Turquía y Australia acuerdan la organización conjunta de la COP31

Ankara recibirá la próxima cumbre global sobre el clima, mientras las tareas de coordinación recaerán en Camberra, tras un acuerdo inédito alcanzado en Brasil que pone fin a meses de desacuerdo entre ambos países sobre aspectos organizativos y liderazgo

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La próxima Conferencia de las Partes (COP31) sobre cambio climático incorporará un formato organizativo sin precedentes, en el que Turquía asumirá el papel de país anfitrión y Australia dirigirá las negociaciones multilaterales, tras el acuerdo alcanzado durante la COP30 en Brasil. Según detalló el documento oficial, el presidente de la COP31 será un representante turco designado al inicio de las sesiones, quien nombrará a un representante australiano responsable de presidir las negociaciones y actuar también como vicepresidente durante la cumbre. El acuerdo, formalizado luego de meses de desacuerdos en torno a la sede y el reparto de responsabilidades, establece mecanismos conjuntos para la resolución de diferencias y el desarrollo de tareas organizativas compartidas.

Tal como publicó la declaración difundida en Brasil y recogida por medios como ABC News y Sky News Australia, el pacto surge después de que el ministro del Clima australiano, Chris Bowen, señalara que su país aceptaría no acoger el evento, a condición de poder liderar las negociaciones internacionales sobre compromisos climáticos. Durante la cumbre de la COP30, los gobiernos de Turquía y Australia formalizaron este modelo de cooperación, definiendo que Ankara albergará el encuentro previsto en 2026 mientras Camberra concentrará la dirección de los debates diplomáticos y la coordinación de los acuerdos multilaterales.

La declaración, presentada por Alemania tras la reunión del Grupo de Europa Occidental y otros, dispone que la presidencia de la COP31 recaerá en Turquía, delegando la autoridad sobre las negociaciones en Australia. Este acuerdo introduce un esquema de corresponsabilidad en la gestión de la cumbre, nunca antes implementado en la historia reciente de las COP, según informaron medios internacionales. El documento profundiza en los mecanismos de diálogo y consulta permanente entre ambos gobiernos para anticipar y solventar desacuerdos durante la planificación y ejecución de la conferencia. Además, se fijaron canales directos de comunicación destinados a evitar bloqueos y garantizar la continuidad de las tareas organizativas.

Entre las disposiciones adoptadas, se prevé la celebración de una cumbre preparatoria, conocida como pre-COP, en un estado insular del Pacífico. Según resalta el comunicado publicado en Brasil, Australia se encargará tanto de establecer la agenda como de elegir las prioridades de esta fase inicial. Esta decisión tiene el objetivo de asegurar la integración de las demandas y preocupaciones de los estados insulares del Pacífico, quienes suelen ser especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático. La organización de la pre-COP bajo la dirección australiana pretende avanzar el trabajo diplomático y técnico antes de la inauguración formal de la COP31.

El orden de atribuciones acordado define que el presidente turco ejercerá la máxima autoridad protocolaria de la conferencia mientras dure el evento, a la vez que el delegado australiano liderará las gestiones de diálogo y las negociaciones. El documento resalta que esta combinación busca garantizar un desarrollo más ágil y balanceado de la cumbre, superando así disputas previas que dificultaron la definición de un único país anfitrión. Según consignó el texto divulgado en la COP30, la alternancia en los roles de liderazgo había sido una de las cuestiones diplomáticas más complejas, ya que normalmente la sede determina tanto los aspectos logísticos como la pauta política del foro climático.

Según la información que figura en la declaración y que han confirmado tanto medios australianos como la comunicación oficial desde Brasil, ambas delegaciones acordaron mantener consultas permanentes y resolver cualquier eventual desacuerdo mediante negociaciones bilaterales. El acuerdo incluye también lineamientos específicos sobre cómo dividir los trabajos administrativos, logística de los eventos paralelos y representación en las actividades protocolarias.

El ministro Chris Bowen expresó públicamente la disposición de Australia para desempeñar la función de liderazgo en las negociaciones, indicando su intención de postularse formalmente para el cargo, tal como reportaron ABC News y Sky News Australia. Bowen agregó también que Australia aspira a organizar una reunión de líderes previa al inicio de la COP31, orientada a consensuar posiciones y facilitar el avance diplomático antes de la cita global.

Con este acuerdo, se cierra una fase de tensiones diplomáticas entre Ankara y Camberra que mantuvo en vilo la organización de la COP31 durante varios meses, reportó la declaración compartida a la prensa internacional. Las fuentes citadas por el documento sostienen que el nuevo modelo de cooperación introduce mayor flexibilidad y dinamismo en la gestión de foros multilaterales sobre clima, abriendo la puerta a fórmulas alternativas para futuras cumbres internacionales.

La división de atribuciones propuesta contempla que Camberra conservará la potestad exclusiva de coordinar las plataformas de negociación y avanzar propuestas relacionadas tanto con la reducción de emisiones como con la financiación climática, la adaptación y la cooperación tecnológica. La coordinación directa entre ambos países en el marco de la COP31 busca no solo prevenir atrasos, sino también favorecer la inclusión de distintos actores clave en los procesos de decisión, según detalló el texto difundido en Brasil.

Fuentes vinculadas con la organización de las COP y con los equipos diplomáticos de ambos países mencionaron a los medios internacionales que la resolución del conflicto organizativo pone de manifiesto la capacidad de adaptación de los mecanismos multilaterales frente a desafíos logísticos y diplomáticos. Según la documentación oficial, la COP31 contará con una estructura binacional donde el presidente turco tendrá la representación formal ante Naciones Unidas, y el delegado australiano liderará las iniciativas diplomáticas y los debates multilaterales.

El documento final remarca que la experiencia derivada de la cooperación turco-australiana podría servir de referencia para posteriores conferencias internacionales en áreas donde la designación de un país anfitrión único resulte conflictiva o poco viable. Tanto la declaración de Alemania como los reportes de los medios australianos coinciden en que la COP31 buscará fortalecer la participación global, mejorar la eficiencia de los procesos de negociación y promover una mayor integración de las regiones más afectadas por el cambio climático, en particular las islas del Pacífico que participarán en la pre-COP.