Irak emite órdenes de captura contra los responsables del ataque a un yacimiento gasístico

El reciente atentado con drones en una instalación clave desencadenó el despliegue de fuerzas de seguridad y una investigación supervisada por el primer ministro, en medio de renovadas medidas para reforzar la protección y frenar nuevas amenazas a infraestructuras energéticas iraquíes

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El comité especial conformado con apoyo de la Coalición Internacional contra el Estado Islámico, dirigida por Estados Unidos, orienta su investigación sobre el reciente atentado a un yacimiento gasístico iraquí hacia la hipótesis de que los ataques con drones tendrían como propósito desestabilizar la región y amenazar la continuidad de las exportaciones energéticas. Según reportó el medio, la ofensiva no solo comprometió la seguridad física de la instalación, sino que además desencadenó medidas urgentes para restaurar los niveles de protección y limitar daños adicionales en los procesos operativos críticos.

De acuerdo con la publicación original, la oficina del primer ministro de Irak, Mohamed Shia al Sudani, dispuso la emisión de órdenes de captura contra quienes resulten responsables del ataque, mientras mantiene bajo reserva la información sobre la identidad y posible afiliación de los sospechosos, con el objetivo de resguardar las investigaciones. Tal como detalló la fuente, hasta el momento, los señalados han sido identificados únicamente en función de su involucramiento directo en acciones que afectan la cadena energética, sin que se aporten datos sobre su vínculo con agrupaciones armadas.

El medio consignó que el análisis técnico de los restos encontrados tras la explosión permitió determinar que los drones empleados en el atentado partieron del sur, en el área del distrito de Tuz Jurmatu. Los registros oficiales confirmaron que uno de los aparatos detonó en el interior de la planta gasística, mientras que un segundo artefacto impactó fuera del área protegida. Estos elementos han resultado fundamentales para el direccionamiento del comité investigador, que ahora utiliza tanto las coordenadas de lanzamiento como las características de los dispositivos para fortalecer la recolección de pruebas de tipo pericial.

El ataque puso de manifiesto una vulnerabilidad recurrente en dicho yacimiento, ya que se trata del undécimo episodio de características similares reportado en esa misma localización. Según informó el medio, la tendencia a la repetición de este tipo de agresiones resalta la exposición de infraestructuras energéticas estratégicas a amenazas mediante vehículos aéreos no tripulados, lo que motivó una respuesta inmediata y la activación de protocolos de defensa intensificados. Las autoridades gubernamentales recalcaron que los operativos se ejecutan bajo supervisión directa del primer ministro, lo que revela el nivel de prioridad asignado desde Bagdad a la protección del sector energético.

Un comunicado difundido por la oficina del primer ministro y citado por el medio subraya que el gobierno prevé la instalación de nuevos efectivos policiales y militares en torno al yacimiento afectado, además de impulsar una mayor colaboración entre organismos de inteligencia y fuerzas de seguridad. El diseño de un centro de mando unificado, destinado a gestionar emergencias y monitorizar amenazas, forma parte del esquema estratégico actual junto con la modernización de los sistemas de defensa antiaérea.

Reportó la publicación que la reciente ofensiva generó una reducción parcial en el suministro de gas dirigido a centrales eléctricas, lo cual, a su vez, provocó una disminución en la distribución de energía y aumentó la presión sobre las autoridades locales y nacionales para garantizar una restauración rápida de los servicios afectados. Si bien no se registraron víctimas, los daños materiales obligaron a revisar de forma inmediata los sistemas de seguridad existentes y a revaluar los protocolos de protección en toda la red de infraestructuras energéticas críticas.

Las primeras diligencias judiciales se basan en la evidencia técnica reunida por el comité investigador, que reúne datos sobre el lanzamiento, trayectorias e impacto de los drones. El análisis de estos elementos, según informó el medio, resulta prioritario, ya que constituye el núcleo de las pruebas exigidas para el procesamiento de los presuntos responsables bajo los cargos de daño a la infraestructura estratégica y potencial sabotaje económico.

Por su parte, la respuesta oficial incluye la revisión y actualización de las regulaciones que rigen la propiedad y operación de drones en el espacio aéreo iraquí. El medio explicó que las nuevas normativas limitarán el uso de estos dispositivos a operadores autorizados y sujetos a controles estrictos, en un esfuerzo por frenar su utilización en acciones hostiles que representen amenaza directa a instalaciones energéticas y a la estabilidad nacional.

En cuanto a las hipótesis de autoría, la fuente aclaró que ningún grupo reivindicó el ataque de manera oficial. En otros eventos similares, algunas autoridades de la región del Kurdistán atribuyeron la responsabilidad a milicias apoyadas por Irán y acusaron al gobierno federal de insuficiencia en la prevención de atentados. Por otro lado, las Fuerzas de Movilización Popular, que aglutinan a fracciones asociadas al eje proiraní bajo control estatal, rechazaron esa vinculación y achacaron agresiones parecidas al Estado Islámico.

La continuación de la colaboración entre fuerzas federales y del Kurdistán constituye uno de los ejes del esquema de defensa, con el objetivo de reforzar el intercambio de inteligencia, potenciar el monitoreo conjunto y coordinar respuestas ante potenciales incidentes. De acuerdo con el medio, el gobierno mantiene como prioridad fomentar la integración de recursos y la actualización de los métodos de vigilancia para atenuar la exposición de la infraestructura energética a peligros similares en el futuro.

Las declaraciones oficiales publicadas por el gobierno reflejan que las autoridades describen el episodio como un “acto peligroso de terrorismo” y prometen avanzar en la investigación hasta garantizar que los responsables comparezcan ante la justicia. Tanto la dirección política como las entidades de seguridad recalcan su compromiso de proteger los intereses nacionales y de evitar que este tipo de incidentes comprometan la soberanía, los proyectos de desarrollo y la estabilidad económica de Irak.

El proceso de restablecimiento de la operatividad en el yacimiento gasístico, detalló el medio, se mantiene como una tarea en curso, en paralelo a la instrumentación de nuevas medidas de seguridad y vigilancia. El objetivo inmediato reside en restaurar de forma integral la cadena de suministro y asegurar la continuidad de las actividades esenciales, mientras el marco judicial y de protección se fortalece para prevenir la reincidencia de ataques con drones sobre infraestructuras energéticas estratégicas.