La Comisión Europea condena el veto de EEUU a cinco ciudadanos europeos, entre ellos el excomisario Thierry Breton

Bruselas exige aclaraciones a Washington tras impedir la entrada a funcionarios europeos y rechaza lo que considera restricciones a la libertad de expresión, advirtiendo que podría responder enérgicamente si se mantienen acciones percibidas como arbitrarias

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La Comisión Europea ha manifestado preocupación por el reciente veto impuesto por Estados Unidos a la entrada en su territorio de cinco ciudadanos europeos, situación que incluye al excomisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton. Según detalló la Comisión en un comunicado recogido por el medio, el Ejecutivo comunitario solicitó aclaraciones a las autoridades estadounidenses respecto a los motivos que llevaron a esta decisión, la cual perciben como una posible restricción injustificada a la libertad de expresión. La noticia fue reportada por diferentes agencias este miércoles, subrayando los posibles impactos en las relaciones bilaterales y en la cooperación internacional regulatoria.

De acuerdo con lo informado por la Comisión y reproducido por medios de comunicación, la Unión Europea considera que la libertad de expresión constituye un derecho fundamental dentro del bloque, así como un valor que históricamente ha compartido con Estados Unidos dentro del ámbito democrático mundial. El Ejecutivo comunitario señaló en su declaración que el mercado único europeo opera bajo principios abiertos y regulaciones fundamentadas en normas, lo que otorga a la Unión el derecho soberano de establecer y hacer cumplir leyes que rijan la actividad económica de acuerdo con sus principios democráticos y obligaciones internacionales.

Entre los argumentos expuestos, la Comisión subrayó la importancia de su marco regulatorio para plataformas digitales. Según publicó el organismo, la legislación europea referente a la gestión de plataformas digitales tiene como objetivo crear condiciones de competencia que sean seguras, justas y equitativas y que estas se apliquen sin discriminación a todas las empresas que operan en la región. Este enfoque regulatorio ha generado en el pasado desacuerdos con otras jurisdicciones sobre la supervisión y control de los grandes actores tecnológicos.

El medio recogió que las autoridades comunitarias exigieron explicaciones específicas al gobierno de Estados Unidos, en busca de clarificar las razones detrás del veto impuesto a los cinco ciudadanos europeos y evaluar la compatibilidad de la medida con los valores y compromisos internacionales suscritos entre ambas partes. El comunicado oficial advierte que, si persisten las acciones percibidas como arbitrarias por parte de Washington, la Unión Europea tomará medidas con rapidez y decisión, defendiendo así su autonomía regulatoria ante lo que considera prácticas injustificadas.

En respuesta a estas declaraciones, la administración estadounidense, a través del Departamento de Estado, argumentó que la decisión de impedir el ingreso se vincula supuestamente con acciones dirigidas a censurar plataformas digitales de Estados Unidos. De acuerdo con la versión estadounidense difundida por el medio, la acusación señalaba a Thierry Breton como responsable de intentar coaccionar a estas empresas para que censuraran, desmonetizaran y suprimieran puntos de vista originados en territorio estadounidense con los cuales no se identifica la parte europea.

El caso expuesto refleja tensiones existentes entre la regulación europea de medios y plataformas digitales y las políticas del gobierno norteamericano respecto a la libertad de expresión y las reglas de competencia internacional. Según consignó la Comisión Europea, la UE sostiene que sus normativas buscan exclusivamente garantizar la equidad y la seguridad en el mercado digital, aplicando los mismos criterios para todas las empresas, sea cual sea su origen, y manteniendo el compromiso de proteger los derechos fundamentales.

El medio ha recogido que la Comisión reafirmó que la libertad de expresión es uno de los valores centrales en la legislación europea y que esta defensa de los derechos y la autonomía regulatoria continuará guiando su posición en las relaciones con terceros países. Ante la acusación de censura por parte del Departamento de Estado norteamericano, la institución europea insiste en que sus leyes se orientan al cumplimiento de obligaciones internacionales y alineadas con los compromisos democráticos que comparten con Estados Unidos y otros socios globales.