Pakistán pide presión internacional a los talibán para que impidan la presencia de "terroristas" en Afganistán

Durante un foro internacional en Turkmenistán, Shehbaz Sharif instó a la comunidad global a ejercer mayor influencia sobre el gobierno afgano para frenar la actividad de grupos armados, destacando el riesgo creciente tras recientes choques fronterizos

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El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, agradeció públicamente el esfuerzo de gobiernos como los de Qatar, Turquía, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos por facilitar un alto el fuego, que describió como aún frágil, entre Pakistán y Afganistán. Esta declaración tuvo lugar en el contexto de un foro internacional en Turkmenistán, donde el mandatario volvió a remarcar la necesidad de una solución pacífica a los conflictos bilaterales, y extendió su llamado a la comunidad internacional para que incremente la presión sobre el régimen de los talibán en Afganistán. Según informó el Gobierno de Pakistán en un comunicado difundido a través de la red social X y reproducido por diversos medios, Sharif enfatizó la importancia de impedir que grupos armados continúen utilizando territorio afgano como base de operaciones.

De acuerdo con lo que reportó el medio, el jefe del Ejecutivo paquistaní solicitó expresamente que la comunidad global inste a los líderes talibán a cumplir sus compromisos y responsabilidades en materia de seguridad. Sharif subrayó que resulta imprescindible evitar la actividad de organizaciones a las que Islamabad define como terroristas dentro de Afganistán, ya que esto tiene consecuencias directas sobre la estabilidad de la región, en particular tras los recientes choques ocurridos en la frontera compartida entre ambos países.

El exhorto del primer ministro se produce tras semanas marcadas por tensiones y por varios episodios de violencia registrados entre fuerzas pakistaníes y afganas. Según detalló el comunicado, estas fricciones han estado motivadas por un incremento en los atentados atribuidos al grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes. Islamabad acusa a este grupo de intensificar sus operaciones y sostiene que existe colaboración, o al menos permisividad, por parte de las autoridades afganas y también de la India. Tanto Kabul como Nueva Delhi han rechazado estas acusaciones; por su parte, el gobierno liderado por los talibán afganos ha negado estar apoyando directa o indirectamente al TTP.

Tal como publicó la fuente, durante los últimos dos meses se han producido varias rondas de conversaciones bilaterales en un intento por reducir la tensión y frenar el repunte de ataques en la franja fronteriza, una región históricamente afectada por la inseguridad. Estas conversaciones desembocaron finalmente en un acuerdo de alto el fuego en octubre, el cual, según Shehbaz Sharif, permanece en situación delicada debido a la fragilidad de las garantías alcanzadas. El mandatario recalcó en el foro internacional que la resolución pacífica de disputas constituye uno de los pilares básicos de la política exterior pakistaní, y reiteró la voluntad de su gobierno de mantener abiertas todas las vías diplomáticas disponibles.

El medio añadió que el papel de países como Qatar, Turquía, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos ha sido destacado por Islamabad debido a sus esfuerzos de intermediación, los cuales han buscado reducir la violencia y mantener un canal de diálogo constante entre ambos gobiernos. A pesar de estas gestiones, la relación continúa marcada por la desconfianza, con Islamabad insistiendo en la necesidad de que el régimen talibán afronte con mayor determinación la amenaza que suponen los grupos armados activos en su territorio.

Desde el establecimiento del gobierno talibán en agosto de 2021, las autoridades pakistaníes han expresado reiteradas preocupaciones respecto al posible uso de Afganistán como refugio por parte de formaciones armadas implicadas en ataques contra suelo pakistaní. Según las declaraciones recogidas por el Gobierno de Pakistán, este factor ha dificultado la normalización de las relaciones bilaterales y ha alimentado una dinámica de incidentes en la frontera compartida, donde la situación de seguridad sigue siendo precaria.

El medio detalló, además, que las autoridades pakistaníes responsabilizan al TTP de numerosos atentados y consideran que el grupo se ha hecho fuerte gracias a la permisividad o incapacidad de control de las fuerzas talibán. Por su parte, tanto el régimen de Kabul como el gobierno de India han rechazado reiteradamente las acusaciones de Islamabad sobre supuesta cooperación o apoyo a organizaciones armadas que actúan en el área.

La zona limítrofe entre Pakistán y Afganistán, escenario de recurrentes enfrentamientos y ataques, se mantiene como uno de los focos centrales en la preocupación de Islamabad, que considera esencial la intervención y el acompañamiento de la comunidad internacional para limitar el margen de maniobra de los grupos armados en la región. Según insistió Sharif durante su participación en el foro internacional, solo una respuesta conjunta y coordinada permitirá impedir el uso de territorios vecinos por parte de organizaciones violentas y sentar las bases para una estabilización duradera en el sur de Asia.