Un centenar de personas se concentra en Santander para "condenar" el ataque de EEUU a Venezuela

Bajo consignas contra la intervención extranjera y el respaldo internacional al gobierno venezolano, organizaciones ciudadanas y políticas de Santander denuncian la acción estadounidense, exigiendo respeto a la soberanía y el cese de la injerencia sobre recursos estratégicos

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Las consignas a favor de la solidaridad internacional y el rechazo frontal a la injerencia extranjera dominaron el ambiente en la Plaza de Correos de Santander, donde los colectivos y organizaciones convocantes enfatizaron la importancia de apoyar a Venezuela en su lucha por preservar la soberanía. Según detalló el medio Europa Press, aproximadamente un centenar de personas participaron en una concentración este mediodía para expresar su condena ante la ofensiva estadounidense contra Venezuela y repudiar lo que califican como el "secuestro" del presidente Nicolás Maduro.

En ese marco, los asistentes desplegaron una gran pancarta con la consigna “Solidaridad con Venezuela. No al imperialismo”, gritaron frases como “Venezuela no estás sola”, “Fuera yankis de Venezuela”, “No pasarán” y “Trump, el terrorista eres tú”. El acto reunió a diversas agrupaciones ciudadanas y políticas —entre ellas la Asamblea Antifascista, Asamblea contra la Guerra, Interpueblos, CGT, PCPE e IU— que, de acuerdo con lo publicado por Europa Press, realizaron una lectura conjunta de un manifiesto. El documento, recibido con aplausos, rechaza de manera categórica la intervención militar de Estados Unidos y denuncia una larga historia de acciones dirigidas, a su juicio, a desestabilizar a América Latina en beneficio de intereses externos.

El manifiesto, según reportó el medio, califica la reciente ofensiva estadounidense como una “nueva agresión imperialista”, enmarcándola en una cronología de sabotajes, sanciones económicas, bloqueos e intentos de golpes de Estado que, afirman, han afectado durante décadas a la sociedad venezolana. Los convocantes del acto responsabilizan al “imperialismo yanki” de mantener una relación históricamente desigual con Latinoamérica y señalan que, ante el debilitamiento de su dominio global, Estados Unidos intensifica las acciones militares contra naciones poseedoras de recursos estratégicos, entre las que destacan las reservas petrolíferas de Venezuela.

En conferencia de prensa tras la concentración, el coordinador de Izquierda Unida (IU) en Cantabria, Israel Ruiz Salmón, reiteró ante los medios, tal como consignó Europa Press, que los ataques constituyen una “violación” del derecho internacional. Ruiz Salmón señaló: “No podemos tolerar que el abusón de instituto, el matón del mundo –en referencia al presidente norteamericano, Donald Trump– trate de sacar tajada”, mencionando la disputa sobre los recursos naturales y estratégicos de Venezuela. El dirigente cuestionó la legitimidad y legalidad de este tipo de intervenciones extranjeras e insistió en la necesidad de una respuesta diplomática más enérgica por parte de Europa y España, apuntando que “la posición del Gobierno español debería ser muchísimo más contundente de lo que está siendo hasta ahora”. Añadió que, de no adoptarse posiciones más firmes, próximas intervenciones podrían darse en territorios como Groenlandia, que pertenece a Dinamarca y, en consecuencia, a un Estado miembro de la Unión Europea.

Los colectivos también manifestaron su desacuerdo con la postura adoptada hasta el momento por España y la Unión Europea, a quienes tildan de “buenos lacayos del imperialismo” para favorecer las acciones contra la población venezolana, señalando que la complicidad de ambos gobiernos se traduce en un respaldo tácito a la agresión internacional. En el manifiesto, difundido según Europa Press, los convocantes insistieron en el carácter legítimo y democrático de la administración de Maduro, a quien consideran víctima de una campaña de desestabilización. Denunciaron que los bombardeos nocturnos, sumados a lo que describen como secuestro del presidente venezolano, serían la culminación de años de presión sobre el país.

Los organizadores, de acuerdo con lo recogido por Europa Press, reiteraron que la defensa de Venezuela responde a la protección de su libertad, paz y soberanía, e indicaron que el gobierno y la población del país mantienen una actitud de resistencia y organización orientada a evitar el menoscabo de sus derechos e intereses nacionales. Subrayaron que la solidaridad entre pueblos constituye, según su visión, la herramienta más efectiva para impedir nuevas acciones militares y defender el derecho de cada nación a decidir su futuro sin injerencias externas: “No se va a dejar pisotear así como así. Ya está mostrando su inquebrantable resistencia antiimperialista y su organización revolucionaria, dispuesto a defender su patria con las armas en la mano”, leyeron en el manifiesto.

Europa Press también indicó que varias de las intervenciones criticaron de forma explícita la política de Estados Unidos en América Latina y la consideraron responsable de una larga lista de sanciones y bloqueos que, según los manifestantes, han buscado doblegar a los gobiernos que muestran resistencia a sus intereses. Además, los portavoces de las organizaciones convocantes recordaron episodios anteriores en los que, a su entender, Washington promovió cambios de régimen y crisis políticas en la región, argumentando que el objetivo ha sido siempre ejercer control sobre recursos estratégicos como el petróleo y defender una posición de hegemonía que, según sostienen, estaría debilitándose.

La movilización concluyó, de acuerdo con Europa Press, entre aplausos y llamados a la comunidad internacional para respaldar a Venezuela en lo que definieron como una lucha justa frente a la injerencia extranjera, reivindicando la autodeterminación de los pueblos y el rechazo a cualquier forma de “barbarie” derivada de intervenciones militares o actos que pongan en entredicho la soberanía de los Estados.