos empresas: la española Indra y la estadounidense RTX, según señaló el medio correspondiente.

De acuerdo con la información publicada este martes, Collins Aerospace, filial de RTX, ejecutará un contrato valorado en aproximadamente 374,6 millones de euros, mientras que fuentes conocedoras del proceso precisaron que el contrato de Indra asciende a 298,5 millones de euros. El medio detalló que la operación tiene el propósito de actualizar los sistemas de vigilancia y seguimiento de aeronaves a través de la instalación de radares tecnológicamente avanzados, con el objetivo de incrementar tanto la seguridad como la eficiencia en la gestión del tráfico aéreo estadounidense.

La FAA señaló en su comunicado que la renovación de los radares resulta esencial para mantener la capacidad de detección y monitorización de las aeronaves que surcan el espacio nacional. La agencia puntualizó que este proceso contribuirá a reforzar la infraestructura de vigilancia y a garantizar una gestión más eficaz del Sistema Nacional del Espacio Aéreo. Además, la FAA especificó que el proceso de modernización implicará la consolidación de 14 configuraciones técnicas diferentes presentes actualmente, favoreciendo así una mayor simplicidad en el mantenimiento y la logística de los sistemas.

El administrador de la FAA, Bryan Bedford, expresó que la red de radares estadounidense “está obsoleta y hace tiempo que debería haberse sustituido", en palabras recogidas por el medio. Bedford afirmó que "estamos comprando sistemas de radar que traerán de vuelta la producción a Estados Unidos y proporcionarán una infraestructura de vigilancia vital para el Sistema Nacional del Espacio Aéreo".

La selección de los proveedores tiene en cuenta tanto la capacidad tecnológica como las propuestas para acelerar la implementación y respaldar la estrategia de actualización de la FAA. Según la nota de prensa distribuida por la administración, la sustitución de los equipos antiguos está alineada con los requerimientos de seguridad y eficiencia que demanda la actual dinámica del tráfico aéreo, así como con la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta ante el crecimiento previsto en la circulación de aeronaves.

El medio añadió que los reemplazos se iniciarán con especial urgencia en aquellos puntos de la red que experimentan volúmenes elevados de vuelos, para minimizar los riesgos y maximizar el impacto de la nueva infraestructura. Los nuevos radares pretenden ofrecer mayor precisión en la identificación de trayectorias y movimientos de aeronaves, además de simplificar la operatividad diaria y la gestión técnica del sistema nacional de vigilancia aérea.

Collins Aerospace, en comunicación oficial recogida por la prensa, comunicó que el contrato firmado pone en valor su experiencia en el desarrollo de soluciones para la aviación y su capacidad de manufactura local. Por su parte, diversas fuentes subrayaron que Indra, con su participación, refuerza su posicionamiento en el mercado internacional de tecnología de control del tráfico aéreo.

El anuncio de la adjudicación y el alcance económico de los contratos reflejan la magnitud de la inversión pública destinada a la modernización de la infraestructura aeronáutica en Estados Unidos, uno de los principales mercados mundiales en materia de transporte aéreo. Según publicó la fuente, la administración sostiene que la consolidación y actualización de los radares responde tanto a criterios de seguridad operativa como a la voluntad de reforzar la autonomía tecnológica del país.

El reemplazo de cientos de radares antiguos por sistemas más modernos y eficientes, reportó el medio, busca anticipar posibles desafíos en la gestión futura del espacio aéreo e impulsar la capacidad de adaptación frente a las nuevas tecnologías y tendencias de la aviación civil. La FAA remarcó la importancia de estos contratos no solo para renovar la infraestructura de vigilancia, sino también para optimizar los recursos logísticos y operativos a medio y largo plazo.