
Las pesquisas policiales en torno al robo de joyas de la corona francesa en el Louvre han puesto el foco en una mujer de 38 años, a quien las autoridades francesas atribuyen el liderazgo en el transporte del botín tras el delito. De acuerdo con el diario Le Parisien, la detención de esta mujer tuvo lugar el martes en la ciudad de Laval, en Mayenne, y representa un nuevo avance en la investigación sobre un caso que movilizó a las fuerzas de seguridad desde el pasado mes de octubre. Las fuentes judiciales detallaron que la acusada enfrenta cargos por “robo por parte de una banda organizada” y “asociación de malhechores”, dado que se presume su rol clave en la fuga de las valiosas joyas sustraídas del emblemático museo parisino.
Según informó Le Parisien, el robo se produjo el 19 de octubre de 2023 en el museo del Louvre y tuvo como objetivo nueve piezas de las joyas de la corona francesa, cuyo valor conjunto alcanza los 88 millones de euros. Las imágenes obtenidas de las cámaras de seguridad muestran cómo cuatro hombres lograron acceder a la Galería Apolo por medio de una plataforma elevadora instalada sobre un camión. Una vez en el interior, el grupo forzó dos vitrinas que resguardaban las joyas, ejecutando el robo en un operativo calificado por las autoridades como de alto grado de organización.
El medio francés consignó que la mujer arrestada en Laval se encuentra bajo custodia desde el martes y enfrenta la imputación como cuarta persona implicada en el caso. Los investigadores sostienen que ella habría liderado la operación de desplazamiento del botín tras el robo en el museo. Esta detención representa la más reciente de una serie de arrestos vinculados a la operación delictiva, considerada compleja tanto por la naturaleza de los objetos sustraídos como por el nivel de planificación observado en la ejecución.
Le Parisien reportó que junto a los cargos por robo dentro de una banda organizada, la acusada también ha sido imputada por “asociación de malhechores”, figura legal prevista para los delitos cometidos por grupos estructurados. Estas acusaciones se enmarcan en el esfuerzo de las autoridades francesas por esclarecer la autoría material e intelectual detrás de la sustracción de las joyas.
Desde el robo del 19 de octubre, el caso ha contado con la difusión de material videográfico procedente de las cámaras de seguridad del Louvre. Según la información divulgada por Le Parisien, dicho material fue clave para la identificación de los responsables y para determinar la forma en la que accedieron al recinto mediante el empleo de una plataforma elevadora montada en un vehículo pesado. El grupo logró forzar las vitrinas de la Galería Apolo, un espacio emblemático dentro del museo que alberga algunas de las piezas más reconocidas del patrimonio nacional francés.
La imputación formal de la mujer detenida se suma a la de otras tres personas previamente arrestadas por las fuerzas policiales en el marco de la investigación. Los procedimientos judiciales abiertos buscan no solo recuperar las joyas sustraídas, sino también establecer las responsabilidades individuales de los implicados y determinar el grado de participación de cada uno en la organización y ejecución del robo. El medio Le Parisien detalla que las diligencias han requerido la coordinación de diferentes unidades policiales y judiciales dada la magnitud del delito y el valor histórico de las piezas sustraídas.
Las joyas robadas forman parte del tesoro que registra la historia de la monarquía francesa y están catalogadas como patrimonio de gran relevancia nacional. Su desaparición generó un rápido despliegue de las fuerzas de seguridad, que incluyó la revisión exhaustiva de grabaciones, entrevistas a testigos y el seguimiento de posibles rutas de escape y canales de tráfico ilegal de bienes culturales. Según publica Le Parisien, investigadores especializados en delitos contra el patrimonio cultural han trabajado en colaboración con la fiscalía nacional.
Por el momento, el avance más reciente corresponde a la imputación de la mujer de 38 años, señalada por las autoridades como la presunta responsable de coordinar la huida del grupo criminal junto con el valioso botín, situación que ha dado un giro relevante a la investigación en curso. Las autoridades policiales y judiciales continúan con los interrogatorios y la recabación de pruebas para fortalecer la acusación y aclarar el destino de las joyas sustraídas.