El gigante indio del reparto defiende su modelo de "10 minutos" ante denuncias de peligro

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Nueva Delhi, 2 ene (EFE).- Zomato, la mayor plataforma de comercio a domicilio de la India, defendió este viernes la seguridad de su modelo de entregas en diez minutos y negó que fomente la conducción temeraria, en respuesta directa a las huelgas de sus repartidores que paralizaron el servicio "ultrarrápido" esta semana.

"Nuestra promesa de entrega en 10 minutos se logra gracias a la densidad de tiendas alrededor de tu hogar. No se consigue pidiéndole a los repartidores que conduzcan rápido", afirmó en su cuenta de X el director ejecutivo de Zomato, Deepinder Goyal, que domina el mercado de estas apps de reparto a domicilio.

El directivo subrayó que los empleados "ni siquiera tienen un temporizador en su aplicación" que les presione con el tiempo prometido al cliente, un intento de desmontar el argumento central de las protestas de Nochevieja, cuando miles de trabajadores apagaron sus aplicaciones para denunciar condiciones de "explotación peligrosa".

Para justificar la viabilidad de Blinkit, la división de supermercado ultrarrápido del grupo, Goyal explicó que el pedido se empaqueta en 2,5 minutos y el trayecto medio es inferior a dos kilómetros, lo que permite completarlo en ocho minutos a una velocidad prudente de 15 kilómetros por hora.

La empresa se enfrenta a una oleada de críticas que le acusan de desconocer la realidad del caótico tráfico indio, aunque Goyal insistió en que la narrativa contra la empresa es inexacta, concedió finalmente que "el sistema puede mejorar".

Los trabajadores no solo se quejan de la presión de los envíos, sino que también reclaman cambios en el sistema de pagos, el fin de los bloqueos injustificados a perfiles, la retirada de algoritmos internos que les perjudican y la prestaciones de seguridad social.

La Institución Nacional para la Transformación de la India estima que en 2023 ya había unos 7,7 millones de personas trabajando para estas aplicaciones, una cifra que refleja la dependencia laboral de la "gig economy" en una nación de 1.400 millones de habitantes. EFE