Corea del Norte anuncia un nuevo ensayo con un misil estratégico de largo alcance

Kim Jong Un supervisó la operación de armamento balístico sobre el mar Amarillo, donde se ensayó la respuesta táctica de defensa del país, según KCNA. Corea del Sur detectó los lanzamientos y analiza posibles implicaciones para la seguridad regional

Guardar

La operación se desarrolló sobre el mar Amarillo, donde los misiles estratégicos de largo alcance norcoreanos recorrieron distancias de 11.990 y 12.030 segundos de vuelo antes de impactar en sus objetivos, de acuerdo con el comunicado oficial difundido por KCNA y recogido también por la agencia de noticias surcoreana Yonhap. La presencia del líder supremo Kim Jong Un en este ensayo dotó al evento de un alto perfil y refuerza el mensaje de la cúpula norcoreana sobre sus capacidades militares. Según informó la agencia KCNA, la finalidad del lanzamiento consistió en evaluar la respuesta contraofensiva de estos sistemas balísticos como parte de la estrategia de defensa nacional.

El medio estatal norcoreano puntualizó que el ejercicio, ejecutado la noche del sábado, fue calificado por Kim Jong Un como un "ejercicio responsable de autodefensa". De acuerdo con la declaración emitida tras la prueba, estos lanzamientos buscan demostrar "la rápida capacidad de respuesta de los componentes de la estrategia de disuasión nuclear" del país asiático. Tal como detalló Yonhap, la versión surcoreana del suceso confirmó la detección de diversos misiles procedentes de la zona de Sunan, cercana a Pyongyang y la costa occidental norcoreana, aunque sin facilitar información ampliada acerca del tipo de armamento o sus trayectorias exactas.

La declaración norcoreana precisa que los misiles de crucero estratégicos surcaron una ruta predeterminada sobre el Mar Occidental de Corea y cumplieron con los parámetros establecidos en el plan de tiro. Se señala que el objetivo principal de la maniobra fue verificar la capacidad de reacción del sistema de defensa norcoreano ante un hipotético ataque externo, en un contexto en el que persisten las tensiones con sus vecinos del sur y la comunidad internacional. Según consignó KCNA, la operación también formó parte de un ejercicio para poner a prueba la prontitud y efectividad de la fuerza estratégica de Misiles.

Desde Seúl, el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur confirmó haber registrado la operación de varios misiles originados en la región de Sunan, aunque al cierre del informe las autoridades militares surcoreanas no facilitaron datos adicionales ni resultados preliminares sobre posibles restos o elementos recuperados en la zona marítima. El análisis sobre las implicaciones de esta maniobra balística continúa siendo objeto de estudio por parte de los organismos de inteligencia y defensa surcoreanos.

El lunes, los titulares de la prensa surcoreana concedieron amplia cobertura a la respuesta inicial de Seúl. El anuncio de Pyongyang coincidió con un periodo de actividad diplomática intensa en la península coreana y con el seguimiento estrecho por parte de Estados Unidos y sus aliados, quienes siguen observando los movimientos militares y los ensayos armamentísticos norcoreanos, según reportó Yonhap. El incidente sucede además ante la persistente preocupación internacional por el desarrollo de armas de largo alcance en Corea del Norte y su potencial impacto sobre el equilibrio de la seguridad en el noreste asiático.

KCNA subrayó el carácter defensivo del ejercicio, reiterando el argumento norcoreano sobre la legitimidad de sus maniobras en un contexto de presiones externas. Las autoridades norcoreanas describen estas acciones como necesarias para garantizar la soberanía y la capacidad de respuesta ante eventuales amenazas extranjeras. El gobierno surcoreano, mientras tanto, mantiene su postura vigilante y prepara análisis técnicos sobre el desempeño de los sistemas lanzados y las posibles intenciones del régimen de Kim Jong Un en materia de disuasión nuclear y capacidades balísticas.

El episodio refuerza el patrón de ensayos armamentísticos que Corea del Norte realiza periódicamente, realzando la figura de su líder y el enfoque doctrinal en la autodefensa y la modernización de los sistemas de respuesta inmediata. Tal como ha indicado la prensa surcoreana, la reiteración de estas pruebas genera incertidumbre entre los países vecinos y suma interrogantes acerca de la evolución de la estrategia nuclear norcoreana, así como el alcance real de sus recursos militares ofensivos. La ausencia de datos precisos sobre el tipo de proyectil comprobado, la carga transportada y la tecnología utilizada deja espacio para el análisis especializado, el cual continúa según los comunicados oficiales de ambos países.

Tanto la agencia surcoreana Yonhap como la oficina de prensa del Estado Mayor surcoreano concluyen que el seguimiento de estos lanzamientos se realiza conforme a los protocolos de monitoreo vigentes en la región, a la espera de determinar si este ensayo representa un cambio en el nivel de amenaza o si se trata de una respuesta a ejercicios militares en la zona. Mientras las autoridades analizan las consecuencias y el impacto potencial de esta acción, el comunicado de KCNA sostiene que la operación cumple una función vital dentro de la arquitectura defensiva norcoreana y no constituye una ofensiva directa contra terceros países.