Argentina, Ecuador y otros seis países felicitan a Asfura, declarado ganador de las presidenciales en Honduras

Ocho naciones latinoamericanas expresaron apoyo a Nasry Asfura tras su designación oficial, subrayaron la importancia de elecciones transparentes y la labor del Consejo Nacional Electoral, y llamaron a una transición ordenada en medio de cuestionamientos sobre el proceso electivo

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El reconocimiento al desempeño del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras ante las presiones poselectorales y la misión de observación internacional forman parte del comunicado conjunto difundido por los gobiernos de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana, tras la oficialización del triunfo de Nasry Asfura en las elecciones presidenciales del país centroamericano. Según informó el texto divulgado este miércoles, dichas naciones subrayaron la importancia de la transparencia y legitimidad del proceso electoral, al tiempo que exhortaron a una transición ordenada y pacífica en Honduras, donde persisten denuncias de fraude y cuestionamientos al escrutinio.

Dicho pronunciamiento, reportó la fuente original, llegó más de tres semanas después de los comicios, tiempo durante el cual investigaciones internas y procesos de verificación intentaron responder a los señalamientos formales del candidato liberal, Salvador Nasralla, y de la presidenta saliente, Xiomara Castro, quienes argumentaron irregularidades y alegaron un “golpe electoral” por las demoras en el conteo y la aparición de inconsistencias en miles de actas. Tanto Nasralla como el oficialista partido LIBRE solicitaron recuento acta por acta e insistieron en la necesidad de clarificar los resultados. Ese contexto crítico marcó el respaldo emitido desde otras capitales latinoamericanas hacia Honduras y el nuevo mandatario electo, según puntualizó la misma fuente.

Según consignó el comunicado conjunto, los gobiernos firmantes expresaron su disposición a trabajar de manera coordinada en áreas consideradas prioritarias para la región, como el comercio, la seguridad, los flujos migratorios y el fortalecimiento de los sistemas democráticos. En este sentido, mencionaron el interés compartido de potenciar la cooperación y el diálogo entre naciones, ante desafíos comunes y marcos de integración regional. El medio detalla que esta alineación diplomática apunta a mantener canales de comunicación abiertos y a reforzar apoyos institucionales en el actual ciclo político hondureño.

El documento difundido por los ocho países también reconoció el papel del Consejo Nacional Electoral, valorando lo que denominaron la “responsabilidad de su personal en todo el territorio nacional y el liderazgo demostrado por las consejerías en el cumplimiento de su mandato”. Dicho respaldo fue acompañado de un reconocimiento hacia la ciudadanía, destacando la conducta cívica evidenciada durante la jornada electoral y la actitud de espera ante la divulgación de los cómputos oficiales, según destacó la comunicación analizada. Esos mensajes se articularon tras informarse que prácticamente la totalidad de las actas habían sido contabilizadas a 24 días de realizada la votación.

La nota oficial incluyó también una mención a la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea, organismos que desplegaron observadores para monitorear tanto el acto electoral como el proceso de verificación de actas impugnadas. Según el medio consultado, los firmantes sostienen que la labor de estas misiones internacionales, sumada al trabajo de observadores nacionales, contribuyó a garantizar un proceso de revisión imparcial y exhaustivo, lo que permitió a la ciudadanía una mejor comprensión acerca de la legitimidad de los resultados proclamados. Esta valoración buscó situar el escrutinio bajo parámetros de transparencia y supervisión técnica.

El comunicado difundido subrayó la “solidaridad” con el pueblo hondureño, remarcando el compromiso de los países latinoamericanos en favorecer la estabilidad institucional y la continuidad democrática en la nación centroamericana. El pronunciamiento incluyó un llamado expreso a que la transición gubernamental ocurra sin alteraciones al orden público y con pleno apego a principios de paz y convivencia. Según reiteró el texto señalado por la fuente, los gobiernos participantes insistieron en la necesidad de preservar el marco institucional y promover el respeto al resultado electoral, buscando evitar agravios o fracturas en la dinámica política nacional.

Posteriormente al anuncio oficial con casi todos los votos contabilizados, la situación continuó atrayendo la atención internacional debido a las denuncias previas de irregularidades presentadas por los principales aspirantes de la oposición y el gobierno saliente. El medio detalla que, tras la declaración definitiva de la autoridad electoral, se mantuvo el llamado a vigilar el desarrollo del traspaso de poderes y a monitorear el trabajao del nuevo ejecutivo en un contexto de expectativas ciudadanas y demandas de garantías democráticas.

En materia de colaboración internacional, el comunicado puso énfasis en la disposición de los países firmantes a fortalecer relaciones bilaterales y regionales, priorizando los desafíos compartidos, como los desplazamientos migratorios, la conservación de la institucionalidad democrática y políticas de desarrollo económico que incidan en la estabilidad y la gobernabilidad. De acuerdo con el reporte del medio, esa agenda común, refrendada por las ocho naciones, pretende encauzar respuestas regionales coordinadas ante dilemas estructurales que enfrentan los países del contexto latinoamericano.

Entre los aspectos destacados en el pronunciamiento, se incluyó además la invitación abierta a reforzar la cooperación con organismos multilaterales, haciendo mención a las experiencias recientes de observación y acompañamiento técnico proporcionadas por entidades intergubernamentales. Dicha perspectiva fue presentada como una herramienta para mejorar la transparencia y la legitimidad de los procesos electorales, según el enfoque de los gobiernos implicados y lo registrado en el medio fuente.

Finalmente, la declaración reiteró el compromiso de las naciones latinoamericanas firmantes con la continuidad del proceso democrático y la colaboración para garantizar transiciones de poder que respeten la voluntad popular. El énfasis en la necesidad de una transición pacífica y ordenada y la valoración del acompañamiento internacional completaron el mensaje dirigido a los actores políticos e instituciones hondureñas, subrayando la relevancia de mantener la estabilidad en una coyuntura marcada por la polarización y las demandas de revisión en los procesos electorales recientes.