Feijóo ve a Sánchez "peligroso para la democracia" y el presidente insiste en criticar la condena al fiscal general

Las tensiones suben en el Congreso cuando Alberto Núñez Feijóo acusa a Pedro Sánchez de intervenir en la labor del Ministerio Público, mientras el presidente rechaza críticas y defiende los procedimientos judiciales en medio de la polémica por la condena del fiscal

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La reciente renuncia de Álvaro García Ortiz al frente del Ministerio Público ha dado pie a una polémica política que se intensificó durante la última sesión de control al Gobierno en el Congreso. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, aprovechó el momento para señalar que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha influido en las decisiones del fiscal general del Estado, según reportó el medio El País. Feijóo cuestionó la conducta del Ejecutivo tras la condena impuesta por el Tribunal Supremo al ex fiscal general y pidió a Sánchez que explique públicamente si piensa pedir disculpas a la ciudadanía por estas circunstancias.

Según publicó El País, Feijóo acusó al presidente de orientar al fiscal general sobre los recursos judiciales que debería presentar en respuesta al fallo, lo que, a su criterio, representa una amenaza creciente para el funcionamiento democrático en España. El dirigente del PP sostuvo que Sánchez "cada vez es más peligroso para la democracia", aludiendo a una supuesta intervención del Gobierno en las decisiones del Ministerio Público.

El debate se produjo después de que la semana anterior concluyera con la condena del fiscal general por el Tribunal Supremo, según consignó El País. Feijóo argumentó que Sánchez ha centrado su atención en proteger a su equipo más cercano, un grupo que, según citó en su intervención, estaría acumulando más de cuarenta años de penas de prisión, en referencia a distintas investigaciones que afectan a algunos de sus colaboradores.

En este contexto, Feijóo acusó al presidente de intentar condicionar tanto al Tribunal Supremo como al fiscal general sobre el modo de proceder ante la sentencia. Preguntó directamente a Sánchez si asumirá responsabilidades y si pedirá perdón por el “bochorno” de la condena, enfatizando que un Gobierno responsable respetaría la independencia de los jueces y la integridad del Supremo, en lugar de, según su opinión, deslegitimar su actuación. Señaló además la “obediencia ciega” del presidente a la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso como un elemento adicional de crítica a la gestión de Sánchez.

Pedro Sánchez, por su parte, respondió según detalló El País, defendiendo su respeto hacia la decisión del Tribunal Supremo e insistiendo en la robustez y el carácter garantista del sistema judicial español. En su intervención ante el Congreso, el presidente del Gobierno subrayó, no obstante, que aún no se conocen todos los detalles de la sentencia y expresó su confianza en que “el tiempo pondrá las cosas en su sitio”. Este comentario fue interpretado desde la bancada popular como una señal de desacuerdo con el fallo aunque, según Sánchez, constituye una declaración de confianza en los procesos judiciales y en el largo plazo.

Sánchez destacó además la experiencia y reputación de Teresa Peramato, nueva fiscal general tras la renuncia de García Ortiz. El presidente la describió como una profesional de extensa carrera y perfil independiente y añadió que su nombramiento refuerza el compromiso del Ejecutivo con un Ministerio Público autónomo y competente, de acuerdo con lo comunicado por El País.

Feijóo insistió en su crítica afirmando que Sánchez, pese a declarar desconocimiento sobre el contenido de la sentencia, ya mostraba su rechazo al fallo del Supremo, insistiendo una vez más en que esto representaba un riesgo añadido para la democracia española. Según su exposición, la normalidad institucional exige que el Gobierno no descalifique ni interfiera en el trabajo del Poder Judicial, ni traslade instrucciones al fiscal general sobre cómo recurrir decisiones adversas.

Al abordar el contexto político y judicial, Feijóo también hizo referencia a la citación del exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, señalando que la atención del presidente parece estar centrada en el desenlace de estas investigaciones y las eventuales consecuencias penales que podrían derivarse para figuras cercanas al Gobierno, función de los procedimientos abiertos.

Durante la sesión, Sánchez rechazó la acusación de que su Gobierno estableciera instrucciones sobre asuntos judiciales y reafirmó su compromiso con el acatamiento de las resoluciones firmes, declarando la importancia de preservar la división de poderes. Según El País, el presidente defendió la independencia tanto de los jueces como del nuevo liderazgo en la Fiscalía General.

El intercambio terminó con una tensión evidenciada entre ambos líderes en la Cámara Baja, marcando otra escalada en el enfrentamiento entre el Ejecutivo central y la principal fuerza de la oposición, mientras continúan los efectos políticos y mediáticos de la condena al ex fiscal general y las investigaciones en torno al entorno más próximo al Gobierno.