Jordi Sevilla dice que hay que ir pensando en pasar página de Pedro Sánchez y avisa: "no tiene garantizado mi voto"

El exministro cuestiona la gestión de la actual administración, expresa dudas sobre su respaldo electoral e impulsa una nueva plataforma progresista, alertando sobre descontento interno y falta de reformas clave para responder a los retos sociales y económicos

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La inquietud ante las 40.000 bajas registradas en la militancia del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), sumada al surgimiento del movimiento “Socialdemocracia XXI” promovido por Jordi Sevilla, conforman el trasfondo de las críticas recientes que el exministro de Administraciones Públicas ha dirigido contra la dirección actual del partido y, en particular, contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Según recogió Europa Press, Sevilla destacó la pérdida de afiliados y expresó su preocupación por la estructura interna del partido, aludiendo a que el PSOE ha quedado reducido a un núcleo encabezado por Sánchez y su entorno más cercano.

En declaraciones efectuadas a Onda Cero, citadas por Europa Press, Jordi Sevilla planteó la necesidad de que los socialistas contemplen la transición hacia una nueva etapa. Argumentó que, como sucedió previamente con figuras como Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero, “hay que ir pensando en pasar página de Pedro Sánchez” y abogó por afrontar este relevo con calma, pero con el objetivo de que el PSOE recupere la unidad y retome su vocación de servicio a la ciudadanía. Subrayó que existe un clima de “descontento” dentro del partido, aunque “no se atrevan a manifestarlo en público y en voz alta” la mayoría de sus compañeros.

El malestar de Sevilla se articula en torno a la percepción de que el actual Gobierno no responde a los problemas reales de la población y que su actuación se guía más por estrategias de marketing que por políticas socialdemócratas. Europa Press reportó que Sevilla consideró que el Gobierno se encuentra “en la luna”, siguiendo directrices comunicativas, pero sin implementar reformas sustanciales, como la fiscal o la relativa a la financiación autonómica. Añadió que la creciente desigualdad, la falta de redistribución de la riqueza y la fragmentación social advertida en informes de organizaciones como Cáritas evidencian la ausencia de una orientación socialdemócrata clara en la acción gubernamental. “No tenemos un Gobierno socialdemócrata”, afirmó Sevilla.

De acuerdo con Europa Press, el exministro cuestiona que Pedro Sánchez permanece “cerrado en una burbuja”, centrado en su círculo más próximo y cada vez más aislado de las realidades y opiniones que pudieran contradecir su gestión. A juicio de Sevilla, ello dificulta que el presidente perciba “el viento de la realidad” y reciba información veraz sobre el grado de satisfacción interna en el partido.

En el ámbito parlamentario, Sevilla mostró desaprobación ante la estrategia de alianzas actuales, señalando que los votos socialistas terminan al servicio de fuerzas como Junts, Podemos o Sumar, en detrimento del programa original del PSOE. Según Europa Press, Sevilla describió un sentimiento de resignación entre simpatizantes y militantes, quienes expresan su insatisfacción con el rumbo político, aunque mantienen la convicción de que “la alternativa es peor”.

En la entrevista, consignada por Europa Press, Sevilla defendió la necesidad de promover el diálogo con el Partido Popular (PP) para resolver desafíos estructurales como el acceso a la vivienda, sugiriendo que un acuerdo entre las principales fuerzas políticas es indispensable para encarar este reto. Sostuvo irónicamente que podría “poner de acuerdo” a ambos partidos “en dos tardes”, en alusión a una frase que ganó notoriedad durante el gobierno de Zapatero. Atribuyó la iniciativa de las minorías en la política nacional a defectos en la estrategia del PSOE, subrayando que “algo estamos haciendo mal”.

En relación al proceso interno, Sevilla manifestó que el partido debe reorientarse hacia sus fundamentos y atraer nuevamente a votantes y militantes disconformes. En declaraciones recogidas por Europa Press, remarcó la importancia de instaurar sistemas efectivos de control y rendición de cuentas, asegurando que los liderazgos deben ser sometidos a vigilancia continua mediante órganos internos como el Comité Federal y la Ejecutiva.

Sobre su propio futuro electoral, Sevilla declaró su indecisión respecto a respaldar a Pedro Sánchez en una próxima cita con las urnas, aunque descartó votar por opciones de derecha, así como por formaciones ubicadas en el espacio de Podemos o Sumar. Señaló que, pese a mantenerse como afiliado al PSOE, la pertenencia al partido no garantiza su voto. Esta postura, según Europa Press, expone el nivel de desafección que identifica en las bases, especialmente cuando estima que el liderazgo actual desconecta de las aspiraciones y preocupaciones sociales.

La creación del movimiento “Socialdemocracia XXI” responde, según Sevilla y como reportó Europa Press, a la preocupación de parte de la militancia por recuperar el ADN socialdemócrata de la formación. Aunque reconoció las dificultades de consolidar una corriente interna, precisó que su objetivo radica en organizar un espacio donde “hay otra manera de hacer las cosas” y que debe estar encabezado, sobre todo, por personas en activo y con perspectiva de futuro. Insistió en que algunos de los críticos principales temen a la exposición pública y otros consideran oportuno aguardar al menos hasta la conclusión de próximos comicios.

En diversos pasajes de la entrevista recogida por Europa Press, Sevilla desacreditó las críticas que lo tachan de resentido o cercano a la derecha, insistiendo en su aspiración de devolver al PSOE sus principios fundacionales. Actualmente, según relató, las voces discrepantes predominan en niveles como alcaldías o direcciones autonómicas, aunque por el momento no se expresan de forma abierta, limitándose a alentar la continuidad de su labor reformista.

Los datos sobre la reducción en la afiliación, según explicó Sevilla, representan un indicio más de los desafíos orgánicos e ideológicos que enfrenta la formación. Subrayó que el protagonismo de figuras externas al PSOE —como los líderes de Podemos o Carles Puigdemont— condicionan la agenda legislativa, generando incomodidad entre gran parte de los simpatizantes históricos. Defendió la necesidad de un PSOE capaz de “atraer al PP” y propuso retomar la búsqueda de consensos nacionales en la línea de lo que describe como el espíritu de la Transición.

Preguntado sobre el momento más adecuado para impulsar un cambio de ciclo en el PSOE, según narró Europa Press, Sevilla reconoció que la discusión sobre los plazos sigue vigente entre los sectores críticos. Considera que el relevo debe producirse como en ocasiones precedentes, a partir de un debate interno y el fortalecimiento de controles institucionales. En este contexto, propugnó aplicar en los partidos el principio de “elegir a los mejores y vigilarles como si fueran ladrones”, como forma de asegurar la transparencia y la rendición de cuentas.

A lo largo de la entrevista difundida por Europa Press, Sevilla reiteró que el futuro del PSOE depende de recuperar su carácter socialdemócrata, establecer equilibrios internos y reajustar su política de alianzas. El exministro enfatizó que su intención no es liderar el partido, sino alentar una reflexión colectiva para afrontar los retos que, desde su perspectiva, la dirigencia actual no está afrontando adecuadamente.