Eduardo Bolsonaro pierde su pasaporte diplomático tras huir a EEUU

La revocación de documentos oficiales afecta a exdiputados y familiares, tras la expulsión parlamentaria por ausencias durante investigaciones de golpe de Estado. Legisladores refuerzan restricciones de viaje para evitar que implicados en casos judiciales escapen del país

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La decisión de anular los pasaportes diplomáticos se hizo extensiva a los familiares directos de los exdiputados afectados, entre ellos la familia de Eduardo Bolsonaro y Alexandre Ramagem, abarcando así a un círculo más amplio de personas que podrían beneficiarse de los privilegios consulares. Según informó O Globo, esta medida fue adoptada después de constatarse la presencia de ambos exlegisladores en Estados Unidos, y tras la pérdida de sus escaños debido a faltas reiteradas, vinculadas a investigaciones por su participación en el intento de derrocamiento del gobierno brasileño.

El pasado jueves, la Cámara de Diputados de Brasil votó la retirada del mandato parlamentario a Eduardo Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, y a Alexandre Ramagem, quien dirigió la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin). O Globo detalló que la Cámara de Diputados ya ha notificado oficialmente a los exdiputados acerca de la revocación de sus pasaportes diplomáticos, comunicando la decisión mediante la Segunda Secretaría, oficina responsable de la emisión de documentos de viaje oficiales.

De acuerdo con lo consignado por O Globo, los motivos de la expulsión parlamentaria radican en la acumulación de ausencias no justificadas, agravada por la investigación judicial en curso sobre el intento fallido de golpe de Estado. Eduardo Bolsonaro enfrenta acusaciones formales por, presuntamente, intentar desde el extranjero obstaculizar la investigación judicial que involucra a su padre y a otros actores políticos. En el caso de Alexandre Ramagem, las autoridades judiciales dictaron una pena de 16 años, un mes y 15 días de prisión por su supuesta implicación en el mismo caso.

Las acciones tomadas contra los exparlamentarios forman parte de una serie de resoluciones administrativas y judiciales derivadas de investigaciones sobre el intento de golpe de Estado y la posible implicación de integrantes del entorno de Jair Bolsonaro. Según reportó O Globo, el propio ex presidente Bolsonaro ha sido condenado a 27 años y tres meses de prisión, tras considerársele organizador de una operación destinada a prolongar su permanencia en el poder. Las acusaciones en su contra incluyen delitos como golpe de Estado, creación de organización criminal armada, daños agravados a bienes públicos y deterioro de patrimonio histórico.

Las autoridades legislativas, según informó O Globo, han optado por endurecer el control sobre la emisión y uso de documentos diplomáticos, con el propósito de dificultar intentos de fuga y garantizar la comparecencia de los implicados ante la justicia. Tanto Eduardo Bolsonaro como Alexandre Ramagem viajaron a Estados Unidos amparados por sus pasaportes diplomáticos, situación que llevó a las autoridades a tomar medidas para evitar que estos privilegios oficiales sean usados para eludir actuaciones judiciales.

En declaraciones en redes sociales recogidas por O Globo, Eduardo Bolsonaro señaló que la cancelación de su pasaporte busca impedirle realizar viajes al exterior. También insinuó que ha recibido una solicitud por parte de las autoridades judiciales para la devolución de su pasaporte ordinario, restringiendo aún más sus posibilidades de salir del país.

La anulación de los documentos de viaje a exdiputados y sus familiares, según detalló O Globo, actúa como refuerzo de las medidas de control, ampliando el alcance administrativo más allá de los directamente acusados y afianzando la capacidad del Estado para hacer cumplir la coercibilidad en los procesos judiciales abiertos. Estas determinaciones marcan un cambio respecto a la tradicional protección que ofrecían los documentos oficiales, estableciendo un precedente en casos de posible amenaza a la institucionalidad democrática.

La investigación judicial y parlamentaria continúa y, de acuerdo a lo publicado por O Globo, las restricciones sobre la movilidad internacional de los implicados forman parte de una estrategia integral para evitar que los acusados se sustraigan de los tribunales. La justicia evalúa la persistencia y expansión de estas restricciones, mientras los señalados enfrentan obstáculos crecientes para moverse fuera del país. El control y revocación de pasaportes, tanto diplomáticos como ordinarios, busca cerrar vías de escape, resguardando el avance de las investigaciones y la efectividad en la ejecución de sentencias y medidas cautelares sobre los hechos que han generado significativas repercusiones políticas e institucionales en Brasil.