El oro se asoma a los 4.500 dólares

Impulsado por tensiones geopolíticas, expectativa de recortes de tipos en Estados Unidos y compras de bancos centrales, el metal precioso acumula una revalorización histórica en 2025 y alcanza máximos que no se veían desde hace más de cuatro décadas

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El precio de la plata registró este martes un aumento del 2,3% en comparación con la sesión anterior, llegando a un máximo histórico de 70,150 dólares por onza y acumulando una subida superior al 130% en lo que va de 2025. En paralelo, el oro se aproximó al umbral de los 4.500 dólares por onza, después de haber superado por primera vez la barrera de los 4.400 dólares solo un día antes, marcando un año de incrementos sin precedentes desde 1979. Según informó el medio que publica la información, la cotización del oro al contado avanzó hasta los 4.497,82 dólares en la jornada del martes, con un incremento del 1,2% respecto al cierre anterior y sumando una revalorización del 71% en el transcurso de este año.

De acuerdo con el mismo medio, varios factores impulsan el precio del oro: la expectativa de reducciones en los tipos de interés de Estados Unidos, la prolongación de tensiones geopolíticas y el incremento de compras por parte de bancos centrales. Estas circunstancias han llevado al oro a consolidarse nuevamente como un activo refugio para inversores que buscan protección ante la volatilidad de otros mercados y la inestabilidad internacional.

Según detalló la fuente, las expectativas de recortes adicionales por parte de la Reserva Federal en 2026, alimentadas tras la publicación de un dato de inflación del 2,7% en noviembre —mejor de lo previsto—, han contribuido a debilitar la cotización del dólar frente a las principales divisas mundiales. Esto ha facilitado la adquisición de oro para inversores ajenos a Estados Unidos, dado que el metal resulta más accesible en otras monedas, aumentando así la demanda global.

El medio añadió que la ascendente demanda de oro también responde a la actividad de los bancos centrales, que han intensificado sus compras para diversificar reservas y asegurar estabilidad ante escenarios inciertos. Con este trasfondo, tanto oro como plata muestran desempeños de fuerte crecimiento y baten récords que no se observaban desde hace más de cuatro décadas.

Alrededor del mundo financiero, la reacción al repunte en los precios de metales preciosos es objeto de seguimiento. El fortalecimiento del oro y la plata se produce en un contexto donde los inversores buscan alternativas ante la devaluación de las monedas y la incertidumbre asociada a las tendencias en política monetaria y geopolítica. Según publicó la fuente, estas condiciones han establecido una dinámica de precios alcistas que, de acuerdo a los datos actuales, no se veía desde finales de la década de los setenta.

El comportamiento del oro y la plata ilustra que, en entornos de inflación controlada, reduce el atractivo de la renta fija tradicional y concentra el interés en activos considerados seguros. La conjunción de factores como políticas monetarias flexibles y eventos internacionales ha posibilitado que los metales preciosos sobresalgan en 2025, según consignó el medio de referencia.