EEUU felicita al ganador de las presidenciales de Honduras

Washington expresó respaldo público a Nasry Asfura como nuevo jefe de Estado, instando a una transición pacífica tras acusaciones de irregularidades y proponiendo fortalecer la colaboración en seguridad y economía, según un comunicado oficial divulgado este miércoles por el Departamento de Estado

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El pronunciamiento del Gobierno estadounidense incluyó un llamado a todas las fuerzas políticas hondureñas para que se respete el resultado oficial de las recientes elecciones presidenciales y se facilite una transición de poder hacia Nasry Asfura, quien fue declarado presidente electo más de veinte días después de celebrados los comicios. Según detalló el Departamento de Estado en su comunicado oficial, la administración de Estados Unidos reafirmó su intención de fortalecer las relaciones bilaterales y regionales con Honduras bajo el nuevo liderazgo.

El Departamento de Estado, según publicó en su página web, reconoció la victoria de Nasry Asfura al frente del Partido Nacional de Honduras y destacó que el Consejo Nacional Electoral confirmó la claridad de los resultados. La cartera diplomática estadounidense señaló explícitamente la disposición de su Gobierno para apoyar a la administración entrante en temas clave de la agenda conjunta, entre ellos la cooperación en materia de seguridad, la búsqueda de mecanismos para detener la migración irregular hacia territorio estadounidense y el fortalecimiento de los vínculos económicos.

El medio detalló además que las elecciones presidenciales hondureñas se desarrollaron en un contexto de controversia y denuncias de fraude electoral, una posición adoptada por partidos como el Liberal y LIBRE, este último identificado como la fuerza oficialista. Desde el mismo proceso electoral, ambas agrupaciones han elevado acusaciones acerca del conteo y la legitimidad del resultado proclamado.

Estados Unidos, además de felicitar públicamente a Asfura, insistió en la necesidad de respetar los tiempos y formalidades institucionales para garantizar que el traspaso de gobierno se efectúe sin sobresaltos. El Departamento de Estado puntualizó que una transición ordenada permitirá a las autoridades hondureñas responder de manera efectiva a los desafíos pendientes, sobre todo en materia de gobernabilidad y seguridad.

La Casa Blanca, bajo la administración de Donald Trump, expresó su respaldo a Nasry Asfura durante semanas previas al anuncio oficial. Según reportó el medio, tanto Trump como funcionarios de alto nivel presionaron para que las instituciones locales culminaran el proceso de conteo y escrutinio, acciones que fueron recibidas de manera crítica por el gobierno en funciones en Tegucigalpa, el cual calificó estas manifestaciones como “injerencia extranjera”.

En su declaración, el Departamento de Estado reafirmó la voluntad estadounidense de mantener un diálogo estratégico con el futuro gobierno hondureño, remarcando objetivos compartidos en la agenda bilateral. Entre los retos señalados destacan la promoción de condiciones de seguridad más estables, la prevención de la migración irregular y el impulso de oportunidades económicas que beneficien a ambas naciones.

El comunicado divulgado también dejó constancia de la preocupación internacional ante las disputas postelectorales, al instar a todas las partes a aceptar el fallo del Consejo Nacional Electoral. Para Estados Unidos, la legitimidad del proceso electoral y la adhesión a los cauces constitucionales son condiciones indispensables para consolidar el sistema democrático en Honduras.

El proceso eleccionario, marcado por los cuestionamientos y la polarización interna, estuvo acompañado de observadores y del seguimiento internacional, situando en un primer plano las relaciones bilaterales entre Tegucigalpa y Washington. Las autoridades estadounidenses mantuvieron contactos diplomáticos durante el desarrollo del conteo, enfatizando en sus declaraciones públicas la importancia del respeto institucional y la estabilidad política regional.

En las próximas semanas, la administración de Asfura deberá enfrentar la tarea de organizar la transición y conformar su equipo de gobierno, en un escenario caracterizado por la presión interna y la vigilancia internacional sobre el cumplimiento de los procedimientos democráticos. Estados Unidos subrayó su interés en avanzar en la cooperación y en los mecanismos bilaterales que permitan abordar las causas de la migración y consolidar la seguridad en Centroamérica.

El reconocimiento del Departamento de Estado a Nasry Asfura establece el punto de partida de una nueva etapa en la colaboración entre ambos países, sobre bases que privilegian los intereses compartidos y la estabilidad institucional, en un contexto regional de desafíos persistentes que, según la comunicación oficial, demandan esfuerzos coordinados y diálogo permanente.