
El comité de expertos encargado de asesorar sobre la cuantía del salario mínimo interprofesional (SMI) propuso para 2026 dos posibles subidas: un 3,1% si el salario mínimo permanece exento de tributación en el IRPF, o un 4,7% si comienza a tributar, informó Europa Press. Con estos porcentajes, el SMI podría aumentar en 37 euros mensuales hasta los 1.221 euros por catorce pagas si mantiene la exención fiscal, o incrementarse en 56 euros hasta los 1.240 euros en caso de tributar. Este planteamiento técnico influye directamente en la negociación prevista entre el Ministerio de Trabajo y Economía Social y los agentes sociales, programada para el miércoles 7 de enero a las 9:00 horas, con el objetivo de consensuar la subida del SMI para 2026, que tendría carácter retroactivo.
Según detalló Europa Press, la ministra Yolanda Díaz había convocado en diciembre una primera toma de contacto con representantes sindicales y empresariales—CCOO, UGT, CEOE y Cepyme—de cara a explorar la posibilidad de lograr un acuerdo tripartito sobre el salario mínimo. Tras ese encuentro, el Ministerio anunció que presentaría a los agentes sociales una propuesta vinculada al SMI de este año, cuya decisión final sobre tributación permanece abierta, aunque desde el Ministerio de Trabajo se mantiene la preferencia de que continúe exento de IRPF. Por su parte, el Ministerio de Hacienda mostró disposición a analizar ajustes en la deducción vigente del IRPF para adaptarse a cualquier incremento en el salario mínimo.
La próxima reunión convocada por Trabajo, según recogió Europa Press, busca avanzar en este proceso consultivo, en el que la postura oficial parte de la recomendación de los expertos: aplicar una subida del 3,1% bajo la hipótesis de que el SMI permanezca exento del pago de IRPF. Esta opción contrasta con la reivindicación de los sindicatos, que pidieron tanto la tributación del SMI como un aumento inicial del 7,5% para 2026, lo que situaría la cuantía mensual en 1.273 euros antes de impuestos y, después de la tributación, en 1.216 euros netos al mes, un alza neta del 2,7%. Tanto CCOO como UGT manifestaron su disposición a revisar esta propuesta en función del dictamen definitivo de los expertos.
En el lado empresarial, CEOE y Cepyme también plantearon la tributación del SMI, pero sugirieron una subida más limitada, de hasta el 1,5%, para este año. La patronal condicionó el incremento al respeto de las reglas de absorción y compensación recogidas en el Estatuto de los Trabajadores, lo que implica que los complementos salariales puedan computarse para alcanzar el nuevo salario mínimo. Este punto representa un escollo central en la negociación, dado que tanto el Ministerio de Trabajo como los sindicatos insisten en modificar las normas de absorción para evitar que determinados pluses y complementos resten impacto real al aumento del SMI, en línea con la directiva europea sobre salarios mínimos. CEOE ha mostrado su rechazo a esta modificación.
Europa Press subrayó que el SMI arrancó el último ejercicio con la misma cantidad aprobada a finales de 2025, fijándose en 1.184 euros mensuales por catorce pagas. El comité de expertos, que reúne a representantes del Ejecutivo, de organizaciones sindicales y del ámbito académico, fue creado en enero de 2021 para guiar la senda de subidas del salario mínimo con el fin de situarlo en el 60% del salario medio, conforme a la Carta Social Europea. Para la revisión de este año, la comisión recibió el encargo de formular dos escenarios diferenciados según la posible tributación.
El medio detalló que desde UGT, su secretario general Pepe Álvarez expresó su expectativa de que el acuerdo se cierre antes del 15 de enero y abogó por la subida del 4,7%, esgrimida por los expertos para el caso de tributación. No obstante, la posibilidad de un consenso tripartito tiene antecedentes complejos. En los últimos años, las modificaciones del SMI se han pactado sólo con los sindicatos, sin la participación de CEOE, tras desacuerdos en anteriores rondas de negociación. El último incremento, aprobado en febrero y con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2025, elevó el salario mínimo un 4,4% hasta los 1.184 euros mensuales, cifra que representa 50 euros más que en 2024.
Europa Press precisó que los cinco aumentos precedentes también se acordaron en exclusiva con los sindicatos, sin respaldo de las patronales empresariales. La última ocasión en la que CEOE y Cepyme apoyaron una subida del SMI fue en 2020, cuando la cuantía base ascendió de 900 a 950 euros mensuales. Aunque la normativa vigente no obliga al Ministerio de Trabajo a negociar el incremento, sí establece el deber de consultar a las partes afectadas, siendo habitual buscar el respaldo más amplio posible de sindicatos y patronal.
A la espera de la reunión del 7 de enero y de las propuestas definitivas que Trabajo presente para su negociación, tanto la cuantía y el régimen fiscal del SMI como la posible reforma de las reglas de absorción y compensación continúan como los principales temas de debate. La adaptación a la normativa europea y el margen de acercamiento entre las partes marcarán los próximos pasos antes de la fecha límite indicada por las organizaciones sindicales.
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