
El análisis de las muestras biológicas del menor hallado en una playa de Garrucha, en Almería, certificó la ausencia de ADN ajeno y de fluidos corporales distintos a los propios del niño, según el documento remitido al juzgado y al que accedió Europa Press. Esta conclusión figura en el informe elaborado por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Sevilla, en el marco de la investigación por la muerte del menor cuyo cadáver fue encontrado en un búnker en la citada localidad costera.
De acuerdo con los datos publicados por Europa Press, el estudio practicado sobre las muestras recogidas por el Instituto de Medicina Legal no detectó semen ni saliva de terceras personas en los hisopos rectales y anales empleados durante la exploración biológica. Estas pruebas, finalizadas el 17 de diciembre, buscaban esclarecer si el menor había sido objeto de agresión sexual, una hipótesis bajo la cual se investiga a Juan David R.C., pareja de la madre del niño.
El informe, enviado a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia 4 de Vera, detalla que no se identificaron perfiles genéticos diferentes a los del menor en las muestras analizadas. “No se han dado características genéticas que sugieran la presencia de ADN ajeno a él”, señaló el documento citado por Europa Press.
El servicio de química forense realizó exámenes adicionales en busca de alcohol o sustancias estupefacientes en el organismo del menor, con resultados negativos salvo la identificación de trazas de ibuprofeno. El informe, fechado el 22 de diciembre, recoge que no se encontraron otras drogas o sustancias psicoactivas controladas por el laboratorio. No obstante, los autores de la pericial subrayaron que estos resultados no descartan completamente el uso de alguna sustancia, pues la ausencia de detección puede deberse a diversas causas, como el tiempo transcurrido desde la posible exposición, la cantidad presente o el tipo de compuesto, si este no está incluido entre los controlados por el laboratorio.
En cuanto a la detección de ibuprofeno en las muestras, el laboratorio argumentó que este medicamento actúa como antiinflamatorio, analgésico y antipirético. Su hallazgo es compatible con la versión sostenida por la defensa de los acusados, que recae en los abogados Manuel Martínez Amate y Diego Ricardo Molinari. Los letrados señalan la existencia de un “patrón de negligencia sanitaria absoluta” vinculado a un consumo de ibuprofeno por automedicación y un diagnóstico efectuado mediante búsquedas en Internet por parte de la madre, situación que, según su criterio, habría agravado una hemorragia interna preexistente en el menor.
A raíz del hallazgo del cuerpo, la Guardia Civil procedió a la detención de la madre y su pareja, foco de la investigación judicial que sigue abierta. El documento remitido por los peritos, según detalló Europa Press, concluyó que hasta la fecha no existen evidencias biológicas que respalden la hipótesis de una agresión sexual en el menor de cuatro años. Al mismo tiempo, el análisis del entorno farmacológico realizado sobre las muestras apunta a la automedicación como elemento relevante en el caso, en línea con la declaración de la madre ante las autoridades competentes.
Europa Press informó asimismo que el caso continúa bajo investigación judicial, centrado tanto en la posible responsabilidad penal como en las circunstancias sanitarias y personales que rodearon el fallecimiento del niño en Garrucha.